//Virtudes, defectos y un plan: cómo empezó y hacia dónde va el ciclo de Michael Cheika en los Pumas

Virtudes, defectos y un plan: cómo empezó y hacia dónde va el ciclo de Michael Cheika en los Pumas

Defensa, scrum, ruck y juego dinámico son los lineamientos del entrenador australiano para la selección argentina; en la serie contra Escocia, irregulares, los jugadores cumplieron a medias.

Cuesta entenderle a Michael Cheika en su esforzada mezcla de inglés, español e italiano. Trata de hacerse comprender, pero tal vez sería más fácil que fluyera en un solo idioma, aunque no sea el natural del interlocutor. Debería ser más simple entenderlo rugbísticamente para los jugadores: el entrenador australiano de los Pumas no parece pedir nada extraño. Ajustes hace mil, y algunos no son menores, pero da la impresión de que no hay un intrincado laboratorio táctico por desentrañar. Más bien, ejecutar bien los fundamentos y jugar rugby rápido, integral y de ataque.

Nada fácil de hacer, nada difícil de interpretar. Eso surge de estas tres primeras semanas de trabajo de campo, en las que el seleccionado argentino fluctuó entre varias sensaciones frente a Escocia: el esperanzador 26-18 inaugural en Jujuy, el desconcertante 6-29 en Salta y el emocionante, feliz y ciclotímico 34-31 en Santiago del Estero, fiesta total por la primera visita a la provincia y la primera victoria en una serie en el país desde 2007.

La foto de familia de los Pumas de Michael Cheika, en la apertura de un ciclo que se extenderá hasta el Mundial de Francia, en 2023.
La foto de familia de los Pumas de Michael Cheika, en la apertura de un ciclo que se extenderá hasta el Mundial de Francia, en 2023.Prensa UAR

En la sinuosidad del trazado que recorrieron los Pumas –el rugbístico, no el de los viajes– se vislumbra más estable una intención que una ejecución. Los muchachos vienen haciendo bien y mal lo que el preparador diseña para que salga perfecto, por supuesto. El rival juega, obviamente, y Escocia cumplió un buen papel en el norte argentino a pesar de varias ausencias, pero los locales fueron artífices de sus vaivenes. Algunas características trazan la radiografía de este comienzo del ciclo que pasará por un par de Rugby Championship (el primero, desde el 6 de agosto) y culminará en el próximo Mundial, Francia 2023.

¿Qué pide Cheika? Nada del otro mundo, por cierto. No fallar en lo básico: scrumruck y defensa son pilares de su proyecto táctico. También, el juego dinámico e integral, moderno. Y en medio, el casting de jugadores para saber quiénes están a la altura del desafío.

Cheika junto a David Kidwell, el encargado de la defensa en el cuerpo técnico de los Pumas.
Cheika junto a David Kidwell, el encargado de la defensa en el cuerpo técnico de los Pumas.PABLO GASPARINI – AFP

Aquellas bases, scrum, ruck y defensa, no deberían resultar un problema: son fortalezas históricas de la selección argentina de rugby. Pero no hoy. Los problemas que la formación fija traía de la época de Mario Ledesma están atenuados en estos albores de su reemplazante, pero la estructura no es del todo confiable. Conmovió su empuje en la jugada que definió la victoria sobre Escocia en el Madre de Ciudades, pero su inestabilidad hizo arriesgada la elección del scrum en detrimento de la más rendidora fórmula line-maul. Salió bien; caso contrario, se estaría hablando de una derrota en el partido y en la serie y de un amanecer flojo del tiempo de Cheika en el cargo.

La defensa es lo más urgente por enmendar. Los tackles fallados, una cuestión técnica, abrieron la puerta para fáciles tries escoceses. Cheika criticó algo muy puntual: la espera en postura de frente, y no de perfil, al portador rival en la primera y la segunda líneas de marca. Otro ítem técnico, que debería ser de sencilla corrección. No tanto la concentración y el aplomo general cuando es el adversario el que manda en posesión, territorio y resultado.

En este caso hay un buen tackle de Pablo Matera, pero en los test matches con Escocia sobraron zancadillas argentinas falladas que permitieron tries.
En este caso hay un buen tackle de Pablo Matera, pero en los test matches con Escocia sobraron zancadillas argentinas falladas que permitieron tries.Gustavo Garello – AP

El ruck aparece como una cuestión psicológica, de lucha y convicción. En Salta hizo agua; en Santiago del Estero fue eficaz, sobre todo en el clic anímico que revirtió el panorama en los últimos 20 minutos. No demasiada gente involucrada, sí la inercia suficiente como para asegurarse la pelota cuando se la lleva. Con ello hay tenencia, y con tenencia, más chances de puntuar. Simple de decir, no tanto de llevar al campo.

A esa inercia contribuye el rugby dinámico que pregona el australiano. Cuando hay velocidad, el ruck propio se hace difícil de robar. Y en ese dinamismo tiene que ver lo más disruptivo, si así se puede calificarlo, que pretende el nuevo entrenador: el juego integral, el que no deja a los backs como decorado en el ataque. Lo practicó el equipo nacional durante la era de Daniel Hourcade (2013-2018), que empezó bien y terminó mal. Lo dejó de lado en la gestión del ex forward Ledesma, que también concluyó traumática. A los jugadores les gusta, y lo hicieron saber. Es más arriesgado, claro. Más eficiente cuando sale bien y más generoso para con el espectáculo. Peligroso cuando sale mal, sí.

Santiago Carreras no es un apertura natural pero está cumpliendo la función que deja vacante el desgarro de Nicolás Sánchez.
Santiago Carreras no es un apertura natural pero está cumpliendo la función que deja vacante el desgarro de Nicolás Sánchez.Prensa UAR

Los Pumas en general, y Cheika en particular, tenían necesidad de ganar la serie ante Escocia. Para quebrar los 15 años de no hacerlo en casa, y para empezar con el pie derecho una era que sucede a la que se desbarrancó en Japón 2019. Por eso los penales, aun los larguísimos, fueron a los palos a pesar de tratarse de test matches. Y en ello, la primera conclusión positiva individual: Emiliano Boffelli (figura en el tercer capítulo) es definitivamente un recurso en ese aspecto crucial, que no siempre –más bien, pocas veces– los Pumas cubren bien. Por más que Nicolás Sánchez sea el máximo anotador histórico del seleccionado, sí. Una vuelta pronta del tucumano, por supuesto en alto nivel, hace falta, con la interesante alternativa de Benjamín Urdapilleta, porque Santiago Carreras, más allá de sus aciertos en otros rubros, no es un pateador táctico. Volvió a dejarlo claro en la capital santiagueña. Otro rubro puntual en que se falló fue el de la recepción de 50 metros. El DT remarcó eso. Le pareció un “disastro”, en ese divertido cocoliche que le sale.

Con Agustín Creevy vuelve al seleccionado argentino un líder; a sus 38 años, el hooker de London Irish fue convocado por Cheika tras ser dejado de lado por Mario Ledesma.
Con Agustín Creevy vuelve al seleccionado argentino un líder; a sus 38 años, el hooker de London Irish fue convocado por Cheika tras ser dejado de lado por Mario Ledesma.Pablo Gasparini/Gaspafotos/UAR

Más análisis individuales. Guido Petti Pagadizábal y Matías Orlando (50 caps ahora) despuntan como fijas para Cheika, y la versatilidad de Boffelli sumó al fullback y wing al reducido grupo de los únicos que fueron titulares en los tres encuentrosEstá “indultado” Agustín Creevy, que no había cometido ningún acto cuestionable pero había sido progresivamente marginado por Ledesma hasta la exclusión total. A los 38 años, brilla en Inglaterra y, aunque no lo hizo en esta serie, le viene bien a un plantel que no abunda en líderes pero los necesita. Y en ese sentido recupera en los papeles a Pablo Matera, que seguía siendo convocado pero desde diciembre de 2020 ya no como capitán. La lesión de Julián Montoya le devolvió la cinta invisible, y aunque el hooker continuará siendo la cabeza formal del conjunto, la designación a Matera da por “oficialmente” concluido el entredicho por los famosos tuits malsonantes de su adolescencia.

Está claro que es otro este Matera, del que Cheika destaca su crecimiento humano. El tercera línea tuvo un gesto en la premiación en el Madre de Ciudades: cedió la copa a Facundo Isa para que fuera el santiagueño, frente a su gente, quien la levantara en medio de los papelitos al aire. Un reconocimiento al anfitrión que se había preocupado de conseguir alojamiento para los familiares de los jugadores que no lo encontraban, en una repleta capital que andaba en una semana de festejos populares, con mucho turista. Además, Isa recibió a los compañeros con un asado “bien santiagueño”. Algunos rugbiers hablan de buena onda en el plantel. De existir tal cosa, sería otro activo valioso en estos albores de ciclo.

Por un partido, Matera volvió a ser el capitán, por la baja de Julián Montoya en el tercer enfrentamiento con Escocia; el ala nunca dejó de ser un líder, pero ahora está "indultado" del todo en el equipo nacional.
Por un partido, Matera volvió a ser el capitán, por la baja de Julián Montoya en el tercer enfrentamiento con Escocia; el ala nunca dejó de ser un líder, pero ahora está «indultado» del todo en el equipo nacional.PABLO GASPARINI – AFP

Tanto ha madurado Matera desde los tuits colegiales que hoy hasta suena casi místico. “El lema de esta semana fue dar por el prójimo. Nos trataron bien en todos lados, recibimos tanto cariño por todos lados, y debíamos devolverlo. Cuando elegí jugar el scrum, lo hice para alinearnos detrás de Coco Ruiz [Ignacio, hooker suplente], para que tuviera un debut soñado en los Pumas. Dar por el de al lado: el lema de esta semana me ayudó a tomar esa decisión”, reveló el campeón del Super Rugby Pacific que no seguirá en Crusaders.

La volubilidad de los Pumas en la seguidilla contra Escocia es de doble filo. El extravío de Salta y la inconsistencia en general se contraponen con la resiliencia y el coraje mostrados en Jujuy y Santiago del Estero. El seleccionado sabe a dónde intenta llevarlo Cheika; le falta obedecer a ese plan en la cancha. Por lo pronto, comenzar con el quiebre de una estadística negativa, un triunfo global sobre una potencia y signos alentadores en el ataque, la resiliencia y el liderazgo otorga plataformas de lanzamiento hacia Francia, aquel escenario de la mayor gesta del rugby argentino.