//Un golpe duro ¿Y ahora qué, Racing?

Un golpe duro ¿Y ahora qué, Racing?

El equipo fue apabullado por Boca y la eliminación deja muchas incógnitas para lo que vendrá.

Racing le volaron el castillo de cartas en un par de horas. Todo lo que había armado en la previa de su visita a la Bombonera quedó aplastado por la gran actuación de Boca y sobre todo por la decepcionante prestación del equipo de Sebastián Beccacece.

La eliminación de la Copa Libertadores alteró el libreto: el entrenador que una semana antes era un estratega laureado pasó a ser un oponente sin respuestas, el plantel que había sido ponderado tras el triunfo en Avellaneda por su versatilidad y obediencia táctica resulta ahora un manojo escaso de recursos, la actitud ganadora que reflejó en el choque de ida mutó a una pasividad lastimosa en la revancha. ¿Y ahora qué, Racing?

La imagen final del 0-2 fue un símbolo de lo poco que hizo y de lo mucho que no hizo la Academia. Lo que debía ser un intento final, un centro profundo al corazón del área para buscar el milagro derivó en un toque rápido de Arias para Soto y un envío de compromiso del marcador de punta que fue despejado fácil mientras el asistente levantaba la bandera por fuera de juego.

Solo el arquero pudo salir con la cabeza en alto. De no haber sido por el neuquino la serie se hubiera definido mucho antes del gol de penal de Sebastián Villa, a los 16 minutos de la segunda etapa.

La eliminación es un puñal por las formas.

Pudo haber quedado afuera Racing en la instancia previa ante Flamengo, el último campeón. También estaba en los parámetros previos lógicos que Boca fuera el candidato a avanzar en la fase de cuartos. Pero el problema de Racing fue el cómo. Y desde allí brota la mugre por debajo de la alfombra.

Ya no solo se repetirá la escena en la que Licha López como marcador improvisado voltea al Toto Salvio y le comete penal. Y enseguida saldrán del foco los cambios que buscó Beccacece en el complemento. La película es aún más extensa e incluye la renuncia de Diego Milito (y con él los integrantes de la Secretaría técnica), las diferencias estructurales y conceptuales del mánager con el presidente Víctor Blanco, recientemente reelecto. Y la pésima actuación en el certamen local que contaba con el anzuelo del objetivo internacional y ahora ya no encuentra excusa.

¿Seguirá Beccacece? ¿Cuántos de los jugadores que no dieron la talla en la Bombonera continuarán? El capitán Lisandro (37) tiene contrato hasta mediados de 2021 pero el choque del miércoles resultaba una bisagra para la recta final de su carrera, tanto como para la de Carlos Tevez, que resultó uno de los grandes ganadores de la jornada.

Darío Cvitanich el vínculo se le vence ahora, a fin de año, y nadie se comunicó con él para negociar su continuidad. ¿Qué pasará con otros referentes como Sigali, Nery Domínguez y Marcelo Díaz?

“Fueron muy superiores, hay que aceptarlo. Boca fue un justo ganador. El camino valió la pena, lo atravesamos con mucha euforia. El rival nos superó ampliamente y en todo aspecto. Sembramos una semilla copera que irá creciendo año a año. Nos ganaron futbolística y mentalmente. No pudimos implementar lo que queríamos. Salvo algunas jugadas aisladas”, resumió Beccacece.

No le salió nada a Racing. No defendió ni atacó, no tuvo la pelota ni salió de contra, no logró contener a Boca con el planteo inicial ni corrigió con las modificaciones durante el juego. Lo pasaron por arriba.

El futuro inmediato ofrece partidos que asoman más como una carga que como un alivio. El domingo recibe a Godoy Cruz en el Cilindro por la zona complementación de la Copa Diego Maradona, un certamen al que la Academia descartó hace rato. Empezará 2021 en Santiago del Estero visitando a Central Córdoba y cerrará su participación en Avellaneda ante Newell’s.

A la frustración internacional se le adjunta el desgano local, terreno en el que ganó uno de los últimos ocho partidos que jugó.

Habrá que barajar y dar de nuevo en los pasillos de la Academia. Por allí ya suena el nombre de Claudio Ubeda como posible reemplazante de Milito al cargo de mánager. Quizá su primera tarea sea elegir a un nuevo director técnico.

El ciclo de Beccacece, que se inició hace exactamente un año tras la salida desprolija de Eduardo Coudet, caminó por los extremos. A imagen y semejanza de lo que transmite el entrenador tuvo picos de euforia inolvidable como el clásico ganado a Independiente con nueve jugadores o la clasificación reciente en el Maracaná contra Flamengo.

El DT moldeó el equipo a su gusto y en varios partidos clave supo dar en la tecla. En la Bombonera ocurrió todo lo contrario. Y la derrota dejó tambaleando una estructura que ya había quedado golpeada por la renuncia de Milito.

Tanto en la eliminación del equipo como en la decisión del mánager el debate apunta más a las formas que al hecho concreto. Y lo que pudo ser una clasificación histórica que alimentara un sueño perfecto derivó en un cachetazo que promete retumbar largo tiempo.

Fuente: Clarín.com Deportes – Foto:  EFE/AGUSTIN MARCARIAN POOL – Clarín.com Deportes