//Talleres – Independiente, por la Copa de la Liga: el equipo de Julio Falcioni regaló un tiempo en Córdoba y los locales lo supieron aprovechar

Talleres – Independiente, por la Copa de la Liga: el equipo de Julio Falcioni regaló un tiempo en Córdoba y los locales lo supieron aprovechar

El equipo de Avellaneda cayó por 3-1 en el estadio Mario Alberto Kempes por la zona B, pese a contar con un jugador más durante 20 minutos, y en la próxima fecha jugará contra Racing.

Talleres de Córdoba se dio por fin el gusto, y después de 17 años logró vencer a Independiente. Fue 3-1 en el estadio Mario Alberto Kempes, un resultado exagerado -un empate no le hubiera caído mal al desarrollo-, pero que premió a quien buscó el éxito desde el arranque y castigó a quien regaló un tiempo pensando en no perder.

En medio de la pandemia, hace algunos meses, Independiente organizó una velada-homenaje para ponerles el nombre de Santoro y Pavoni a sendas tribunas del estadio. Esa noche, el Chivo, capitán en los años de glorias y copas, dejó una sentencia que abrió la puerta a un debate todavía vigente: “Se equivocan los que dicen que jugando bien a la larga se gana”, opinó el uruguayo, “es al revés: ganando, a la larga se juega bien”.

El primer gol de Talleres (Auzqui)

La versión 2021 de Independiente no hace más que alimentar la discusión. Los resultados satisfactorios superan en mucho a las ráfagas de buen rendimiento, y si bien han permitido gozar de semanas de trabajo en paz, no queda tan claro que tengan al buen juego como consecuencia a largo plazo.

Tras la caída en el Amalfitani ante Vélez y el empate con susto final frente a Boca, el Rojo emuló en Córdoba un esquema ya repetido: agruparse en su campo, cederle la iniciativa al rival y apostar al aprovechamiento de los espacios en contraataque. La fórmula, sin duda útil como recurso, es más discutible como sistema permanente, sobre todo si no se tienen lanzadores fiables para darle cierto sentido a los largos pelotazos de los centrales y se carece de un cien por cien de eficacia en las pocas llegadas al área rival.

El segundo gol de Talleres (Fragapane)

Talleres es la cara opuesta. Se siente cómodo con la pelota en su poder. La mueve con criterio y calma, tiene en Retegui, Fragapane y Auzqui jugadores con la movilidad suficiente para generar espacios; en Schott y sobre todo Martino dos laterales profundos; y en Mac Allister y Navarro, volantes con criterio y buen pie en el manejo. Le falta pimienta en la última puntada, un mal crónico en casi todo el fútbol argentino.

Con esas premisas, el primer tiempo fue de claro dominio local. Con escasas llegadas -Schott y Retegui fallaron las más claras-, pero también sin pasar grandes sustos en defensa, el premio le llegó al final al equipo del Cacique Medina.

El descuento de Independiente (Palacios)

A los 44, una larguísima cadena de pases acabó con un centro de Schott con destino incierto que un mal rechazo de Bustos transformó en asistencia a Auzqui, cuya volea se metió abajo. Un minuto después, Fragapane arrancó desde la izquierda a pura gambeta, tiró la pared con Auzqui, y aunque Sosa le tapó el primer remate, le dio para empujar el rebote.

El 2-0 al descanso obligó a Falcioni a tirar al cesto todos sus papeles. No deja de resultar curioso cómo los entrenadores que elevan a la condición de verdad sagrada el equilibrio defensivo no dudan en apostar por los que mejor manejan la pelota cuando se ven en apuros. Con Velasco desde el inicio del segundo tiempo, y Roa diez minutos después, Independiente fue otro equipo, mucho más parecido al que pretenden sus hinchas.

El tercer gol de Talleres (Valoyes, de penal)

La línea de cuatro no fue menos firme que la de cinco y apareció el fútbol que se le exige a un club grande. Talleres, de pronto, perdió todo el control que había ejercido en la primera mitad y aparecieron las fragilidades que Independiente no se había ocupado de averiguar si existían en los 45 iniciales. Bustos y Ortega fueron laterales incisivos, Lucas Romero tuvo más líneas de pases abiertas en la salida, y Palacios recibió alimento suficiente para hacer valer sus virtudes.

Hubo un posible penal de Martino a Bustos, Guido Herrera frustró a Palacios y Ortega que lo probaron desde lejos, el propio Palacios colgó un precioso zurdazo del ángulo a los 73 para descontar, y en la andanada final Jonathan Herrera se encontró con el palo derecho a los 82 y la cara de Schott para taparle el disparo a los 88.

La última carrera del uruguayo Santos que provocó el penal de Bustos y decidió el 3-1 final a favor de Talleres en el cierre cerró un resultado exagerado en la diferencia, que agranda la ilusión cordobesa, estira a tres partidos la racha sin victorias del Rojo (que la próxima fecha jugará con Racing) y agita el debate sobre aquella frase del Chivo Pavoni. Quizás lo más cierto sea que sin jugar bien a la larga se acaba perdiendo.

Matchday Live

Talleres de Córdoba

4-2-3-1
Talleres de Córdoba 3 1 Independiente Independiente

3-4-3
Liga Profesional Argentinasábado 3 abril 2021
Estadio: Mario Alberto Kempes   Árbitro: Ariel Penel

Fuente:Rodolfo Chisleanschi PARA LA NACION – Foto: Talleres de Córdoba Oficial – LA NACION – Videos: LA NACION