//River y una transición que aún no encuentra respuestas donde se cocina el fútbol

River y una transición que aún no encuentra respuestas donde se cocina el fútbol

Tras la ida de Nacho Fernández, y antes la de Palacios, Marcelo Gallardo no logra asentar una formación que le dé solidez y juego al mediocampo.

Transcurrieron 71 días entre los últimos dos superclásicos en la Bombonera. En enero, River se fue con bronca tras el 2-2. Anteayer, se retiró con la sensación de que el 1-1 no le sentó tan mal por el desarrollo del juego. El equipo de Marcelo Gallardo no pudo ganarle al Boca de Miguel Russo en 2021 y el pasado domingo ni siquiera pudo mostrar superioridad futbolística como ocurrió el 2 de enero. Detrás de dos resultados con sinsabores en copas locales y en medio de un presente irregular se esconde la transición: todavía no logra asentar un once inicial que se afiance en el campo tras las partidas de Exequiel Palacios e Ignacio Fernández.

En ambos partidos frente a Boca utilizó dos esquemas tácticos similares: a pesar de que con el 3-3-2-2 había mostrado buenos rendimientos y resultados, apostó por un 4-3-3 que se puede transformar en un 4-1-3-2. En el empate 2-2 jugaron: Armani; Montiel, Rojas, Díaz, Pinola; Zuculini, Pérez, De La Cruz; Beltrán, Borré y Carrascal. En la reciente igualdad 1-1 dispuso a: Armani; Casco, Maidana, Díaz, Angileri; De La Cruz, Pérez, Palavecino; Suárez, Borré y Carrascal.

EL DT DE RIVER PLATE MARCELO GALLARDO JUNTO AL JUGADOR CARLOS CARRASCAL.
EL DT DE RIVER PLATE MARCELO GALLARDO JUNTO AL JUGADOR CARLOS CARRASCAL.AP – Pool Reuters

Por fuera de diversas complicaciones en defensa que sufrió en ambas fechas, hay una serie de detalles que exponen los ajustes que Gallardo tiene pendientes en un equipo en formación: el sistema de juego sin definirse, los sucesivos cambios defensivos, la posición de De La Cruz y la necesidad de consolidar a Carrascal. Todos los puntos se unifican en una certeza. Todavía extraña al todoterreno Palacios y al cerebro Nacho como hilos conductores.

Este andar irregular y con piezas por ensamblar tiene rasgos similares a lo vivido en 2016 y 2017 cuando sufrió pérdidas significativas y tuvo que reinventarse con refuerzos. Entre 2020 y 2021 fueron diversas las variantes que buscó Gallardo para rearmarse. Primero, en la Superliga 19/20, apostó por el 3-3-2-2. Tras la partida de Palacios, dispuso tres defensores centrales, un mediocampista central con dos carrileros, dos volantes de creación y dos atacantes. A pesar de eso, en los últimos dos partidos le faltó potencia ofensiva y el xeneize terminó siendo el campeón.

Estabilidad perdida

Tras la pandemia, sorprendió con un 4-3-3 con el ingreso de Julián Álvarez. Y funcionó. El joven delantero explotó como extremo con goles y asistencias. Cuando parecía consolidarse, tuvo un pequeño declive y volvió a ser pieza de recambio, al punto tal que no fue titular en ninguno de los seis juegos eliminatorios de la Libertadores. ¿Quién ingresó? Jorge Carrascal. Desde diciembre, el extremo colombiano comenzó a ganar terreno con sus gambetas y se metió en el once inicial. Pero, a pesar de la marcada confianza que tiene el DT en su talento, todavía no pudo demostrar sus condiciones con constancia. Le falta ese clic final para poder explotar.

Agustin Palavecino (izq.) De River Plate celebra tras anotar contra Boca Juniors durante el partido Superclasico de la Liga Argentina de Futbol Profesional en el estadio La Bombonera de Buenos Aires en marzo 14, 2021.
Agustin Palavecino (izq.) De River Plate celebra tras anotar contra Boca Juniors durante el partido Superclasico de la Liga Argentina de Futbol Profesional en el estadio La Bombonera de Buenos Aires en marzo 14, 2021.ALEJANDRO PAGNI / AFP – POOL

Además, ante una serie de lesiones de Nacho Fernández, que fueron un presagio de lo que iba a vivir River con su partida, las figuras de Bruno Zuculini y Santiago Sosa comenzaron a emerger como volantes internos con la doble función: rueda de auxilio y llegada al área rival. Todo quedó en alternativas, ya que Zuculini sigue siendo suplente y Sosa se fue vendido a la MLS.

Ahora, después de no poder conquistar la Copa Diego Maradona y la Copa Libertadores, y tras ganar la Supercopa Argentina con un 3-4-3 frente a Racing, el volante mixto Agustín Palavecino, quien fue titular por primera vez frente a Boca, aparece como una opción a seguir de cerca. Antes del partido, el Muñeco había valorado su “técnica, panorama y creatividad para asociarse” y destacó que es un jugador que llegó para buscar aspectos similares a los de Nacho.

Mientras José Paradela, quien llegó desde Gimnasia a los 22 años, y una serie de juveniles que quedaron rezagados (Santiago Simón, Tomás Castro Ponce, Benjamín Rollheiser y Lucas Beltrán, entre otros) también esperan por su oportunidad, Gallardo sigue moviendo piezas. Necesita dar en la tecla para encontrar la estabilidad perdida.

Fuente:Juan Patricio Balbi VignoloJuan Patricio Balbi Vignolo PARA LA NACION – Fotos: ALFIERI MAURO – AP – Pool Reuters – ALEJANDRO PAGNI / AFP – POOL – LA NACION Deportes – Video: TNT Sports Argentina – LA NACION Deportes