//River: Braian Romero llega al equipo de Gallardo luego de una negociación relámpago

River: Braian Romero llega al equipo de Gallardo luego de una negociación relámpago

De casi dejar el fútbol por una enfermedad a estar a un paso de River: la increíble historia del goleador que apuntó el DT.

Marcelo Gallardo les hizo un pedido concreto a los dirigentes de River para este mercado de pases: buscar un número nueve de peso específico si se volvía imposible retener a Rafael Borré. Como la prioridad del entrenador no se pudo cumplir y el delantero colombiano este lunes fue anunciado en Eintracht Frankfurt de Alemania, en Núñez no se quedaron atrás. A pocas horas de conocer el nuevo destino del máximo goleador del ciclo del Muñeco, se develó el nombre del atacante apuntado por el DT: está muy avanzada la contratación de Braian Romero desde Defensa y Justicia, al punto tal que este martes se realizaría la revisión médica para luego rubricar su contrato.

Según pudo reconstruir LA NACION, todo se realizó en silencio y con mucha cautela. Sin ir más lejos, el nombre de Romero no estuvo en la agenda hasta hoy. Mientras la dirigencia de River perdía las esperanzas de negociar un nuevo vínculo con Borré, ya comenzaba a mover los hilos por el delantero goleador de Florencio Varela sin levantar la perdiz. Y todo a pedido del DT: cree que el plantel necesita sumar un número nueve con experiencia -tiene 30 años- y presente para ponerse la camiseta y salir a jugar, sin tiempo que perder.

Braian Romero of Argentina's Defensa y Justicia celebrates after scoring his side's opening goal during the Recopa Sudamericana final second leg soccer match at the Mane Garrincha stadium in Brasilia, Brazil, Wednesday, April 14, 2021. (Buda Mendes/Pool via AP)
Braian Romero of Argentina’s Defensa y Justicia celebrates after scoring his side’s opening goal during the Recopa Sudamericana final second leg soccer match at the Mane Garrincha stadium in Brasilia, Brazil, Wednesday, April 14, 2021. (Buda Mendes/Pool via AP)Buda Mendes – Pool Getty

Así, tras un llamado del entrenador al jugador, ahora restan detalles para concretar la operación con Defensa y Justicia, un club con el que hay muy buena relación. Según le confirmaron a LA NACION fuentes dirigenciales, River desembolsaría entre 2 y 2,5 millones de dólares por el 80% del pase. La sorpresa también llegó porque, a mediados de junio, el Halcón le compró a Independiente la totalidad del pase por 1,5 millón. Previamente, el Rojo había pagado 2,3 millones en 2018 para sumarlo desde Argentinos Juniors. Pero en Avellaneda nunca logró asentarse (cuatro tantos en 31 encuentros) y fue cedido en dos oportunidades a préstamo. Primero a Athletico Paranaense (tres goles en 24 partidos y tres títulos) y luego a Defensa, donde explotó como goleador y figura con dos títulos internacionales.

¿Por qué el Muñeco eligió a Romero? Más allá de que es un extremo reconvertido en delantero centro en la pasada temporada en Defensa con Hernán Crespo como entrenador, sus números asombran: de acuerdo a Opta, parte de Stats Perform, acumuló 18 goles en 18 partidos en competencias internacionales y nadie hizo más goles que él en ese tiempo. El jugador que lo sigue es Rony, de Palmeiras, con 12 anotaciones. Además, en su paso por Florencio Varela acumuló 21 goles en 33 partidos, completó 40 remates al arco de 87 totales, ganó la Copa Sudamericana 2020 como goleador con 10 festejos en nueve encuentros y marcó seis tantos en siete juegos de Copa Libertadores y dos en dos de la Recopa. Imparable.

Para Gallardo se trata de una llegada fundamental ya que, ante la pérdida de Borré y la posible salida a préstamo de Lucas Beltrán, el DT pasaba a tener únicamente a Agustín Fontana y Federico Girotti como referencias de área, más las presencias de Matías Suárez, Julián Álvarez y Benjamín Rollheiser. Por eso, ante tanta juventud, sumar un atacante de peso para la triple competencia era una cuestión central.

Para Romero, confeso hincha de River, es un sueño hecho realidad después de atravesar una dura enfermedad que casi lo obligó a dejar el fútbol cuando jugaba en Acassuso en sus inicios como profesional. En noviembre de 2012, mientras militaba en la Primera B Metropolitana, fue diagnosticado con artritis reumatoidea, que provoca la inflamación de las articulaciones y tejidos circundantes. “No vas a poder jugar más al fútbol”, le dijo un médico, tras realizar una consulta en Villa Urquiza al despertarse de una siesta por un dolor fortísimo en el sacro. Volvió a su casa en Beccar llorando junto a su esposa Romina y se aferró a Dios para conseguir otra chance en el fútbol. Y lo logró.

Braian Romero (Independiente), en el partido desquite ante Fortaleza como visitante
Braian Romero (Independiente), en el partido desquite ante Fortaleza como visitanteAFP

“Ese día en el que me levanté de la cama el dolor era terrible. Y desde Acassuso, mi club, me llevaron a ver a un médico porque no sabíamos qué era. Fuimos al hospital, estuve 15 días internado y prácticamente no podía moverme de la cintura hacia abajo. Me hicieron un montón de estudios para ir descartando cosas. Y a los seis meses me detectaron esa enfermedad. Un mazazo”, le contó en enero pasado a LA NACION. “Tomaba tres pastillas por día y un corticoide por semana. Pero nada funcionaba y el reumatólogo me recomendó que dejara de jugar al fútbol, que ya estaba. Me decían que inclusive podía tener complicaciones para caminar en el futuro. Fue un golpe durísimo. Yo estaba jugando bien en Acassuso y había entrado a un lista de futbolistas de la B Metropolitana”.

Su lucha duró un año y dos meses. En el medio, en Acassuso hasta los dirigentes le recomendaron buscar un lugar para trabajar dentro del club. Pero Romero no se rindió. “Estaba quemado de la cabeza y mi abuela me insistió para ir a la iglesia. Yo creía en Dios, pero hasta ahí nomás. Siempre con respeto, pero no le daba importancia. Entonces un día fui y me encontré con un pastor. Él me ayudó mucho, me habló de sanar. Yo le preguntaba cosas, leía, empecé a interesarme. Un día escuché algo muy lindo: hablaba de la fe. Entonces comencé a acercarme más. Y sin ninguna sugerencia de nadie, dejé de tomar las pastillas. Fue una decisión mía. Al tiempo mis estudios y mi cuerpo empezaron a mejorar”, agregó. “Un día me di cuenta de que ya nada me dolía. El médico que me dijo que no iba a poder jugar más no podía creerlo cuando vio que estaba recuperado. Él hizo todo lo que estuvo a su alcance. Y creo que gracias a Dios yo me puse bien. Fue un milagro”.

Hoy, su carrera tiene una nueva página para escribir. River está a la vuelta de la esquina. Revisión médica y detalles al margen por resolver, su nombre fue el apuntado por Gallardo. Y en silencio, está a un paso de cumplir un sueño tan deseado como inesperado.

Seguí leyendo