//Las Perlas de la Saeta Rubia

Las Perlas de la Saeta Rubia

Una foto, una firma, un saludo, una carta y una queja. El archivo de El Gráfico ofrece material imperdible de Alfredo Di Stéfano, en la semana en la que se cumple el aniversario de su nacimiento y muerte.

El archivo de la revista El Gráfico, dentro de su enorme cantidad de sobres, permite encontrar pequeñas joyas que aparecen de la nada, como si alguna vez estuviesen esperando aparecer.

Esta semana el recuerdo de Alfredo Di Stefano, la Saeta Rubia, estará presente porque hoy día, 4 de julio, es el día de su nacimiento en el año 1926. Pero también el 7 de este mes es el día que eligió la inmortalidad, en el año 2014.

Hurgando dentro de los sobres que abundan con su nombre encontramos tres perlas que merecen ser contadas y puestas en contexto.

Una foto y una firma

Alfredo Di Stefano debutó en el primer equipo de River Plate el 15 de junio de 1945 en el partido que perdió por 2 a 1 contra Huracán. Este sería el único que jugó para el Millonario en ese año, pero no bastó mucho tiempo para que forme parte del equipo titular como también de ganarse el corazón del hincha de River.

Imagen El debut de Di Stéfano, un antes y un después en la historia de River

El debut de Di Stéfano, un antes y un después en la historia de River

Nuestro archivo encontró, dentro de las miles de documentos de don Alfredo, una foto sacada el 23 de mayo de 1947 por el histórico Ricardo Alfieri. En dicha imagen se lo ve con los brazos abiertos, con la mirada atenta a buscar una pelota que le está llegando.

Lo más importante de esta foto es que está firmada por el mismo Di Stefano “para M. Inés, mi buena amiga”. Y después la rúbrica. La firma juvenil de un jugador de apenas 20 años escrita en letra cursiva es la marca dentro de esa foto que muestra lo que ya en ese momento mostraba nuestro jugador.

Un saludo para fin de año

El primer partido que disputó Alfredo Di Stefano como jugador del Real Madrid fue el 27 de septiembre de 1953 contra el Racing de Santander, en el que marcó un gol. Ya en ese primer campeonato fue el goleador del Merengue con 27 tantos. De ahí en adelante habría solamente gloria, entre las que se incluyen cinco Copas de Europa, ocho Ligas, una Copa del Rey y una Copa Intercontinental. Pero el trato con la Argentina en general, y con El Gráfico en particular, perduró con el paso de los años.

En nuestro archivo tenemos una tarjeta de fin de año personalizada y firmada por el mismo Alfredo en donde saluda por una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo. Y dentro de ella, un dibujo en donde se lo ve a la Saeta Rubia haciendo malabares con tres pelotas sonrientes.

Imagen De puño y letra, la carta de Di Stéfano

De puño y letra, la carta de Di Stéfano

Imagen Los malabares de la Saeta Rubia, caricatura de El Gráfico

Los malabares de la Saeta Rubia, caricatura de El Gráfico

Una carta y una queja

En el número 2270 del 10 de abril de 1963, en donde Alfredo aparece en la tapa haciendo jueguito con una pelota vestido de traje y corbata, El Gráfico homenajeó a nuestro jugador con una serie de notas que iban desde su infancia hasta su actualidad con una entrevista hecha en Madrid en su ámbito familiar. Hay opiniones de otros jugadores, dirigentes, periodistas, etc. Casi todas las que aparecen dicen loas al jugador del Real Madrid. Casi todas.

La única excepción se da en un político: Alfredo Palacios.

Alfredo Palacios, con los tapones de punta contra Di Stéfano

En la página 28 se ve una curiosa publicidad en donde se lo ve Di Stéfano en un montaje en donde tiene medias de mujer. La marca de dichas medias dejaba como frase: “Si yo fuera mi mujer…luciría medias”.

Esta publicidad causo “una violenta polémica” tanto en España como también en Argentina, entre quienes veían esto como un “atentado a la moral, al pudor y al buen gusto” y entre quienes creían que Di Stéfano podía aprovechar su renombre de la manera que más quisiera.

«Si yo fuera mujer», Di Stéfano y la controversia de la época

El Gráfico pidió la opinión a cinco respetadas personalidades de diversas disciplinas. La mayoría hablaba del aviso publicitario en sí, y las opiniones iban entre el rechazo y el aprovechamiento de la figura de don Alfredo.

La nota destacada, como dijimos, la dio el senador Alfredo Palacios, cuyo nombre estuvo vinculado durante  en la vida política argentina, y que en aquel momento tenía 84 años. Las palabras de él no fueron nada condescendientes con Di Stéfano:

“Es una vergüenza que existan y se exalten jugadores profesionales de fútbol. Un hombre que se vende por dinero a otro club, y con más razón si es a España, es un miserable. Y si además se presta a ilustrar una pose como ésta, es poco hombre. Creo que los gobiernos deberían prohibir el fútbol profesional porque desacredita a los países”.

La respuesta de Di Stéfano no se hizo esperar. En nuestro archivo, encontramos la carta original que el jugador le envió al entonces director de El Gráfico, Carlos Vigil.

En principio, la carta agradece el especial que la revista le dedicó, pero pocas líneas después se lamenta que ese esfuerzo de la revista haya “quedado salpicado por la suciedad, mal gusto e incivilidad de que hace gala Alfredo Palacios”. Di Stéfano agrega que no puede contestarle al senador “porque aprecio mi dignidad en lo que ella vale” y que “debemos llegar a la lógica consecuencia de que el peso de la edad obnubila el cerebro, y le impide el más elemental raciocinio”. Para nuestro jugador esta ofensa “deshonra a quien la vierte, no a quien la recibe”.

Algunas líneas más tarde se despide agradeciendo la posibilidad de dar cabida en las páginas de El Gráfico estas palabras. La carta está fechada en Madrid el 20 de mayo de 1963, y efectivamente fue publicada el 5 de junio de dicho año en el número 2278.

La respuesta de Di Stéfano a Alfredo Palacios, una perla del archivo de El Gráfico

Fuente:  Julián Marcel – Redacción El Gráfico – Fotos: Diseño de Portada y Edición de Fotografía: Matías Di Julio – El Gráfico