//En La Paternal – Platense le ganó a Argentinos en el viejo clásico que esperó 22 años

En La Paternal – Platense le ganó a Argentinos en el viejo clásico que esperó 22 años

El gol de Pereyra Díaz llegó a 6 minutos del final. Los cambios de Juan Manuel Llop fueron clave. El equipo de Gabriel Milito falló en la definición. Jorge De Olivera, arquero calamar, fue la gran figura.

El grito de Pereyra Díaz hace eco en La Paternal y tiene su epicentro en Vicente López. Es un gol que Platense estuvo esperando durante 22 años durante su derrotero en el Ascenso. El que nadie esperaba en el estadio Diego Armando Maradona porque casi no atacó. Pero llegó el pelotazo de Nicolás Zalazar, Gastón Gerzel le ganó con el cuerpo a Kevin Mac Allister, que mostró la inocencia de un pobre angelito, y el centro atrás del pibe de las inferiores de Boca terminó en la cabeza del atacante que había ingresado en el segundo tiempo. Los cambios de Juan Manuel Llop fueron clave. Los de Gabriel Milito, difíciles de entender.

La transición de Diego Dabove a este alumno de Guardiola es un costo que Argentinos tenía que pagar en las primeras fechas. De un entrenador que suele plantar un 4-3-3 con intensidad, desborde y despliegue de los laterales pasó a un técnico que tiene la receta de la posesión (67% al cabo de los noventa minutos) y la construcción hasta 3/4 con mucho volumen de pase. Es menos directo para jugar, más allá de esos pelotazos que fluyeron desde los pies de Miguel Torrén y Carlos Quintana. Aunque fueron por necesidad y no por convicción.

Fundamentalmente, por la postura de Platense, que apostó al orden y la fricción, consciente de que se trataba de su primer partido en la categoría. Con dos líneas de cuatro, aunque el único delantero neto fue Matías Tissera porque Tiago Palacios y José Luis Sinisterra retrocedieron para tapar las subidas de Elías Gómez y Matías Romero, cedió la tenencia. Jugó al error del rival, a la segunda pelota y a la espera de un balón detenido.

En este contexto, Argentinos fue superior, especialmente, en los primeros veinte minutos. Con buenos abastecedores en el juego interno a través de Gabriel Florentín y Jonathan Gómez. Con alguna trepada de Romero. Con dos atacantes de área, Gabriel Ávalos, que protagonizó un cuerpo a cuerpo con los centrales visitantes, y Mateo Coronel. Tuvo las más claras, pero falló en la definición. Un poco por deficiencia propia, otro tanto por las virtudes de Jorge De Olivera, arquero veterano con notables reflejos. Dos atajadas del misionero, un remate cruzado de Coronel y un mano a mano de Avalos, sostuvieron el cero.

Friccionado. Una postal del partido. Mucho roce físico y poco fútbol. Aquí, Tissera intenta proteger la pelota ante Quintana.

Friccionado. Una postal del partido. Mucho roce físico y poco fútbol. Aquí, Tissera intenta proteger la pelota ante Quintana.

Platense fabricó las suyas. Arrancaba el partido cuando el rebote de un tiro de esquina derivó en Hernán Lamberti y Franco Baldasarra, abajo del arco, no pudo empujarla al gol. Hubo un tirito del pibe Palacios que controló Lucas Chaves. Y nada más.

En el segundo tiempo, Avalos falló increíblemente abajo del arco. Más dinámico, ya con Elías Gómez y Romero decididamente volcados en ataque, Argentinos intentó explotar las bandas. El paraguayo aguantaba y generaba descargas. Llop jugó las cartas ganadoras de Gerzel y Pereyra Díaz. Milito mandó a la cancha a Hauche y a Gabriel Carabajal. Ya había sacado a Coronel. Y después, a Avalos. Se quedó sin atacantes de peso. Pobló el equipo de volantes y nunca pudieron desarmar el granítico fondo calamar.

Y volvió a perder el Bicho. Por su falta de eficacia. Ganó Platense. No le sobró nada. Pero ya se ilusiona con el golpe del David marrón ante el Goliat de banda roja, el próximo domingo a orillas del Río de La Plata.

Fuente:Daniel AvellanedaDaniel Avellaneda Clarín.com Deportes – Fotos: Clarín.com Deportes – TwitterImagenTNT Sports Argentina@TNTSportsAR – Clarín.com Deportess