//En busca de la estabilidad

En busca de la estabilidad

Hoy se cumple una década del debut de Sergio Batista al mando de la Selección Argentina. Desde la llegada de César Menotti hasta la partida de Marcelo Bielsa, la dirección técnica ostentó cierta estabilidad. Desde ese momento, cambió de rumbo, estilo, edades, antecedentes, actualidades e historias. Repasamos la lista de aquellos que se hicieron cargo, intentado devolverle la previsibilidad perdida.

SOY EL NÚMERO 9

La Selección Argentina salió a a la cancha en Dublín, para jugar el amistoso frente a Irlanda. No era un partido más para Sergio Batista, interino hasta ese momento por la partida de Diego Maradona, el número 8.

Sergio Batista, hace 10 años debutaba como técnico de la mayor.

Sergio Batista, hace 10 años debutaba como técnico de la mayor.

Ese amistoso fue el primer escalón para la continuidad de “Checho” a cargo del representativo nacional. Julio Grondona no era muy amigo de los volantazos, su distintivo con los encargados de manejar el barco, era el apoyo y la banca.
Batista solo duró un año. A pesar de tener números aceptables, las idas y vueltas en la convocatoria de Carlos Tevez para la Copa américa 2011 en nuestro país y la eliminación del equipo en cuartos de final, lo hizo volar por los aires.

AM – PM

Los números no son casuales, son descriptivos. Hasta la llegada de Cesar Luis Menotti, la Selección Argentina venía a los tumbos, con algún éxito esporádico y más tristezas que alegrías. Allí, de manera caprichosa, ponemos el nuevo mojón de partida. Está fuera de discusión que el técnico rosarino sentó las bases para lo que vendría, el primero de la nueva era.

César Menotti, el hombre que sentó las bases de la nueva selección argentina.

César Menotti, el hombre que sentó las bases de la nueva selección argentina.

Ya nada sería igual: organización, estilo de juego, pertenencia. Hubo un Antes de Menotti y un post Menotti. Sin él lo que vino después, quizás no hubiera sucedido.

El número 2, Carlos Bilardo.Rozó la perfección. Campeón del mundo en 1986 y casi en 1990, por un penal que todavía seguimos discutiendo.

Bilardo, campeón y sub campeón del mundo. El ciclo más exitoso en la historia de la selección argentina.

Bilardo, campeón y sub campeón del mundo. El ciclo más exitoso en la historia de la selección argentina.

Su renuncia, su ausencia, fue algo difícil de superar. Su omnipresencia era imposible de replicar, quizás era el momento de cambiar de estilo, y así fue.

LA ARGENTINIDAD AL PALO

El número 3, Alfio Basile. Cercano, “canchero”, noctámbulo, jugadorista. Dos títulos de América en el haber, una Copa de las Confederaciones, una sufrida clasificación por repechaje al mundial y luego la compleja eliminación con el doping de Diego Maradona en USA 1994, marcaron el final de su era.
Fueron 48 partidos, de los cuales estuvo invicto en los primeros 33. Arrancó muy bien, pero no llegó al puerto.

 

Alfio Basile, el último en ganar la copa américa.

Alfio Basile, el último en ganar la copa américa.

El número 4, Daniel Passarella. Distante, serio, de carácter férreo y amante de la disciplina, la némesis de Basile, el restaurador. Fue el encargado de la renovación con Ariel Ortega, Hernán Crespo, Marcelo Gallardo, los “viejos” de Basile y “sus” nuevos. Eliminado en los cuartos de final en Francia 1998, a manos de Holanda, al día siguiente renunció su cargo.

ALGUIEN COMO EL DOCTOR

El número 5, Marcelo Bielsa. Obsesivo, taciturno, en eterno trance de concentración, un revolucionario, un loco. Llegó al banco de la Selección Argentina con los pergaminos de ser campeón con Newell’s Old Boys y Vélez Sarsfield en el fútbol argentino, sin contra alguna. Se clasificó como nadie a la Copa del Mundo 2002, pero se quedó afuera como pocos en primera ronda.

Marcelo Bielsa, el último estable de la nueva era de técnicos de la selección argentina.

Marcelo Bielsa, el último estable de la nueva era de técnicos de la selección argentina.

Tras aquel golpe continuó en el cargo. Fue subcampeón en la Copa América Perú 2004 y obtuvo el primer oro olímpico en fútbol de la historia del fútbol argentino. Hasta ahí llegó su energía. Se quedó sin ella y abandonó la conducción técnica sin llegar a tener revancha en Alemania 2006.

LA INFLACIÓN TÉCNICA

Después de Marcelo Bielsa, el conteo se aceleró: 8 entrenadores en 16 años.

N° 6) José Pekerman 2004-2006 (27 partidos dirigidos, efectividad 60,5 %)
N° 7) La segunda etapa de Alfio Basile 2006-2008 (28 partidos dirigidos, efectividad 59,5 %)
N° 8) Diego Maradona 2008-2010 (24 partidos dirigidos, efectividad 75 %)
N° 9) Sergio Batista 2010-2011 (17 partidos dirigidos, efectividad 58,8 %)
N° 10) Alejandro Sabella 2011-2014 (41 partidos dirigidos, efectividad 71,5 %)
N° 11) Gerardo Martino 2014-2016 (29 partidos dirigidos, efectividad 72 %)
N° 12) Edgardo Bauza 2016 (8 partidos dirigidos, efectividad 45,8 %)
N° 13) Jorge Sampaoli (15 partidos, efectividad 55 %)
N° 14) Lionel Scaloni (21 partidos, efectividad 65 %)

Maradona técnico, el más efectivo: obtuvo el 75% de los puntos en juego.

Maradona técnico, el más efectivo: obtuvo el 75% de los puntos en juego.

UNA NUEVA ESPERANZA

Lionel Scaloni llegó de la mano de Jorge Sampaoli como una especie de nexo entre cuerpo técnico y jugadores. Tras la caída en desgracia del casildense, el otro Lionel, se afianzó como técnico de la mayor. Su llegada cambió el aire en Ezeiza y empezó la tan pedida renovación. En su ciclo debutaron 31 jugadores en los 21 partidos que lleva al frente del equipo de todos.

Lionel Scaloni, de interino a definitivo. El hombre que se animó a la renovación.

Lionel Scaloni, de interino a definitivo. El hombre que se animó a la renovación.

Los alemanes, el eterno modelo a copiar,  solo tuvieron 4 técnicos en 22 años y el último en asumir, Joachim Löw, lleva 14 en el cargo.

Joachim Löw, el paradigma del cambio alemán.

Joachim Löw, el paradigma del cambio alemán.

Se cumplen 10 años del debut de Sergio Batista en la selección mayor, pasaron quizás los mejores 10 años de Lionel Messi como jugador. Ójala Lionel Scaloni sea el último de esta lista por mucho tiempo, y logre ser el conductor que vuelva a llevar a la Argentina a la gloria y por ende, a recuperar la estabilidad perdida.

Fuente: Redacción El Gráfico – Fotos: El Gráfico