//Experiencia inédita Alan Pichot y su alegría por jugar contra Magnus Carlsen y la elite del ajedrez: “Jamás disfruté tanto salir último en un torneo”

Experiencia inédita Alan Pichot y su alegría por jugar contra Magnus Carlsen y la elite del ajedrez: “Jamás disfruté tanto salir último en un torneo”

El gran maestro de 22 años analizó con Clarín lo que vivió al enfrentar a siete top ten en partidas rápidas online.

“Jamás disfruté tanto salir último en un torneo”. Lo que parecería una frase absolutamente ilógica es bastante lógica por cierto si la pronuncia Alan Pichot. El gran maestro número uno de la Argentina acaba de jugar el torneo soñado: 15 partidas rápidas contra el campeón mundial Magnus Carlsen, otros seis top ten y la elite del ajedrez. “Son todos mucho mejores que yo. Algunos, demasiado. No pretendo ningún tipo de resultado. Si hago 1,5 o 2 puntos sobre 15, no estaré triste”, le había dicho el porteño de 22 años a Clarín. Pues bien, sumó 2,5 y efectivamente fue último. ¿Derrotado? Para nada. Sólo basta leer sus palabras.

“Fue una súper experiencia, porque nunca me había tocado jugar a 15 minutos contra los top 20 del mundo. Fue la primera vez. Si jugara este tipo de torneos una vez por mes, el resultado a la larga por supuesto que sería otro, porque llegaría preparado de otra manera. Pero aún así estoy muy contento”, explica Pichot con alegría.

“La conclusión más importante que saco es que falta trabajo. Con la elite tengo una diferencia más grande de la que imaginé. Hay aspectos del juego en los que puedo jugar contra ellos y otros en los que no. Es ahí donde tengo que hacer la diferencia y mejorar mi nivel. Pero no me pone triste haber hecho 2,5 puntos. Con 3, 3,5 o 4, pensaría lo mismo”, sentencia.

Los aficionados del ajedrez en Latinoamérica lo alentaron desde el sábado hasta el lunes en cada transmisión en vivo por Chess24.com en español. Se pudieron seguir todas sus partidas, algunas en las que se lo vio sufrir decididamente en cámara y otras en las que tuvo ventaja pero no pudo ganarlas. Sobre todo contra el ruso Daniil Dubov y contra el español David Antón Guijarro. “Podría tranquilamente haber ganado esas dos, pero no se dieron. Hay que afinar a la hora de rematar”, sintetiza Alan.

Contento. Así terminó Alan Pichot su participación en el Magnus Carlsen Invitational.
Foto Maxi Failla

Contento. Así terminó Alan Pichot su participación en el Magnus Carlsen Invitational. Foto Maxi Failla

De todas maneras, a la hora de elegir qué partida le gustó más, no habla de una de las cinco empatadas ante el ruso Sergey Karjakin (ELO 2757, 16° del ranking y ex retador mundial de Carlsen), el azerí Teimour Radjabov (2765; 10°), Dubov (2710; 28°), el neerlandés Jorden Van Foreest (2701; 37°) y el azerí Shakhriyar Mamedyarov (2770; 8°).

“La que más me gustó y en la que jugué de manera excelente, fue contra (Hikaru) Nakamura (2736; 18°). Hubo muchas ideas buenas en el tablero, pero esta clase de jugadores siempre encuentran una jugada más y te apretan con el tiempo para que vos no encuentres la mejor jugada. Son muy inteligentes en todo sentido”, describe a sus rivales.

Los diez nenes de pecho que lo vencieron en partidas a 15 minutos, más 10 segundos por movida, fueron el holandés Anish Giri (2776; 7°), el estadounidense Wesley So (2770; 9°), el armenio Levon Aronian (2781; 5°), Nakamura, el francés Maxime Vachier-Lagrave (2758; 14°), el prodigio iraní Alireza Firouzja (2759; 13° con 17 años), Carlsen (2847; 1°), Antón Guijarro (2673; 62°), el sueco Nils Grandelius (2670; 66°) y el ruso Ian Nepomniachtchi (2789; 4°).

Alan Pichot quisiera jugar más torneos como el que disputó de manera online contra la elite,
Foto Maxi Failla

Alan Pichot quisiera jugar más torneos como el que disputó de manera online contra la elite, Foto Maxi Failla

“Me preparé muy bien para no quedar perdido en las aperturas, porque todos ellos tienen una preparación excelente. No me sacaron grandes ventajas en las primeras movidas, salvo algún caso excepcional, que puede pasar si jugás 15 partidas. Pero ellos marcan la diferencia en el medio juego”, sentencia.

El cansancio y la tensión se sintieron, porque jamás podía aflojar la concentración en cada jornada. “Fue muy desgastante, porque jugué 5 partidas por día. Son 5 horas, lo mismo que si jugaras una partida a ritmo pensado -explica-. Pero cuando estás en un torneo tenés el chip puesto fuera de tu casa y sólo jugás contra un rival por día. Acá fueron cinco partidas a ritmo rápido contra rivales de elite. Mis mejores partidas fueron las dos primeras de cada día. Después noté el cansancio”.

¿Y ahora qué pasará con Alan Pichot, que se ganó hasta la tapa de Clarín en la previa y fue alentado por aficionados latinos en cada jornada? “Esto me hace tener popularidad y ojalá se me puedan dar más oportunidades para conseguir invitaciones a este tipo de torneos”, se esperanza.

Es cuestión de esperar…

HS

Fuente:Hernán Sartori – Clarín.com Deportes – Fotos: Maxi Failla – Clarín.com Deportes