/CHARLAS EN CUARENTENA – Tití: su mujer fana, emociones con Gallardo y su despedida soñada

CHARLAS EN CUARENTENA – Tití: su mujer fana, emociones con Gallardo y su despedida soñada

Mariano Dayan en Charlas en Cuarentena con Tití Fernández.

Miguel Fernández con Mariano Dayan en Charlas. La camiseta de Maradona del 81, el plantón de Riquelme y más.

Miguel Fernández es Tití, apodo que le puso de chico su papá Víctor, según cuenta con orgullo. Periodista de raza, de ese tono de voz tan particular que tuvo su continuidad durante 45 años en distintos medios, marca registrada en muchísimas canchas argentinas y recorriendo el mundo. Hoy en plena cuarentena se prendió en las Charlas que ya son un clásico de Olé.

Contó anécdotas de su extensa carrera. Momentos inolvidables como los abrazos con Marcelo Gallardo, emotivos, en continuado. Primero después del duro fallecimiento de su hija Sole y después, la noche en que River fue campeón de la Sudamericana 2014. Emotivas situaciones, como cuando el técnico fue a buscarlo especialmente antes de un partido para ese «abrazo con amor».

Hoy Tití pasa la cuarentena con su pareja Nora, segundo matrimonio, con quien tiene una increíble historia: la conoció en la cancha de River, cuando fue a trabajar, porque ella es fana. De aquella primera vez a ahora, compartiendo momentos emotivos como la final de Madrid por TV y su alegría por ver a su pareja con tanta felicidad, diciendo «gracias Dios, gracias Dios». Y el recuerdo eterno de su hija Sole, otra fana de River, a quien mostró con una camiseta de Gallardo de chiquita.

Maradona es otro que marcó a fuego a Tití, quien contó cuando se quedó con la camiseta del 10 en un Boca-River de verano, cuando Diego ya se iba al Barcelona. Increíble, se la estaba dando a Ramón Díaz​, rival, hasta que se acercó el periodista y le hizo recordar que se la había prometido a él… Imperdible anécdota.

Messi una tarde le salvó su trabajo, en Venezuela. Riquelme​ lo dejó pagando en su vuelta a Boca. Su carrera de principio a fin, con un sueño: «Quiero mi despedida en una cancha». Sí, Tití espera un reconocimiento y agradecer por tantos tiempos vividos. «Con Vignolo, con Macaya… Para decir muchas gracias por todo.

ACA TODAS LAS CHARLAS EN CUARENTENA

LA CAMISETA DE MARADONA QUE LE SACÓ A RAMON DIAZ

LOS INOLVIDABLES ABRAZOS CON GALLARDO EN MOMENTOS ESPECIALES

LA INCREÍBLE HISTORIA DE SU PAREJA FANA DE RIVER 

CUANDO RIQUELME LO DEJÓ PAGANDO

TITÍ DICE QUE FUE INVENTOR DE LAS PREVIAS

TODA LA ENTREVISTA POR ESCRITO

-¿Qué es de tu vida?

-Hace 46-47 días que estoy guardado. No estoy en el fútbol desde hace algunos años. Yo tuve un conflicto con Torneos que era la empresa en la que yo trabajaba durante 24 años. Y bueno, yo seguí trabajando en el conflicto, para Fútbol para Todos y en Telefé, el último año y medio. Cuando se privatiza el fútbol, una parte para la TV Pública y otra parte TNT, yo tenía arreglado con TNT. Pero unos días antes de que comenzara el fútbol, Torneos se hizo cargo de la producción general, y en el medio de eso apareció una cláusula que decía que cualquier persona que tuviera un conflicto con cualquiera de las dos empresas no podía trabajar. Con el tiempo, después de trabajar tantos años en una empresa, te enterás por qué las cosas pasan. Y bueno, la cláusula fue porque la gente quedó golpeada por el conflicto mío y decidieron poner esa cláusula. Me quedé afuera del Mundial también cuando estaba adentro, había hablado con la gente de Macri de la TV Pública, con el gobierno de Cambiemos terminé haciendo las Eliminatorias (en Quito) el día de lo los tres goles de Messi. Hablé con Levin y en diciembre lo voy a ver, un tipo muy agradable, le pregunto qué iba a pasar con el Mundial y me dice que ya estaba adentro, eso antes del sorteo de Rusia en diciembre. Y desapareció primero Levín que no se bancó algunas cosas y con su desaparición, era muy fácil, desaparecí yo. Torneos que se quedó con la producción, es la empresa mejor productora de derechos futbolísticos de la Argentina, sin ninguna duda, los mejores directores y productores, me enseñaron a laburar, yo les enseñé a muchos. Es la mejor empresa de puesta al aire. Los que hicieron el Mundial fueron todos compañeros míos. Benedetto​, Latorre, Ruggeri. Se gana y se pierde en la vida: se pierde y me la tengo que bancar. Voy a cumplir 69, nací en la Argentina, me gusta un país justo, quiero morir en un país justo, en una Argentina justa. Pero hablemos de otra cosa.

-¿Extrañás las rutinas de periodista?

-Extraño, cómo no voy a extrañar. Fueron mi vida. Los viajes, los domingos, los partidos. Prepararme para ir a la cancha era como para un examen; en una planilla mía había 200 informaciones y a veces usaba 10, otras cinco o 50, pero vos la tenés que tener. Si preguntan hay que tener una respuesta. Siempre me gustó prepararme bien para las transmisiones. Las extraño, pero sí estoy seguro Chapa de que no me bancaría una rutina fuerte, ya no soy un pendejo 40-50 años en los que me bancaba el viaje, ir a la cancha, las transmisiones de ocho horas. Sí extraño la rutina, si no no tendría sangre en las venas, se nace y se muere con esas cosas.

-Es hora de anécdotas. ¿Alguna con Gallardo?

-Yo tengo que contarte la del día que ganaron la Sudamericana (2014). Lo conozco de chiquitito, la camiseta le quedaba grande a Gallardo, no tiene nada que ver con el de ahora. Lo que queda claro es que cuando uno quiere progresar… Era talentoso, inteligente para manejarse dentro de la cancha, gran pegada, cerebral. Pero fue incorporando conocimientos, era de un lugar y casa muy humilde. Gallardo es el ejemplo del tipo que se superó, aprendió a vivir en Montecarlo, en Estados Unidos duró un montón de tiempo, sus hijos estudiaron, se empezó a manejar con el idioma. Me queda la anécdota de la final de la Sudamericana porque venía de una semana muy triste con la mamá.

-¿Cómo fue?

-A mí cuando había pasado lo de Sole (su hija que falleció en un accidente durante el Mundial 2014), el primer partido que me toca cubrir es River con Estudiantes en el estadio de La Plata. Entonces me acuerdo de que voy al vestuario, el Muñeco se entera de que yo estaba para cubrir el partido y cuando faltaban 45 minutos, salió del vestuario: vino, me dio un abrazo, a darme las condolencias, y me acuerdo de que me dijo ‘la verdad que pensando bien, estoy preocupado por el partido que tengo que jugar dentro de un rato cuando esto a quién carajo le importa pensando las cosas que pasan en la vida. Viste, pensando en lo que te pasó a vos’. Hacía un un rato que me había pasado lo de Sole. Me tocó, me movió. Nos dimos un abrazo, viste esos abrazos de amigos, con amor. Ese mismo abrazo fue el que me dio el Muñeco en la cancha de River el día de la final en la que ganaron la Sudamericana (venía de la muerte de la mamá del Muñeco). Ese es un recuerdo lindo. Yo conocía al papá, a las hermanas, una de las hermanitas estudió periodismo deportivo y de vez en cuando me llamaba. Pasó lo que pasó y vino ese abrazo que no será del alma, pero fue un abrazo de dos tipos que se quieren y se respetan. No fui a cenar, a comer a la casa. Hay otros tipos con los que sí tengo relación de familia directa, vernos, viajar juntos. Con el Muñeco quedó el afecto y el respeto de dos tipos de distintas generaciones.

-¿Y con Riquelme?

-Román me dejó de seña, ja… El día que vuelve a Román a Boca. Vos sabés que en la tele las cosas no salen de casualidad cuando vos estás en una transmisión. Hay mucho laburo. Llamados y qué se sé yo. En el regreso de Román a Boca, él tiene dos o tres amigos como Claudito Freire, gran amigo. y le digo a Claudito, ‘cuando sale Román, lo voy a estar esperando cuando sale del micro y es hola, qué hacés, cómo te va, bienvenido, qué sentís’, es la nota que se hace cuando llega a la cancha. Estaba todo bien… Digo qué lindo, qué picnic me voy a hacer. Vuelve Román, estaba esperando con los brazos cruzados y las piernas cruzadas, qué notón voy a hacer… y me dejó dando vueltas como un trompo, con el mate y el termo. No me dio ni cinco de pelota. Me limpió pero cómo… Con Román, de todos los grandes grandes, fue con el que menos relación tuve en el mano a mano, con admiración respetuosa.

-Otro top, Messi.

-Un fenómeno total, Messi. Yo en Venezuela me fui a jugar al golf con amigos y tenía arreglado a tres jugadores, porque Messi para la previa era bravo, después de los partidos hablaba siempre. Iba con tiempo de recontrasobra y hubo un accidente en la autopista, los autos no se movían y los productores me llamaban, yo decía ya llego, ya llego. ¿Qué pasó? Los jugadores se hincharon las bolas y se fueron. Yo dije voy a tratar de solucionarlo y si no, tienen mi renuncia por irresponsabilidad y me vuelvo a Buenos Aires. Estaba Juan Parano (de Nike) en el lobby del hotel, le cuento la historia y me dice ‘qué cagada, que estaba embolado Messi acá abajo’, y le digo por qué no le escribís a ver si me salva la vida. Contesta ‘decile que si me paga la Coca, bajo, y le digo le pago un camión de Coca. Habremos hablado 20/25 minutos sin cortar la cámara, armé una historia espectacular, me salvó la previa, el entretiempo y la segunda previa.

Tití cuando Olé cumplía 20 años.

Tití cuando Olé cumplía 20 años.

-Muchas veces se cuestionó que las preguntas después de los partidos no eran muy filosas.

-Las notas después de los partidos son a las figuras. Alguna vez alguien me definió como el que no pregunta, puso alguien de CQC (Caiga Quien Caiga). Tenés 20/25 segundos. Los tipos de la tele son jodidos de verdad. Vos imaginate en una transmisión que un futbolista empiece a desarrollar una respuesta. No hay manera. Con Niembro y con Benedetto inventamos en TV, es así, tal cual, porque no se hacían previas de televisión. Nosotros empezamos en Mar del Plata previas en la tele y sabés lo que había que remarla… Mostrar botines, camisetas, por dónde llegaban… Había que llenar una hora. Si no preguntás, no trabajás 45 años, Los productores no son boludos. La tele es así. Si sos un burro, nadie te da laburo. Te dan una vez y te corren.

-¿Tenés camisetas de recuerdo?

-Pocas, no tantas, de eso se ocupó de Benedetto, todas la camisetas del mundo; él tuvo la idea bárbara de hacer el museo. Yo tengo algunas buenas, siempre me las afanaban. De Diego tenía dos, una en Mar del Plata con River y Boca, campeonato de verano, el último partido que jugaba Diego con la camiseta de Boca porque se iba al Barcelona. Me había prometido la camiseta. Terminó el partido, trabajaba para Víctor Hugo, veo que se saluda con Ramón y se está sacando la camiseta, y le digo: ‘Esperá, me la prometiste a mí’, adelante de Ramón Díaz. Y Diego le dice al Pelado ‘tiene razón, se la prometí a él’ y me la dio. Y le dijo que le iba a dar la del primer tiempo. Y otra que me regaló fue el día de la final de Alemania (ene l 90), en Trigoria. Pasaban los dias, pasaban los días, me había prometido y la previa de la radio era larguísima de ocho horas, había muchos amigos en la Selección. Fui a las 8.30, lo vi a Maradona que siempre estaba con una camiseta argentina, porque nunca hubo un tipo que le gustara ponerse tanto la camiseta argentina como Diego. Y me la dio, no era la de un partido pero era la de Maradona. ¿qué pasó con esa camiseta? Me la choreó Víctor Hugo, ladrón de camisetas, me afanó la de Diego, jaja.

Nora cortándole e pelo en cuarentena a Tití.

Nora cortándole e pelo en cuarentena a Tití.

-Contame tu increíble historia con tu pareja, Nora, a quien conociste en la cancha de River.

-Yo fui a hacer una transmisión de 50-60 puntos de rating, mi debut en las transmisiones en un Independiente-Estudiantes. Alejandro Apo tenía que hacer de comentarista, amanece con 40 grados y me preguntan ‘podés ir’, ¿cómo no voy a poder ir? Salí corriendo para la cancha. Esa transmisión se vio un montón. Después voy a hacer River-Instituto, Nora era socia, simpática, futbolera. La conocí, charlamos, me gustó mucho. La volví a ver a las dos semanas que me tocó River y ahí está.

-Imagino que entonces te quemaba la cabeza con cada partido de River que cubrías.

-Me sigue quemando la cabeza, es hincha de verdad. De local iba siempre a la cancha. Alguna discusión hemos tenido, alguna critica a un jugador. Yo volvía a casa y me daba la comida cruda, es muyyyyy futbolera.

-Era una presión extra para vos…

-¿De qué cuadro piensa la gente que soy yo? Todo el mundo cree que soy de River. No soy de River ni fui tampoco de River. Tengo 45 años de periodista, hoy no podés tener la misma pasión que hace 45 años por el fútbol. Fui un hincha, me faltaba ponerme el pañuelo de cuatro puntas. Iba a ver y no importa a quién. Entiendo la pasión de Nora, la pasión que tiene mi mujer. He vivido el día de Madrid, lo vimos los dos solos, con sus cábalas, con la transmisión de TV y ella escucha a Lito Costa Febre. Me hace pegar unos cagazos…a veces ella está en el cuarto y escucha la radio, yo estoy en el living o la cocina y la radio llega dos segundos antes. Y a los dos segundos viene el gol. El día de Madrid fue muy emotivo con Nora llorando, no podía creer, su emoción era del hincha. Mi mujer expresa la verdadera emoción del hincha, nunca puteó a un jugador.

-Para vos que ganara River era llegar a tu casa y que tu pareja estuviese de mejor humor.

-Yo digo que en más de una oportunidad pasó eso. Yo la quiero ver bien a mi mujer. Es una de las cosas que le ponen contenta, que gane River. Si ella está bien, hay cosas tantas en la vida… uno no se da cuenta de la pasión que despierta esto. Una semana en semi de Copa es una semana especial. El dia de Madrid yo me puse muy feliz por mi mujer, no porque River fue campeón. De verla llorar y diciendo gracias Dios, gracias Dios. Filmé los últimos segundos de la cara y es la cara de la realidad, de una persona que disfruta, goza.

Sole, adoración de Tití y Nora.

Sole, adoración de Tití y Nora.

-Te tengo que preguntar, ya que hablamos de la familia, cómo es convivir día a día con lo de Sole.

-Mirá Chapa, no se lo imagina nadie, no te podés imaginar, sobre todo perderla como la perdimos nosotros. No fue por una enfermedad. Sole me dijo ‘chau pa hasta mañana’ en San Pablo, en la cancha. Había dormido conmigo, fuimos juntos a la cancha, ella vio el partido con Leo Astrada. Y cuando terminó se iba al hotel, en el mismo micro que Varsky, Verón, en ese mismo micro viajaba con productores de Torneos. Lo ultimo que tuve fue ‘chau pa, hasta mañana’. Al otro día bajé a desayunar porque sabia que iba a llegar Sole, que no llegó nunca. A mí hasta hace seis, siete meses, me pasaba la película de lo que habia vivido en Brasil.
En junio se cumplen seis años. Nora era mamá, amiga, compañera, era más que la mamá de Sole, hablaba más de 30 veces por día, era devoción. Desde que fallece Sol, iba día por medio al cementerio a verla. El espacio donde está Sole en Chacarita debe ser el que tiene más flores y más frescas del cementerio. A los cuatro años le digo Norita ‘tenés que empezar a espaciar más, te lo diría Sole’, y conseguí que fuera cada tres días. Estábamos cenando ahora y me dice que hace varias semanas que no puede ir a ver a Sole por el aislamiento. Nunca nos vamos a olvidar de Sole.

-Era de River imagino.

-Si no la madre la echaba, ¿por qué creés que eran tan amigas? Te muestro la foto de Sole con la camiseta de Gallardo. Mirá… Mirá… la ves. Es la del Muñeco Gallardo. No me molesta hablar de eso, de hecho los 2 de cada mes pongo alguna foto de ella y el hashtag es #teamamosnuncatevamos a olvidar. Quiero que la gente sepa de una piba solidaria, buena amiga. Sole fue a un colegio de primer grado a la secundaria, con los mismos compañeros, y Norita los reúne. Sole no está pero los chicos siguen viniendo a casa a comer la milanesa de Norita, recordamos cosas de Sole. Y ahora Gonzalo, no es hijo de Nora, sino de mi primer matrimonio como Florencia, mirá lo que hizo. Supieron el sexo, sabíamos que estaba embarazada pero no el sexo. Me manda la ecografía con moñito rosa y me dice tu nieta Sol. Me mató… Sol… y hablando… fue por mí y fue por Nora aunque no es la mamá de él. Porque saben lo que Nora sufrió, sufre y sufrirá. No fue Soledad ni Sole porque si no cuando esa bebota crezca, iba a tener una carga… es extraordinario Chapa, Sol Fernández, pensé que no iba a haber más. Es maravilloso, estamos esperando agosto.

-Y de tu vida, ¿qué querés hacer? ¿Vas a volver?

-Estuve haciendo hasta hace poquito radio con Any Ventura, pero viste cuando necesitás tener un cambio… No quiero, me han ofrecido radio, de lunes a viernes… Quiero laburar pero no la responsabilidad del día a día. Laburé mucho, estoy entero, camino en casa entre ocho y nueve kilómetros todos los días. Estoy muy bien y quiero disfrutar de la vida. Somos una familia austera, quiero trabajar porque la pasión no se pierde. Seguramente voy a tratar de revivirlo cuando salgamos, una especie de programa dos veces por semana, incursionar si podemos en política. Tengo ganas de seguir y sé que voy a seguir.

-¿Y te vas a despedir en la cancha?

-Quiero mi partido despedida Chapa, que no pude tenerlo, después de tantos años laburando, creo que lo hice decentemente, merezco tener un partido de despedida, de despedirme yo de la gente, y decirle gracias por todo. Me gustaría despedirme con el Pollo Vignolo, con Macaya Márquez, con tipos con los que compartí la vida. Y terminar diciendo ‘muchas gracias por todo’. Ese es mi sueño.

UN VIEJO RECUERDO TRABAJANDO CON ORTEGUITA

Fuente: Mariano Dayan MAIANO DAYAN – CHARLAS EN CUARENTENA – Olé / JR – www.actualidaddportiv.com.ar – Fotos: Olé – Videos: Twitter Titi Fernandez@titifernandez1 – Olé