/Nicanor González del Solar, ex Puma, periodista y un personaje del mundo del deporte: del rugby a las disciplinas extremas y cómo sobrellevó el tema de la obesidad

Nicanor González del Solar, ex Puma, periodista y un personaje del mundo del deporte: del rugby a las disciplinas extremas y cómo sobrellevó el tema de la obesidad

Con 78 años, es un referente de la ovalada. Su pasado en el CASI, los mejores jugadores que vio y el orgullo de haber derrotado a los Junior Springbok en 1965, en el Ellis Park.

Exclusivo suscriptores

Araceli González, en el momento más esplendoroso de su belleza, detiene su auto convertible en la avenida 9 de Julio y le dice: “Vení. Subí. Te llevo”. Antes, le pregunta a nuestro personaje: “¿Pero vos no sos del Solar?”. Y Nicanor, antes de subirse a cumplir el sueño de todo hombre, le responde, enfático: “¡González del Solar!”. En 2003, el comercial de una cerveza que reunía en un casamiento a los García y a los González, regaba a toda hora la televisión abierta de aquel entonces con otros personajes como los músicos Charly Garcia y Leo García, los futbolistas “Turco” Garcia, “Nacho” González y el “Gallego” González y la vedette “Yuyito” González. En la vida de Nicanor González del Solar prácticamente no hay pendientes.

Ya jubilado y rumbo a los 79 años (los cumplirá el 24 de diciembre), Nicanor logró trascender al rugby, el deporte que lo atrapó desde los 5 años en su querido Club Atlético San Isidro y que lo llevó, entre otras cosas, a ser nada menos que uno de los Pumas originales, ya que integró aquel legendario plantel del seleccionado que viajó a Sudáfrica en 1965 y además formó parte del XV titular en la victoria ante los Junior Springboks en el Ellis Park de Johannesbugo, precisamente donde los Pumas jugarán el sábado ante los Springboks por la última fecha del Rugby Championship.

González del Solar con los Pumas de 1965, un hito en su carrera, y la firma de sus compañeros: Nicanor es el último a la derecha, en la fila de abajo
González del Solar con los Pumas de 1965, un hito en su carrera, y la firma de sus compañeros: Nicanor es el último a la derecha, en la fila de abajo

Recibido de periodista en el Museo Social Argentino y licenciado en literatura e historia en la UBA, González del Solar fue un precursor en varias ramas del periodismo, además de ejercer durante décadas como profesor en colegios y universidades. Si Hugo Mackern (Free-Lance) fue desde las páginas de El Gráfico el espejo para muchos de los que escribimos de rugby, Nicanor resultó durante un largo tiempo la voz del rugby. Fue el primero en transmitir un partido por radio y por televisión. También escribió en las mejores revistas de los 70 y 80: El Gráfico, La Hoja del Lunes y Goles Match.

“Mis comienzos en el periodismo son curiosos, porque arranqué en 1969, cuando todavía estudiaba periodismo y jugaba en el CASI. Empecé en La Prensa, porque el jefe de deportes, Mario Posse Romero (legendario periodista), lo conocía de Tribunales a mi padre, que había sido juez y camarista. ¿Por qué curioso? Porque escribía de los partidos que yo mismo había jugado. Un día me llama Mario y me dice: ‘Pibe, ¿qué hacés? Mirá lo que escribiste’. Y es que yo ponía “ellos” y “nosotros” en vez del rival y del CASI”, recuerda.

Nicanor, en la publicidad con Araceli González

Nicanor, rumbo a la fiesta de los González García

Nicanor, rumbo a la fiesta de los González García

Cuando frecuentó con más exigencia el periodismo, Nicanor comenzó a archivar su carrera de jugador de rugby, en la cual disfrutó el sabor del éxito. Fue campeón con el CASI en 1960, 1961, 1962 y 1964. Ese año logró junto al Tano Enrico Neri y al Palomo Adolfo Etchegaray –compañeros suyos en los Pumas del 65– un récord difícil de conseguir: los tres ganaron cuatro títulos en una temporada. Con el CASI, el torneo de la UAR (hoy URBA) y el Seven; con el seleccionado argentino, el Sudamericano, y con Buenos Aires, el Campeonato Argentino. También fue campeón en cuarta, quinta y séptima división. En Primera, como hooker, jugó 10 temporadas, hasta 1969. Y, dice, orgulloso: “Nunca perdí con el SIC. Cuando en los 70 el SIC le empezó a ganar al CASI, yo ya no jugaba”.

Nicanor con Araceli González en la publicidad de los González-García
Nicanor con Araceli González en la publicidad de los González-García

“En 1960 el CASI perdió dos partidos con los recién ascendidos, GEBA y Obras Sanitarias. En el club eso era inconcebible en esa época. Yo tenía 16 años. Un martes a la noche me vino a buscar Florencio Varela, que era el entrenador, y me dijo: ‘El jueves empezás a entrenar con la Primera’. Y así quedé”. En la gira de 1965 por Sudáfrica, Nicanor jugó 11 de los 16 partidos y anotó un try. Pero se sincera: “(Richard) El Gato Handley era mejor que yo, lo que pasa es que se lesionó mucho porque era un animal tackleando. Yo, como tenía tendencia a engordar, era muy bueno con la pelota, pero Handley era mejor y por eso después del 65 jugó siempre él”.

El rugby, desde otro lugar

Si bien La Prensa fue el trampolín, la carrera de periodista de Nicanor tomó envión desde la Biblia del Deporte, la revista El Gráfico. “Como Mackern se estaba por jubilar, Constancio Vigil, que había jugado en CUBA, me llamó para ir a El Gráfico. Yo ya era profesor en el colegio Labardén de San Isidro y secretario estudiantil en la Facultad. Ahí fue que empecé a trabajar los siete días de la semana y a viajar siguiendo al rugby por todo el mundo, algo que hice durante años y me costó matrimonios”.

Un encuentro con el Loco Gatti, todo un personaje
Un encuentro con el Loco Gatti, todo un personaje

“Después vino Radio Rivadavia, que hasta entonces no daba ni una noticia de rugby, porque a (José María) Muñoz no le importaba y no sabía ni cómo era la pelota. Pero estaba la Cabalgata Deportiva Gillette, que era el principal patrocinador. El presidente era un francés que vivía en la Argentina. Un día llega el hijo, que estaba estudiando en Francia, y le pregunta al padre porqué no daban nada de rugby en Rivadavia. Entonces, Muñoz salió desesperado a buscar a alguien. Lo llamó a Vigil y este le dijo: ‘Acá tenemos a un Puma’. ‘Bueno, mandámelo’, le dijo Muñoz. Era cómico, porque cuando me daba entrada al aire, enseguida me sacaba porque sólo le importaba el fútbol. Al rugby lo tenía por una cuestión comercial, nada más”.

Periodista y licenciado en literatura y en historia, Nicanor empezó a incursionar en algo inédito para el rugby argentino: relatar los partidos por radio. Primero en la FM San Isidro Labrador y, luego, durante años, en Radio Continental. Durante un tiempo, sólo en un club no lo dejaban entrar: CUBA. Como jugador, fue campeón con el CASI en 1960, 1961, 1962 y 1964. “Nunca perdí con el SIC. Cuando en los 70 el SIC le empezó a ganar al CASI, yo ya no jugaba”, enfatizó.

Ya en plena década de 1970 y con dos hijos –Nicanor e Iñaki– de su segundo matrimonio, González del Solar empezó a incursionar en algo inédito para el rugby argentino: relatar los partidos por radio. Primero en la FM San Isidro Labrador y, luego, durante años, en Radio Continental. “Cubría un partido todos los sábados. Durante un tiempo, sólo en un club no me dejaban entrar: CUBA”. Eran épocas en las cuales los periodistas eran mirados de reojo por el ambiente al tratarse de una actividad profesional dentro de un deporte amateur. Nicanor tuvo problemas pese a ser un ex Puma y hasta dentro de su club e incluso bajo la presidencia de su hermano Eduardo, un crack de los 60 como medio scrum.

Tras esa excursión, Nicanor saltó a la TV. Relató el primer partido televisado de los Pumas en directo desde el exterior: el recordado test de 1976 ante Gales, en Cardiff. Tuvo de comentarista al capitán de aquel equipo y también compañero suyo en el 65, Arturo Rodríguez Jurado, lesionado para esa tarde. Ya más cerca de los 80, en VCC, una de las empresas pioneras de TV por cable, relató y comentó los partidos de lo que hoy es la URBA.

Nicanor González del Solar, entre Guillermo Vilas y José Luis Clerc en una presentación
Nicanor González del Solar, entre Guillermo Vilas y José Luis Clerc en una presentación

La fama lo coqueteó cuando pasó a conducir un programa que marcó una época los domingos al mediodía en el viejo ATC: Deporte en acción. Allí había poco y nada de rugby, pero sí de deportes que hasta ahí tenían nula difusión: los extremos, los de la nieve, gimnasia artística y todo lo que no fuera deportes masivos. “Conocí todo el país menos Formosa. Fui el primero en ir a Ushuaia a cubrir la Marcha Blanca y como domino muy bien el inglés, traducía en directo todas las latas que llegaban desde el exterior. También me ayudó que soy muy locuaz, como sabrás”, sonríe.

Deporte en Acción se transformó en un programa popular y lo llevó a Nicanor a ganar el Martín Fierro en 1989. También lo hizo ir más allá del rugby. Cubrió seis Juegos Olímpicos y varios Mundiales y Panamericanos. Viajó como periodista a los cinco continentes. Amante del tenis, estuvo en los cuatro torneos grandes: en Melbourne, París, Londres y en Forest Hills, donde Guillermo Vilas ganó el US Open.

Primer triunfo ante los Wallabies en Australia, en 1983: el periodista Nicanor como un Puma más entre Mínguez y Michingo O'Reilly
Primer triunfo ante los Wallabies en Australia, en 1983: el periodista Nicanor como un Puma más entre Mínguez y Michingo O’Reilly

Cuestión de kilos

Nicanor González del Solar se subleva cuando escucha a alguien que se refiere a la gordura. Fue algo que le costó llevar, porque aún hoy lo llaman “el gordo Nicanor”. “Toda la vida padecí la obesidad y las burlas. Llegué a pesar 162 kilos. Me tenía que pesar en balanzas comerciales porque las de las farmacias llegan a 150. Me tocaron situaciones insólitas, como gente que me paraba en la calle preguntándome cómo era que hablaba de deportes siendo tan gordo. Y yo les tenía que explicar que era deportista y que el peso no tenía nada que ver”. Damos fe: aún con exceso de peso, Nicanor era un gran jugador de tenis. Se lo podía ver en las canchas del CASI desplegarse con asombrosa velocidad y destreza.

Nicanor González del Solar en Australia 2003: cubrió todos los Mundiales menos el último, en Japón 2019
Nicanor González del Solar en Australia 2003: cubrió todos los Mundiales menos el último, en Japón 2019

Otra experiencia al respecto: “Una vez en la playa, una alumna mía del Belgrano Day School que era algo obesa llegó con una túnica amplia. La madre no la dejaba que se metiera en el mar porque le daba vergüenza. Entonces me le acerqué y le dije: ‘Mírame a mí cómo me meto con esta panza’. La convencimos y con mi hijo Iñaki la acompañamos hasta la orilla para ayudarla a que se metiera. No sabés la cara de felicidad de esa chica, que había roto con el estigma hasta de su propia madre”.

El clip de apertura de “Deporte en acción”

El club de apertura de Deporte en acción

El club de apertura de Deporte en acción

Ahora bajó 50 kilos. Sus rodillas, atrapadas por la artrosis, no le permiten caminar ni una cuadra. Tiene un programa todos los sábados, a lo largo de cuatro horas, en la radio Simphony, de San Isidro. “Lo hago desde mi casa y hablo de todo lo que me gusta y sé: deportes; música, de Frank Sinatra para atrás, no vas a escuchar Pescado Rabioso, por ejemplo; libros; historias; anécdotas. Me entretengo. Lo único malo es que no puedo ir a ver al CASI”.

Cubrió todos los Mundiales de rugby menos el último, en Japón. Vio rugby más que ningún otro en estos últimos 50 años. Su podio argentino es: “Porta, Silva, Arturo Rodriguez Jurado, Alejandro Travaglini y el quinto puesto lo comparten Felipe Contepomi y el Mono (Eduardo) Scharenberg, compañero mío en el 65″. De esos Pumas originales guarda un especial cariño –como casi todo el rugby– por el Pato Luis García Yañez: “Un día mi padre se desmayó en mi casa y yo no lo podía alzar para bajarlo por las escaleras. Lo llamé al Pato, vino y lo llevó en andas hasta abajo. Lo recuerdo y me emociono”. De los extranjeros, rescata dos: “Gareth Edwards y Jonah Lomu”. Y dice que el mejor partido que vio en su vida fue la semifinal del primer Mundial, en 1987, entre Francia y Australia.

Nicanor González del Solar con Gabriela, La Tana, con quien está desde 1983 y tuvieron dos hijas: Martina y Camila
Nicanor González del Solar con Gabriela, La Tana, con quien está desde 1983 y tuvieron dos hijas: Martina y Camila

Salvo tres años que lo hizo en Recoleta, Nicanor vivió siempre en San Isidro. Tiene 4 hijos fruto de tres matrimonios –además de Nicanor e Iñaki, Martina y Camila– y 8 nietos (espera el noveno). Desde 1983 está casado con Gabriela, La Tana, a quien conoció a través de la madre de ella en una gira de los Pumas por Australia. Las dos mujeres son fruto de esa pareja. Martina está casada con Pedro Ibarra, capitán del seleccionado de hockey sobre césped que consiguió el oro olímpico en Río 2016. Camila, que vive en Suiza, también es periodista y tiene un interesante blog de viajes llamado “The travel voice”.

Otro de los orgullos de Nicanor es haber escrito el libro de los 100 años del CASI. Los González del Solar son una parte de esa historia. Además de Eduardo, que fue presidente, también jugó el más chico, Carlos, que lo reemplazó a Nicanor cuando este se retiró. De Eduardo y Nicanor derraman tres generaciones de jugadores del CASI. En el caso de Nicky, el legado lo continúan sus nietos Isidro y Pedro.

Nicanor González del Solar, en el Sudamericano de 1964
Nicanor González del Solar, en el Sudamericano de 1964Fuente:Ir a notas de Jorge BúsicoJorge Búsico  PARA LA NACION – Fotos: Alejandro Guyot – LA NACION Deportes – Videos: ACHIVO HISTORICO RTA – LA NACION Deportes