/Pibe Plate: Solari, entre una mayor influencia en River y una cotización que crece

Pibe Plate: Solari, entre una mayor influencia en River y una cotización que crece

Con los JJOO por delante y más de un mercado que lo sigue, el club proyecta un futuro deportivo y económico en él.

Tiene mucho por mejorar Pablo Solari con apenas 23 años. Él lo sabe, él es también autocrítico con su rendimiento. En todo caso, lo importante para el puntano es la base desde la que todavía puede perfeccionarse: el 36, aún con altibajos de rendimiento, parte de números altísimos para un delantero de su edad. Con 24 goles y 14 asistencias -38 G+A- en 88 partidos con la camiseta de River, el Pibe mejoró su influencia en el ciclo Demichelis: 16 gritos y 14 pases-gol en 60 juegos, lo que promedia un gol generado cada dos partidos. Una estadística que crece y mucho en minutos jugados, con un tanto cada 102’ en cancha. Y en el club toman nota de ese escenario y proyectan un crecimiento lógico para el delantero al que compraron a mediados de 2022 (pagó u$s 5.000.000 a Colo Colo para quedarse con el 60% de su ficha): por eso hace un par de semanas le extendió y mejoró un contrato que no estaba por vencer (finalizaba en diciembre de 2026) hasta fines del 2027.

River apuesta fuerte por un Solari que de a poco se va ganando un lugar como fija en el equipo, aun cuando en el nuevo esquema que pareció encontrar Demichelis en aquel 2-0 a Nacional solo hay un lugar para acompañar a un Borja inamovible como nueve y cuando la pelea mano a mano de PCS con Facundo Colidio es muy pareja porque el rubio también levantó su performance a fuerza de goles.

Solari viene de mojar en la visita copera a Libertad. (AP)
Solari viene de mojar en la visita copera a Libertad. (AP)

En todo caso, el diferencial de Solari es la explosión en velocidad tanto en fase de ataque como en la presión alta y la posibilidad que le da al entrenador de mutar su función de extremo clásico a segunda punta más centrado, donde mejor rindió hasta el momento. Lo que tiene que mejorar es la finalización. Y eso, ven en el CT, es de alguna manera lo bueno: si con cifras ya de por sí muy altas en G+A la principal faceta de juego a pulir es de ese orden, el potencial es mucho. “Erro mucho por estar apurado”, decía el chico de Arizona, San Luis, en el Preolímpico Sub 23 de este verano en el que fue dirigido por Mascherano.