Desde el Mundialito Sub-12 en España, Jonathan La Rosa detalla cómo el club forma a sus juveniles con un enfoque centrado en la madurez, la toma de decisiones y una identidad que se exporta al mundo.
Desde España, Jonathan La Rosa, el Director de Metodología de River, habla en representación de un grupo de chicos que plantó bandera y desparrama la escuela riverplatense por el mundo. En el Mundialito Sub-12 de LaLiga Futures, el CARP no solo compite: también exporta una identidad formativa que se sostiene en el tiempo. En ese contexto, pone el foco en la experiencia que atraviesan los juveniles, marcada tanto por lo deportivo como por lo cultural. “Lo importante es que los niños vengan a divertirse, a sumar experiencias, a relacionarse con otro tipo de culturas, que para nosotros es muy importante”, destaca Jonathan sobre el certamen.
Esa mirada integral sobre la formación también atraviesa su trabajo cotidiano en el club, donde la competencia es apenas una parte de un proceso mucho más amplio. En ese sentido, La Rosa explica cómo se organiza la estructura de Inferiores y la importancia de sostener una línea común de trabajo en todas las áreas. “Estoy junto a Gabriel Rodríguez, que es el director de las inferiores y estamos en constante comunicación con todas las áreas. Tenemos una unificación de criterio y así es más fácil transitar, con reuniones constantes y estando en el campo y acompañando a los entrenadores. Desde que llegamos al club a las 6:45 de la mañana. Disfrutamos de estar en River y del desarrollo del talento joven”, relata en diálogo con Diario As, dejando en claro que el día a día está atravesado por el seguimiento cercano y la planificación constante.
A su vez, ese engranaje actual tiene un punto de partida claro en su llegada al club, cuando comenzó a delinearse un modelo que hoy muestra resultados concretos. La Rosa repasa ese proceso y cómo fue detectando áreas de mejora para potenciar el desarrollo individual de los futbolistas. “En 2018, cuando llego a la institución, hago un análisis de situación. Marcelo Gallardo me llama para sumarme al grupo de trabajo de la cantera y hago un análisis de área donde nosotros podíamos fortalecer la estructura. Al llegar al club ingreso como coordinador de la tecnificación individual y se hace un trabajo en conjunto con el director de observación de talento. Estuve con Enzo Fernández, Beltrán, Hernán López Maradona, que ahora está en Argentinos Juniors, Panichelli… hicimos un trabajo puntual con ellos en base a su evolución”, detalla.
En esa misma línea, profundiza sobre el concepto de talento y la importancia de la madurez en el crecimiento de los jugadores, un rasgo distintivo de la cantera riverplatense. “Nosotros destacamos al talento y su evolución se basa en su madurez. Mastantuono por ejemplo, con 15 años parecía de 18. Lo notamos en la toma de decisiones. Eso se ve en el futbolista de jerarquía”, agrega, sintetizando una idea que explica por qué River sigue proyectando futbolistas preparados para dar el salto. Así, entre la experiencia internacional de los más chicos y un método consolidado, el club continúa expandiendo su sello formativo más allá de las fronteras.
Fuente:
Redacción Olé – Fotos: Instagram – @maxpugliese92 –
– JR / AD


















