//Tokio 2020. Mil problemas y aisladas del mundo: los contratiempos de las Leonas para llegar a la medalla

Tokio 2020. Mil problemas y aisladas del mundo: los contratiempos de las Leonas para llegar a la medalla

La pandemia afectó a la Argentina mucho más que a otros países.

TOKIO.- Por supuesto que el final es doloroso. Por muchos motivos. Porque otra vez fue contra Países Bajos, el verdugo infranqueable. Y porque se sigue negando el único título que le falta a las Leonas. Que se treparon a la cima de cada certamen oficial que exista en el planeta, pero a las que se les niega, por ahora, esa medalla dorada. Ese llanto de Belen Succi conmueve. Sus compañeras la contienen, se abrazan. Las lágrimas se repiten, pero no hay reproches ni cuentas pendientes en estos inolvidables Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Esa rueda final, esa comunión, es la señal. Juntas llegaron hasta aquí, juntas volverán a intentarlo en el futuro.

Deberán asimilarlo, llorar, procesarlo y dejarlo atrás, para volver a empezar. Como lo han hecho otras veces. Y en el momento de calma, después del fervor y la adrenalina que despierta la competencia, las pasiones darán lugar al pensamiento frío, el que dejará valorar esta medalla de plata como si fuera una de oro por todos los contratiempos que el equipo atravesó para llegar a esta conquista. Como nunca la selección estuvo en inferioridad de condiciones y con limitantes inevitables por culpa de la pandemia. Que perjudicaron a todos, pero más aún a los países que geográficamente no lograron conectarse con la elite. Lo puso en palabras, con la emoción recorriendo su cuerpo, Agustina Albertario, mientras bajaba del podio: “Esta medalla es pesada (mientras la levantaba), pero también duele conseguirla. A nosotras nos dolió mucho”.

Los Juegos Olímpicos –también los Panamericanos- suelen ser terreno fértil para esgrimir excusas cuando las cosas no terminan saliendo bien. A lo largo del tiempo, atletas individuales y selecciones han encontrado motivos para explicar derrotas o malos rendimientos, entre falta de apoyos económicos y contingencias deportivas. La historia de siempre. Pero en este caso, los padecimientos organizativos de ambos equipos de hockey sobre césped fueron absolutamente comprobables, todo a partir de los desajustes del calendario que provocó el coronavirus.

El peligro siempre latente del virus por todo el mundo terminó aislando a las Leonas de la competencia fuerte en Europa, Asia y Oceanía, con lo que se privaron de tener el roce necesario en la recta final de los Juegos. Y no hubo gira en los Estados Unidos o concentración en el país que pudiera reemplazar los encuentros cancelados de la Pro League, justamente ante los rivales que se encontrarían luego en Tokio 2020.

Los momentos de mayor complicación fueron, naturalmente en 2020. Con la competencia interna cancelada, se consiguió una concentración en Pinamar, en agosto, cuando ocurrieron las escenas de “los mil médanos”, que se hicieron virales por las menciones del Chapa Retegui en las arengas.

El exigente entrenamiento de Las Leonas en PinamarLuego en cuanto a concentraciones, lo más cercano en el tiempo fue una preparación conjunta, entre Leones y Leonas, realizada entre el 3 y el 16 de febrero, en Mar del Plata. Antes hubo un par de amistoso contra India. Pero todo ese proceso en el verano y antes de la segunda ola de la pandemia, incluyó también algunas bajas momentáneas por contagios de Covid-19.