//Diego Schwartzman-Novak Djokovic, por el Masters de Londres: el Peque perdió en el debut ante un rival imponente

Diego Schwartzman-Novak Djokovic, por el Masters de Londres: el Peque perdió en el debut ante un rival imponente

Si en el tenis de alta categoría enfrentarse con Rafael Nadal sobre polvo de ladrillo representa uno de los mayores desafíos que pueden existir (sino el mayor), medirse con Novak Djokovic sobre superficie dura y bajo techo (154 victorias-43 derrotas; 13 títulos; 78.2% de efectividad), si bien no alcanza el impacto del reto ante el español, también tiene un nivel de dificultad inmenso. Y mucho más si esas condiciones son en el O2 Arena del Masters de Londres, un escenario de juego veloz donde el serbio construyó una muy buena porción de su leyenda, con cinco títulos (sólo uno menos que Roger Federer). Con esas referencias que pueden desmoralizar, inclusive, al más optimista, Diego Schwartzman debutó en el ATP Finals, el exclusivo certamen en el que ingresó después de una temporada de resultados inéditos. Octavo singlista argentino de la historia en el torneo de maestros, el Peque perdió frente a Nole por 6-3 y 6-2, en 1h18m, por el grupo Tokio 1970 (el nombre es un homenaje a la primera edición del certamen, ganado por Stan Smith).

Djokovic juega el Masters con la certeza de saber que se aseguró terminar como número 1 del ranking la temporada (por sexta vez en su carrera, misma cantidad que uno de sus referentes de su juventud, Pete Sampras). A partir de allí, se plantó con firmeza en Londres. El balcánico, uno de los tenistas más efectivos de todos los tiempos, tiene los recursos como para hacer sentir mal a sus rivales. Con un cuerpo elástico, desplazamientos de excelencia y tiros como rayo láser, Nole puede cometer errores, es verdad, pero no suele tenerlos y, cuando está en sintonía fina, amedrenta a cualquiera. Schwartzman comenzó el match con soltura y le generó complicaciones: le quebró el saque en el tercer game y se adelantó 2-1. Jugando con margen, sin forzar los tiros y con paciencia, el porteño aprovechó el puñado de errores de Djokovic en el arranque. Sin embargo, la ilusión duró poco tiempo. Nole recuperó el quiebre (2-2), volvió a romperle el saque al Peque en el octavo game (5-3) y cerró el parcial con el suyo.

Envalentonado y con todas las luces encendidas, en el segundo parcial se observó una distancia mucho mayor entre el tenista que lucha por convertirse en el campeón individual del ATP Finals de mayor edad en la historia a los 33 años (Federer tiene el récord, a los 30 años, en 2011) y Schwartzman, que había caído en los cinco enfrentamientos previos con el serbio. Nole le quebró de entrada el servicio al jugador entrenado por Juan Ignacio Chela y dominó hasta el final. El líder del ranking anotó siete aces, cometió dos doble faltas, consiguió el 64% de primeros servicios, ganó el 77% de puntos con el primer saque y el 65% con el segundo. Diego, con un ace y una doble falta, consiguió el 62% de primeros saques, ganando el 63% de tantos con el primero y apenas el 35% con el segundo. Además, Nole logró 26 tiros ganadores contra 11 del argentino.

Diego Schwartzman se convirtió en el octavo singlista argentino de la historia en jugar el Masters; en el O2 Arena de Londres debutó ante Djokovic y cayó en dos sets.
Diego Schwartzman se convirtió en el octavo singlista argentino de la historia en jugar el Masters; en el O2 Arena de Londres debutó ante Djokovic y cayó en dos sets. Crédito: AP Photo / Frank Augstein

“Cuando un jugador como Djokovic arranca mal, con doble faltas, errores y cometiendo muchas fallas para lo que acostumbra, si no podés aprovechar ese momento y después durante el partido te sentís jugando bien pero a medida que va avanzando te cuesta más, se vuelve muy difícil”, explicó el argentino, apesadumbrado, tras el match. “Tratás de pensar en la toalla qué podés corregir o qué estás haciendo mejor o peor. Yo no sé si yo estaba jugando tan mal o si él estaba jugando tan bien, pero los games se me iban después de ese tres iguales. Él mejoró mucho en el segundo set. En el primer set yo tendría que haber hecho mucha más fuerza, porque él no estaba jugando bien. No sé si cometí errores groseros, pero no aproveché nada. No era para un 6-3 el primer set. Después sí, mejoró, empezó a pegar más limpio, empezó a mover la bola para todos lados, jugó muy buenos puntos, se puso en el modo Djokovic”.

El ganador de 17 Grand Slam fue de menor a mayor, empezó a edificar su éxito con la confianza que le genera su fabuloso revés y terminó ampliando su récord ante rivales argentinos: 52 victorias en 59 partidos, ganando los últimos 14 en forma consecutiva. La última vez que un jugador de nuestro país batió al balcánico fue Juan Martín del Potro en la primera ronda de los Juegos Olímpicos de Río 2016. Precisamente, había sido el tandilense el último singlista sudamericano en el Masters, en 2013, hasta que Schwartzman, en la mejor temporada de su carrera, obtuvo el último de los ocho boletos para el Masters que se juega en Londres por decimosegunda y última vez (a partir de 2021 se mudará a Turín).

A Djokovic, que posee el récord de títulos consecutivos en la Copa de Maestros (de 2012 a 2015; también ganó el de 2008), la victoria le permite consolidarse en la cima del grupo. Para Schwartzman, más allá de la frustración por no haber podido cimentar en la cancha todo lo que preparó, le queda seguir luchando: este miércoles, su rival será el perdedor del match entre el ruso Daniil Medvedev y el alemán Alexander Zverev. “Tendré que sacar mejor, intentar ganar algunos puntos gratis con mi servicio, porque los próximos son dos rivales que sacan muy bien y que mezclan una solidez muy buena de fondo”, aventuró Diego.

El serbio Novak Djokovic, cinco veces campeón del Masters de Londres, venció a Diego Schwartzman en el primer partido por el Grupo Tokio 1970.
El serbio Novak Djokovic, cinco veces campeón del Masters de Londres, venció a Diego Schwartzman en el primer partido por el Grupo Tokio 1970. Crédito: Foto de Glyn KIRK / AFP

Y amplió, con un doble sentimiento: “Estoy disfrutando. Nadie me regaló nada para estar acá. Me lo fui ganando torneo a torneo. Yo sé que, en este tipo de canchas, si no estoy al mejor nivel, los rivales son muy difíciles. Pero entrené duro, estoy con casi todo mi equipo. Hasta ayer vi todos los primeros partidos, disfruté del show y de lo que se genera internacionalmente, pero hoy arrancó mi torneo, tengo una frustración grande porque no sé si jugué tan mal como para un 6-3 y 6-2″.

Independientemente de la categoría de Schwartzman, el número 9 del mundo, caer de esta manera frente a Djokovic estaba dentro de lo que podía pasar. De todos modos, al Peque nadie le quita la experiencia de estar compitiendo entre maestros, situación que era inimaginable no hace tanto tiempo. Vive un privilegio para pocos.

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Fuente: Sebastián Torok – LA NACION DEPORTES – Fotos: Crédito: Foto: John Walton / PA Wire / dpa – Crédito: AP Photo / Frank Augstein –  Crédito: Foto de Glyn KIRK / AFP –