//De Cañuelas a Japón Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: empezó a jugar al tenis a los 24 y a los 32 va por el oro

De Cañuelas a Japón Juegos Paralímpicos de Tokio 2020: empezó a jugar al tenis a los 24 y a los 32 va por el oro

Florencia Moreno perdió una pierna en un accidente a los 10 años. Empezó a jugar 14 después y se convirtió en la número de la Argentina.

Después de horas de entrenamiento sus brazos no dan más, pero ella no deja de impulsarse en su silla de ruedas. Cada derecha de Florencia Moreno se siente como un martillazo en la cancha de tenis. Enfrenta cada práctica con la mirada en la pelota y el corazón en los Juegos Paralímpicos de Tokio. Porque a pesar de todos los obstáculos, ella nunca se resignó a su suerte.

La bonaerense, número 1° del país, llega a Japón con la frente en alto, es que después de cuatro años de esfuerzo ya logró meterse en la historia del deporte: es la primera argentina en clasificar a esta cita olímpica.

La nacida en Cañuelas se imagina cómo será ese momento. “Estar en la cancha en Tokio me va a generar mucha emoción, soy muy emocional, pero voy a estar feliz”, asegura la atleta.

Entre saques, voleas y cientos de ejercicios, la tenista no para de recibir gritos de aliento de todo el que la ve entrenar. “Me da vergüenza que me saluden y feliciten, no estoy acostumbrada. Realmente el cariño de la gente fue muy grande y me sorprendió. Agradezco que reconozcan el esfuerzo que hago”, explica la número 13° del mundo.

Tiempo atrás, ella nunca hubiera imaginado vivir esta situación. Tuvieron que pasar 14 años del accidente en el que un camión la dejó en silla de ruedas para que el deporte tocara su puerta. Una escuela de tenis adaptado había abierto en su ciudad y una amiga le preguntó si le gustaría empezar.

“En ese momento ni sabía que existía esta disciplina, pero me animé a probar. Al principio no me gustaba tener que usar silla de ruedas, me parecía que yo no tenía una discapacidad tan grave como para usarla y hacer deporte así no me cerraba. Pero me terminó gustando y de ahí no dejé de jugar”, cuenta Moreno.

Florencia perdió una pierna tras un accidente a los 10 años.

Florencia perdió una pierna tras un accidente a los 10 años.

Si bien Florencia empezó la actividad a los 25 años como un hobby, con el tiempo empezó a pasar más días dentro de la cancha y comenzó a destacarse. Hasta que en 2014, la Selección argentina la invitó a formar parte de su equipo. Sin embargo, ella se negó porque no se sentía lista para representar al país.

Poco a poco, los años y las competencias despertaron un deseo dentro de la tenista: “Me pasaba que en los torneos siempre llegaba hasta cierto punto y tenía ganas de progresar. Por eso, en 2016 me uní a la Selección. Me dí cuenta que quería más, quería ser profesional”.

Así fue como Moreno decidió patear el tablero y cambiar su vida rotundamente. Renunció a su trabajo como administrativa en la municipalidad de Cañuelas, dejó el estudio y abandonó su amada ciudad para mudarse a Capital y vivir su sueño.

“En ese momento sentí que viajé diez años para atrás. Me sentí esa nena que antes del accidente soñaba con ser profesional y dedicarse al deporte. Y me dije, por qué no darme esa oportunidad”, dice la joven.

Desde entonces, la bonaerense no paró de destacarse y luchar contra las mejores del mundo. Con 32 años, ya consiguió nueve títulos y hasta logró derrotar a muchas top ten. Ahora, con la mente en los Juegos Olímpicos, va por un nuevo desafío. Y si bien logró superar la clasificación, la cuarentena no fue un momento fácil para la tenista.

Entrenamiento en pandemia

Al comienzo, la atleta no tenía elementos para trabajar en su casa, ni siquiera unas mancuernas. Por eso tuvo que reinventarse y usar sus propios trofeos, de vidrio, para trabajar con algo de peso. Incluso rayó todo el piso de su casa con la silla de ruedas para practicar su movilidad en la cancha.

Como todos los clubes estaban cerrados, ella solo podía entrenar la parte física y le dejaba mucho tiempo libre. “Me puse a full con la facultad y a avanzar con mi carrera de contadora pública, logré meter un montón de materias. Estudiar me sirvió para no maquinarme con qué iba a pasar con los Juegos y entretener mi cabeza”, detalla Moreno con alegría.

Ahora, a días de comenzar su desafío en Tokio, la tenista vive la previa con euforia y emoción. El camino la llevó a convertirse en un ejemplo de superación para muchos, demostrando que sin importar lo graves que sean las situaciones que ponga la vida, uno siempre puede superarlas.

Fuente:Lucas Terrazas Clarín.com Deportes – Fotos: Clarín.com Deportes – Instagramflormoreno.tenis -Clarín.com Deportes