//A un año Gerardo Werthein: “No pensamos en organizar Juegos Olímpicos de Tokio 2020 sin espectadores”

A un año Gerardo Werthein: “No pensamos en organizar Juegos Olímpicos de Tokio 2020 sin espectadores”

Gerardo Werthein cumple el aislamiento social, preventivo y obligatorio desde el primer día en el Haras El Capricho. Allí vive conectado de manera virtual para tomar decisiones en el Comité Olímpico Argentino que preside y en el ENARD. Allí se entrena con la bicicleta fija y un software que le permite pedalear junto a atletas al mismo tiempo. Y desde allí participó en su primera reunión como miembro del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional, un reconocimiento histórico para el deporte argentino.

En un mundo sin coronavirus, este viernes hubiera asistido a la ceremonia inaugural de Tokio 2020​. Pero la pandemia hizo postergar los Juegos el 24 de marzo pasado. Y este jueves, a un año de la nueva señal de largada, es tiempo de charlar sobre las medidas que lleva a cabo el COI para asegurar el evento y si éste efectivamente será viable, ante la enorme movilidad de personas que requiere desde y hacia cada país del mundo.

“Apenas se decidió la postergación para 2021, todos nos encontramos con la gran sorpresa de que en lugar de encarar la etapa final, esos cuatro meses pasaron a ser dieciséis. Fue un golpe duro, sobre todo para los atletas, que pasaron a entrenarse en cuarentena en sus casas, lo que no es lo mismo. Y ahora ya lo pueden hacer con protocolos. Una vez más, nuestros atletas demostraron su entereza, lo que son, de qué están hechos -los elogia el dirigente en la charla de una hora por Zoom con Clarín-. Estar enclaustrados a un año de los Juegos es muy duro, pero estamos peleándola y somos optimistas. Hemos escuchado buenas nuevas con los resultados de la vacuna inglesa y creemos que quizás antes de fin año haya una vacuna que ayude enormemente”.

-¿Cuán ligado están el desarrollo y la distribución de la vacuna para que no quede ninguna duda de que los Juegos se harán? Porque hoy hay demasiada incertidumbre…

-Lo más importante es la decisión responsable y el trabajo en equipo con la Organización Mundial de la Salud. Entender los mecanismos para prevenir y tratar el virus será determinante. Cuando apareció la gripe aviar en 2009, era algo terrible, pero apareció el tamiflú y luego la vacuna. El mundo que se viene convivirá con el COVID-19 con tratamiento y vacuna, para que sea una enfermedad que ataque pero que no te mate. Es prudente y responsable esperar, antes que especular.

-¿Se puso el COI un “deadline”, una fecha límite, para decidir sobre la viabilidad?

-Nos propusimos evaluar entre septiembre y octubre. Tenemos las sedes deportivas garantizadas para Tokio 2021, una estrategia y un plan de acción con medidas. Esta pandemia ​generó una nueva realidad, que significa que debemos ser más simples y sencillos. Habrá que dejar de lado lo que es lindo de tener para pensar en lo necesario. Queremos que nuestros atletas tengan garantizado el campo de juego, la competencia y la seguridad.

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-En la reciente Sesión del COI se confirmaron las sedes, el calendario, la Villa Olímpica y el Centro de Prensa. Son señales de que hay una decisión inequívoca y se reafirma que “no hay plan B”. A lo sumo, se habla de Juegos con “menos glamour”. ¿En qué tipo de Juegos Olímpicos hay que pensar?

-Japón es un país ordenado, trabajador y con una capacidad de recuperación que la historia ha mostrado. Esperamos unos Juegos de excelencia, dejando de lado el “nice to have”, lo lindo de tener, para concentrarse en los recursos destinado al cuidado de los atletas, de la Villa y de los escenarios competitivos. La comida y el transporte quizás sean más sencillos, pero eso es accesorio. Lo importante es proteger a atletas, cuerpos técnicos y espectadores.

-¿Se piensa en limitar la capacidad de los estadios? Es más, pensar en unos Juegos Olímpicos sin espectadores cuesta mucho, pero… ¿podría pasar en una situación extrema?

-No se piensa, porque serían especulaciones. Esperemos a septiembre y octubre, cuando habremos aprendido más sobre los estragos de este virus, las vacunas y los tratamientos. En base a eso tomaremos las decisiones. No pensamos en organizar Juegos Olímpicos sin espectadores. Estamos para organizar unos Juegos seguros. Thomas Bach lo resumió en una frase muy buena: “Hubiera sido más fácil cancelar los Juegos Olímpicos, cobrar el seguro y ya está. Pero no estamos para cancelar Juegos; estamos para hacerlos”. Es un esfuerzo enorme para que una generación de atletas no pierda esta oportunidad. Es la primera vez que la ciencia del mundo trabaja unida en pos de la solución. Somos optimistas.

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-Mucho antes de que arrancara la pandemia, se sabía que atletas del mundo tenían pensado llegar un mes antes a Tokio para aclimatarse al calor y al huso horario. ¿Se puede pensar en que Tokio albergue una variante de “burbuja” al estilo NBA o MLS para promover que arriben con tiempo para testear a todos?

-Vamos a tener elementos de testeos previstos, pero aspiramos a no tener que pasar por esa “burbuja” y que sólo se preocupen por aclimatarse al huso horario. Japón tiene instalaciones de excelencia en todas sus provincias.

-También puede suceder que, como hoy pasa con la fiebre amarilla, pidan la certificación de estar vacunado o de tener anticuerpos para entrar a Japón…

-El tema es que en los Juegos Olímpicos hay 150 mil acreditados en forma global. Entre atletas y cuerpos técnicos hay “apenas” entre 17.000 y 18.000 personas. Los medios mueven más del triple del número de atletas y es gente que se queda durante muchos meses para preparar que el mundo pueda disfrutar de los Juegos a nivel global. Es una movida súper importante. Tenemos enorme responsabilidad de tutelar a todos ellos y requiere una planificación muy cuidadosa.

-Daría la impresión de que jamás se pensó en que no se haría Tokio 2020, porque el sistema se hubiera caído a pedazos.

-Si no se hacía Tokio, el sistema no se hubiera caído, porque el COI tiene sus reservas pensadas para el caso de que no pudieran hacerse unos Juegos y además está el seguro. Siempre podemos acceder a distintos instrumentos de financiamiento para atender necesidades de atletas, entrenadores, Comités Olímpicos y federaciones internacionales. Lo seguro es que se vendrá un management cuidadoso de los recursos. Estos cuatro años que vienen serán para consolidar las competencias y quizá las delegaciones no viajen con la fluidez de otros años. En la crisis nos tenemos que ajustar y el deporte no será la excepción.

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-¿No se demoró demasiado la decisión de postergar un año los Juegos?

-Cuando la pandemia se expandió desde China, todos comenzamos a evaluar alternativas, pero el COI se alineó detrás de la OMS. La postergación es una decisión que trasciende a los Juegos porque había que asegurar la financiación del movimiento olímpico. No más de 140 de los 206 Comités Olímpicos son viables sin la ayuda del COI. Y lo mismo pasa con las federaciones, los deportistas y los entrenadores. En Argentina tenemos al ENARD y a la asistencia continúa. El COI financia a todos con sus ingresos por derechos de TV y contratos de sponsoreo. Así se sustenta la estructura deportiva mundial. Había que tomar la decisión con mucho cuidado para saber si en un año tendríamos las sedes y la Villa Olímpica. Primó el criterio de que nuestra primera misión es proteger la integridad de los atletas y cuerpos técnicos, que son el centro del movimiento olímpico. Nuestra razón de ser.

El valor del deporte

Los Juegos Olímpicos son muchísimo más que una cita deportiva. La política y la economía se mezclan con el marketing, la imagen de los atletas y el poder del deporte como herramienta de inclusión social. Al cabo, los atletas son ejemplos y hasta ídolos de jóvenes que pretenderán parecerse a ellos. ¿Cuál es la mirada de Werthein?

“El Día Olímpico no pudimos hacer actividades presenciales, pero el COI hizo un trabajo con nuestros atletas del mundo con actividades online que impactaron en más de 500 millones de personas. Se promovió la vida sana y que la gente se mantenga activa contra lo que tanto nos daña. Nuestros ídolos, nuestros campeones, nuestras Pareto, nuestros Lange son ejemplos a seguir”, sostiene el presidente del COA.

“El deporte debe estar entre la sexta economía del mundo, pero más importante que lo que representa económicamente es el impacto que tiene en las sociedades como extraordinaria herramienta de construcción -explica-. Cuando miramos un mundo con obesidad, tabaquismo, drogas, alcoholismo y enfermedades no transmisibles generadas por la vida sedentaria, que una sociedad tenga ídolos como los deportistas olímpicos es un ejemplo a seguir. Necesitamos el deporte para promover que la sociedad se desarrolle de una manera sana. Los países deben apoyar a su deporte no sólo por la satisfacción de escuchar el Himno o ver la bandera en el podio, sino por el impacto positivo que genera en la sociedad”.

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Gerardo Werthein y…

Política y deporte: “Nos hemos manifestado en contra de todo tipo de racismo y todas las quejas son legítimas y hay que apoyarlas. Ahora bien, ¿quiénes deben definir lo que se puede hacer en un podio? La decisión relevante de Bach es que la Comisión de Atletas del COI dialogue con las de los países y busquen un camino que además de reivindicar lo que es reivindicable, también respete lo respetable. Ese equilibrio tiene diversas posiciones. Deberá consensuarse para que el objetivo de unos Juegos Olímpicos de integrar a una sociedad sin discriminacion no se transforme en una plataforma política o que desnaturalice lo que hacemos, sin dejar de tener en cuenta la protesta. Es el camino más largo pero el más justo para que los atletas se manifiesten”.

Los escándalos de abusos sexuales de atletas: “Apoyo 100 por ciento que los atletas hablen de esto, que es deleznable y trasciende al deporte. Yo mismo he sido denunciante de casos de abusos en la Argentina. No es sólo el abuso sexual o abuso sexual agravado, sino de poder, el maltrato… En Argentina promovimos la Defensoría de los Atletas desde 2009. Cuando se produce un caso de este tipo, lo primero es la contención psicológica al atleta, al entorno y a la familia. Entender lo que significa y acompañarlo en una decisión personalísima. Cada uno tiene el derecho o no de denunciar, porque no es una obligación. Somos seres humanos. Brindamos contención y apoyo jurídico y legal, porque al abuso hay que perseguirlo. No tiene que quedar un abusador libre o sin condenar. No se puede esconder nada bajo la alfombra“.

La suspensión de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2022: “El COI aceptó la propuesta de postergar cuatro años la cita. Pero a la generación de atletas argentinos que se preparaban la vamos a seguir apoyando. Estamos trabajando en un evento alternativo para 2022, para que se puedan medir con objetivos. Si no apoyamos la base de la pirámide, nos quedamos sin atletas en la parte superior. Por eso apoyamos a los jóvenes y seguimos con el Plan de Transición del ENARD para quienes pasaron de ser los mejores juveniles a los más jóvenes en adultos. Los contenemos en ese momento difícil. Para quienes compitieron en Buenos Aires 2018, vamos a tener Juegos Panamericanos Sub 23 en Cali, un escalón para Santiago de Chile 2023″.

Fuente: hernán Sartori – Clarín.com – Deportes – Foto:Maxi Failla.- Clarín.com – Deportes