/“Gestión Tapia” y blindaje presidencial: datos reveladores sobre el efecto que tuvieron los ascensos “de escritorio”

“Gestión Tapia” y blindaje presidencial: datos reveladores sobre el efecto que tuvieron los ascensos “de escritorio”

Las reformas de los torneos y los volantazos a mitad de temporada cambiaron el mapa: hay 13 equipos más que en 2017 en las dos principales categorías.

Fuente:Ir a notas de Alejandro Casar González Alejandro Casar González  LA NACION – Fotos: Sebastián Domenech – Télam – JORGE MATIAS BARAVALLE – @caplatense – Instagram – LA NACION Deportes – X : Chiqui Tapia@tapiachiqui –

Club Social y Deportivo Liniers@LiniersOficial – LA NACION Deportes

Dos fotos: en la primera están los 78 clubes de ascenso que jugaban entre la Primera Nacional la Primera D en 2017, cuando comenzó el gobierno de Claudio “Chqui” Tapia en la AFA. En la segunda, esas mismas instituciones en 2024, cumplidos siete años de la gestión del dirigente sanjuanino. Datos: hay 44 escudos (el 56,4%) que ahora están más arriba en la pirámide del fútbol argentino respecto de ese inicio. Subieron al menos una categoría. Es decir, mas de uno de cada dos está mejor que entonces. Más: seis entidades escalaron dos peldaños. Son Barracas Central -el club de los Tapia-, Deportivo Riestra -gerenciado por el abogado Víctor Stinfale-, Platense, San Miguel, Defensores Unidos de Zárate y Liniers. Además, dos clubes ni siquiera estaban afiliadas en 2017 y hoy militan en la Primera C. Pasaron del abismo al profesionalismo en este tiempo: Mercedes y Real Pilar.

Durante los cuatro años de la “gestión Tapia” se hizo todo lo posible -y más- por disminuir los descensos. O incluso abolirlos, como ocurrió en 2020, en plena pandemia. El coronavirus fue la excusa perfecta para que el comité ejecutivo de la AFA resolviera que ningún equipo bajara de categoría durante dos años. Récord mundial. Eso sí, los ascensos, que son el Gordo de Navidad para los clubes de las categorías inferiores, se mantuvieron. De esta manera, en estos siete años hubo apenas 20 clubes que empeoraron su situación deportiva, contando los que estaban en la Superliga, hoy llamada Liga Profesional. O sea, de esos 108 clubes (los 30 de primera más los 78 del ascenso), solo bajó de categoría el 18 por ciento. Y hubo uno solo, Olimpo (Bahía Blanca) que bajó dos categorías. Fueron de un saque: cayó de la entonces llamada Superliga a la B Nacional y de allí al Federal A, sin escalas. Si se tomaran en cuenta sólo las divisiones de ascenso, el número de equipos que perdieron categorías es de apenas 11. Es decir, tan sólo el 14%. Uno de cada siete.

El ascenso de Deportivo Riestra, otro equipo cercano a la conducción de la AFA, a primera división
El ascenso de Deportivo Riestra, otro equipo cercano a la conducción de la AFA, a primera divisiónTelam

Ni siquiera el club bahiense, una rara avis en esta gestión de torneos multitudinarios, reformas de reglamentos en la mitad de la temporada y ascensos para todos, le saca la mano a Tapia. Más aún, el Aurinegro refuerza su compromiso con las autoridades actuales. “Nosotros siempre nos hemos sentido acompañados por la AFA en todo aspecto”, dice a LA NACION Alfredo Dagna, histórico (y vigente) presidente del club bahiense. Y agrega, sobre los inicios de la actual gestión del fútbol argentino: “Obviamente, cuando llega al poder un presidente del ascenso tiene otra visión del tema. Esa visión se amplificó hacia los clubes del interior”. El ingeniero recuerda: “Cuando hace 12 años yo estaba en el comité ejecutivo de la AFA y el presidente era Grondona, el fútbol del interior no tenía ningún tipo de participación ni valor. Hoy, en cambio, el fútbol del interior, los torneos regionales, tienen otro dinamismo y otra visibilidad que hacen que el fútbol crezca”.

Dagna, que estuvo en todas las categorías del fútbol argentino para clubes indirectamente afiliados, aboga por los campeonatos XL, a la manera del Mundial de 48 equipos que instaurará la FIFA a partir de 2026: “El hecho de que muchos equipos del ascenso tengan algún tipo de participación dentro de la Primera Nacional o la Liga Profesional es un poco el corolario de una gestión de un presidente que, obviamente, proviene de ese sector. Le doy la bienvenida a que eso sea así. En un fútbol más participativo también se logran buenos torneos. Yo celebro que se haya abierto un poco la posibilidad a que mayor cantidad de clubes tengan acceso a jugar en niveles más importantes. Eso hace que el fútbol en su conjunto crezca”, concluye el dirigente bahiense.

De la subsistencia a la gloria deportiva

La plataforma política que propulsó a Claudio “Chiqui” Tapia hacia la presidencia de la AFA se llamó “Ascenso Unido”. Nació en 2016, con un objetivo mucho más humilde que ser el trampolín para que sus clubes treparan en la pirámide del fútbol argentino. La meta era la subsistencia: hacía siete meses que no cobraban el dinero que les correspondía por el contrato de TV. “Peleábamos por no desaparecer. El primer hashtag fue #NoMatenAlAscenso. Y estábamos Fabián Lovato (San Telmo), Martín Camarero (Brown de Adrogué) y yo”, recuerda Daniel Ferreiro, ex vicepresidente de Nueva Chicago y presidente de la mesa de la Primera Nacional.

En medio de aquella lucha surgió el nombre de Tapia para representarlos. “Nos dimos cuenta de que era el candidato natural. Era el mejor de todos nosotros. Estaba en el comité ejecutivo de la AFA y tenía ascendencia sobre todos los clubes del ascenso. A él se le suma la llegada de Pablo Toviggino al Consejo Federal y juntos arman una sociedad perfecta”, agrega Ferreiro, alias “Topadora”, quien con Tapia en el poder ofició como vocero del presidente de la AFA. Toviggino, rosarino de nacimiento y santiagueño por adopción, es aliado de Tapia, tesorero de la AFA y el principal dirigente del Consejo Federal. Es el responsable del Torneo Federal A, la competencia más importante del fútbol del interior, indirectamente afiliado a la AFA. Los votos del interior, sumados a los del ascenso, le garantizan la gobernabilidad permanente al caudillo de Barracas.