El juvenil del Fortín armó una apilada bárbara para que Walter Bou concrete el 1-0 en La Fortaleza, bajo un diluvio. Fue el segundo triunfo consecutivo desde que asumió Sebastián Méndez como DT.
Dos jugados, dos ganados. El arranque de Sebastián Méndez como entrenador de Vélez no pudo ser mejor, seis puntos que le permiten respirar un poco más tranquilo al equipo de Liniers, que paró a Lanús en la Fortaleza con un gol de Walter Bou gracias a una maravillosa jugada del pibe Gianluca Prestianni. El Granate lo buscó todo el segundo tiempo y mereció al menos el empate, pero resignó una buena chance de acercarse a Talleres y San Lorenzo, y esperar los resultados de la fecha 23.
Un equipo constituido, cuarto en el torneo, peleando por un lugar en la Copa Libertadores 2024, con apenas dos variantes en la formación inicial con respecto al triunfo del viernes ante Platense en Vicente López, tuvo uno de esos 45 minutos iniciales para el olvido. Lento el medio en una cancha demasiado rápida por la lluvia,sin conexión, demasiadas imprecisiones en los pases y sin ideas para ingresar al área de Vélez. Recién en el minuto 39 y tras un córner, tuvo su primera llegada al arco con un cabezazo de Lema que se fue cerca. Después, en el final, un tiro libre de Lema que se fue muy cerca del travesaño. Pero nada más.
Otro que está en construcción, con su tercer técnico del año, antepenúltimo en el torneo, por primera vez en décadas con sus hinchas preocupados por la posibilidad de la pérdida de categoría, con una línea de cinco que el Gallego Méndez plantó desde el debut como bandera y que se mostró más sólida que el viernes en el Amalfitani, con cuatro cambios en equipo de arranque con respecto al triunfo ante Arsenal, con varios pibes en el banco y el regreso de Guidara, Florentín y Bou para buscar equilibrio entre juventud y experiencia, fue un poquito más que el local y se fue arriba en el marcador gracias a una extraordinaria jugada de la Joya del Fortín.
En un primer tiempo parejo, antes del golazo, Vélez tuvo más aproximaciones, dos remates de Prestianni a las manos de Morales y un tiro de Florentín que se fue desviado. Después, el talento individual del pibe. Ni ante Arsenal ni frente a Lanús jugó pegado a la raya por derecha, lo hizo más retrasado, tratando de ser enlace con los dos puntas, Bou y Osorio, buscando además recorrido para explotar su velocidad. Y llegó a los 41 minutos.
De un tiro libre a favor de Lanús salió la contra, no lo pudieron detener De La Vega, Esquivel y Aguilar, enganchó, eludió, tiró el centro buscando a Bou, falló Paloma Pérez y el delantero no falló y volvió a gritar después de cinco meses, tras el doblete ante en Gimnasia en la primera fecha.

















