//River no para de perder: un plantel millonario, un DT por 4 meses, los buenos modales y… el ídolo en silencio

River no para de perder: un plantel millonario, un DT por 4 meses, los buenos modales y… el ídolo en silencio

Se acrecientan las urgencias, entre la formal despedida de Coudet y el arribo interino de Ponzio; de tantos nombres a futuro, hasta aparece Scaloni.

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River no para de perder. Todo lo que estuvo a su alcance, lo perdió. Perdió el superclásico, la final con Belgrano, un partido decisivo con Aldosivi por los 16avos de final de la Copa Argentina y quedó eliminado por penales contra Independiente Santa Fe por los octavos de final de la Copa Sudamericana. No está entre los ocho primeros en el torneo Clausura (penúltimo, en realidad) y no le alcanza su actualidad ni para la Sudamericana 2027.

Pierde hasta cuando no juega: si hay una posibilidad remota, declina. El 2026 es la peor plataforma para el próximo año, ahora sin entrenador formal, con la renuncia de Eduardo Coudet (nunca comprendió el contexto) y con el arribo interino (cuatro meses, aunque nunca se sabe) de Leonardo Ponzio, que hasta ayer era un nexo institucional y deportivo entre la primera división, la reserva y las divisiones juveniles.

El último abrazo de Coudet a Francescoli; detrás, Di Carlo
El último abrazo de Coudet a Francescoli; detrás, Di CarloSantiago Filipuzzi

Es un símbolo de la era dorada de Marcelo Gallardo, tiene carnet, pero nada de experiencia en este tipo de desafíos. Y va a tener a cargo el plantel que vale unos 150.000.000 de dólares, de lo mejor de esta parte del mundo, no tan lejos de Flamengo y Palmeiras, con adquisiciones de unos 70 millones, caso Ángel Correa, Thiago Almada y Nicolás Otamendi, solo por citar tres casos recientes.

El gigante de Núñez, a diferencia de otros casos, se inclina por la buenas formas. Los modales. Mientras otros clubes suelen despedir a los entrenadores bajo las sombras, en una medianoche de vestuario o en una estación de servicio, River esconde esas miserias en gestos supuestamente nobles. Luego de ser despedido, Martín Demichelis recibió una suerte de homenaje en un 1-0 sobre Sarmiento con un golazo de Franco Mastantuono, todos entre lágrimas.

El segundo y errático (en todos los órdenes, económico y deportivo) ciclo del Muñeco tuvo un video en las redes a modo de adiós y un triunfo emotivo contra Banfield por 3 a 1. Ahora, luego del aplazo definitivo de los hinchas, un hall en llamas (y actitudes desafiantes, de los de adentro y de los de afuera), Coudet se sentó al lado de Stéfano de Di Carlo, el presidente y Enzo Francesoli, el manager, para saludar a los hinchas por última vez. Gestos públicos que no maquillan la actualidad… de los últimos cuatro años. River pierde, más allá de la cortesía de la imagen.

“Gracias de corazón”, le dice el presidente, en público, en una conferencia de prensa de diez minutos (de 15 a 15.10, con puntualidad japonesa), sin preguntas y, casi, casi sin respuestas. El dirigente, de 37 años, se muestra de traje, con la habitual cortesía y en el centro de la elegante sala de conferencias, en la que había unos 160 trabajadores de prensa. Muchos, claro, nada tienen que ver con la vida de River.

Chacho, que extravió la alegría de cuando era aquel 8 sensacional que se destacó en el Monumental, se mostró de remera negra y gorrita. Enzo, el más serio, seguramente el más afectado. El que no dijo ni una palabra. Y que queda en el centro del debate: los que no se enamoraron de sus gambetas, los que no lo convirtieron en el último gran ídolo antes de la era Gallardo, se preguntan cuál es su función. O la de Pablo Longoria, tan ausente en una tarde de anuncios como Ponzio.

“Fue un punto de inflexión”, asume Coudet. “Esto es fútbol y a veces las cosas terminan así”, describe. “En este club hay que ganar y jugar bien. En los últimos partidos aparecieron cosas buenas y pensábamos que lo íbamos a sostener, pero no se nos dio. No le echamos la culpa a la desgracia, a la mala suerte, pero vienen sucediendo muchas cosas. Ayer fue un partido para golear y no lo hicimos”, sostiene.

Un rato antes, Di Carlo lo felicita y le da una invitación al futuro. “Nos ha expresado en una conversación privada su voluntad de dar un paso al costado”, argumenta. “Un hombre de la casa”, llega a decir. Y confirma que Ponzio va a ser el entrenador este domingo contra Banfield. “Tiene todas las aptitudes”, entiende. Se levantan y se van por una puerta lateral, antes de un abrazo informal.

El ambiente se corta solo. Un puñado de palabras, silencio angustiante y rápidamente, los móviles en vivo (9 cámaras en directo) contando que tal vez Ponzio, si gana y gana, se quede más allá de 2026.

El Mundo River (en redes, en el estadio, en mesas de café), se inclinan por el aura de Ramón Díaz, a punto de cumplir 67, el segundo máximo ganador como DT de la historia y de diferencias ideológicas con esta conducción. Con la anterior y con la anterior. Hernán Crespo tiene trabajo reciente, Gabriel Milito no se va de México, Pablo Aimar es un sueño, Santiago Solari es una hipótesis. Los nombres son tantos que hasta aparece un campeón del mundo.

Lionel Scaloni no confirmó si sigue en la selección.

El frío, la humedad y el tono gris de Buenos Aires colaboran con la nostálgica imagen de River. Enseguida, sale un comunicado:

“River Plate informa que Leonardo Ponzio asumirá como entrenador interino del plantel profesional y este jueves por la tarde estará al frente de la práctica.

Fuente: Ariel RuyaLA NACION Video:ESPN / Disney Plus - Descargar logo vectorial en SVG/PNG sin fondo-ESPN / Disney Plus - Descargar logo vectorial en SVG/PNG sin fondo -ESPN Fan-LA NACION Deportes-Fotos:Santiago Filipuzzi LA NACION Deportes – X: user avatarRiver Plate@RiverPlate –  LA NACION Deportes – JR