/Argentina – Inglaterra: los cinco antecedentes mundialistas entre dos equipos que tienen rivalidad

Argentina – Inglaterra: los cinco antecedentes mundialistas entre dos equipos que tienen rivalidad

Tras el triunfo de la selección albiceleste sobre Suiza en Norteamérica 2026, se enfrentarán por primera vez en una semifinal.

  • icono tiempo de lecturaminutos de lectura

einticuatro años. Seis mundiales. Todo eso transcurrió para que la selección argentina se encuentre con la inglesa otra vez. Ese rival al que los hinchas tienen presente en varias canciones (“los pibes de Malvinas que jamás olvidaré”). Aquel cruce que Diego Maradona se puso en los hombros hasta ser mito. Llega el momento: el próximo miércoles, en Atlanta y a las 16 de Buenos Aires, Argentina e Inglaterra se enfrentarán en una semifinal del Mundial de Canadá, Estados Unidos y México.

El historial es favorable a los europeos, pero el enfrentamiento es inédito: en juego hay un lugar en la final del mundo. Son cinco los antecedentes en 96 años de la Copa del Mundo. El más recordado es el de México 1986, festejado en suelo argento y lamentado en tierra británica.

Derrota sin atenuantes en Chile

Por la primera fase de Chile 1962 se dio el primer cruce, cuando ninguna rivalidad los separaba a unos y otros. El seleccionado inglés consiguió un triunfo de principio a fin y no goleó apenas por un descuento de José Sanfilippo a falta de nueve minutos. Con los goles de Ron Flowers y Bobby Charlton en el primer tiempo, el triunfo inglés tomó forma. El que abrió el marcador tuvo una peculiaridad de la época: el defensor Rubén Navarro manoteó una pelota para salvar a Antonio Roma del cabezazo goleador de Alan Peacock, pero solo se sancionó el penal que luego convirtió Flowers.

Sí ese combinado nacional, dirigido por Juan Carlos Lorenzo, quedaría con un hombre menos en el segundo tiempo, pero por otra regla antigua: los cambios no existían. La lesión del atacante Raúl Belén impidió que permaneciera en el campo y, ante la superioridad numérica, Jimmy Greaves amplió el triunfo. Inglaterra superó a la Argentina en el estadio de Rancagua el 2 de junio: 3 a 1.

Aquella expulsión a Rattin

Ingleses y argentinos volvieron a enfrentarse, el 23 de junio de 1966. Por los cuartos de final del torneo que organizaron y ganaron, vencieron los británicos. A los 35 minutos, Antonio Ubaldo Rattin, que falleció este sábado a los 89 años, fue expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein mediante señas, producto de la inexistencia de las tarjetas.

Rudolf Kreitlein expulsa a Antonio Rattin, que alega no entenderle por hablar otro idioma; en Inglaterra 1966 todavía no existían las tarjetas disciplinarias.
Rudolf Kreitlein expulsa a Antonio Rattin, que alega no entenderle por hablar otro idioma; en Inglaterra 1966 todavía no existían las tarjetas disciplinarias.KEYSTONE/GETTY

El alto volante demoró en dejar el campo de Wembley por, supuestamente, no entenderse con el juez a raíz de los diferentes idiomas. Fastidiado, estrujó levemente la tela británica de un banderín de córner y, según el temperamental futbolista que por entonces usaba la camiseta 10, él se sentó sobre la alfombra roja de la reina inglesa. Los anfitriones no fueron una tromba, pero tener un hombre más les permitió hacer la diferencia, solo por un gol. El de Geoff Hurst, a los 33 minutos del segundo período.

Malvinas y Maradona

Tiempo más tarde, el partido que todos tienen presente: estadio Azteca, México 1986, Diego Maradona, los hooligans. El 22 de junio nació la leyenda. Con ese ineludible contexto político de la todavía reciente Guerra de Malvinas.

Tras un primer tiempo cerrado, el 10 exhibió dos extremos de la argentinidad. A los seis minutos del segundo tiempo ejecutó la “mano de Dios”, la que hoy no dejaría pasar el VAR. Y a los diez, la antítesis: el “gol del siglo”. La apilada de cinco rivales y media cancha en 10 segundos que fue admirada por el planeta.

La "mano de Dios": Maradona cae del salto con el que, mediante un manotazo, superó a Peter Shilton, cuatro minutos antes del "gol del siglo".
La «mano de Dios»: Maradona cae del salto con el que, mediante un manotazo, superó a Peter Shilton, cuatro minutos antes del «gol del siglo».

Terminó en 2-1 por el descuento de Gary Lineker a falta de nueve minutos, que no hizo peligrar seriamente el triunfo albiceleste. Ese día se encaminó definitivamente el segundo título de campeón mundial y el país, lejos en el sur, fue una fiesta.

Los penales y Carlos Roa

Doce años después, el 30 de junio de 1998, la etapa de octavos de final de Francia 1998 enfrentó a unos y otros, ya sin Maradona. Se dio el único empate, un 2-2 con goles en el primer tiempo. El desarrollo fue cambiante: lo abrió temprano Gabriel Batistuta con un penal, lo revirtió Inglaterra con tantos de Alan Shearer y Micheal Owen y empardó una pelota parada preparada magistralmente por el manejo de Juan Sebastián Verón y la definición de Javier Zanetti, con un zurdazo después de que el defensor estuviera agazapado detrás de la barrera.

En Saint-Etienne hubo definición por penales y Carlos ‘Lechuga’ Roa fue héroe, como varios otros arqueros argentinos en playoffs. La diferencia estuvo en él: mientras David Seaman contuvo el disparo de Hernán Crespo, Roa detuvo los de Paul Ince y David Batty. La tanda terminó 4-3 favorable a la Albiceleste.

Carlos Roa detiene el penal decisivo, del inglés David Batty, y permite a Argentina avanzar a los cuartos de final del Mundial Francia 1998.
Carlos Roa detiene el penal decisivo, del inglés David Batty, y permite a Argentina avanzar a los cuartos de final del Mundial Francia 1998.

Además, hubo un episodio muy recordado a lo largo del tiempo: sobre el comienzo del segundo período fue expulsado un joven David Beckham, por una agresión exagerada por Diego Simeone.

La revancha de Beckham

El Mundial Corea del Sur/Japón 2002 es todavía un puñal para los argentinos. No solamente por la eliminación tempranera, sino por lo que la propició, el duelo con los ingleses en la segunda fecha del grupo F, el 7 de junio. Beckham tuvo revancha en el estadio nipón de Sapporo. Un penal polémico que el italiano Pierluigi Collina sancionó contra Mauricio Pochettino permitió al mediocampista anotar el único gol.

Lo gritó con alma y vida, con aquella expulsión todavía en su mente. Y obligó a la Argentina a vencer a Suecia para seguir en camino. La victoria no sucedió: la selección albiceleste quedó eliminado en la primera fase después de aquella frustración de Chile ’62.

Fuente: LA NACION – Fotos: REUTERS FILE PHOTO – X03763 – KEYSTONE/GETTY – LA NACION Deportes – JR