/A 40 años del partido contra los All Blacks: cuando el CASI midió su rugby revolucionario ante una potencia

A 40 años del partido contra los All Blacks: cuando el CASI midió su rugby revolucionario ante una potencia

Luis “Caña” Varela, Gonzalo Beccar Varela y Marcelo López Imízcoz reviven aquel inolvidable partido con los hombres de negro que hoy sería una utopía.

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Argentina 1985. Tiempo de vaivenes. Una nueva crisis golpeaba la economía de la incipiente democracia. A mitad de año, el gobierno de Raúl Alfonsín ponía en marcha un plan de estabilización antiinflacionaria. El objetivo consistía en frenar su alarmante crecimiento. Cambiaba la moneda y nacía el Austral. Los precios y los salarios quedaban congelados y los encargados de tomar las decisiones en este rubro se comprometían a no emitir billetes sin respaldo. El programa gozó de un efímero éxito y a corto plazo, fracasó. Tres años después pergeñaron el Plan Primavera y a los pocos meses, llegaría un nuevo y duro invierno que concluiría con la entrega anticipada del poder por parte del líder radical oriundo de Chascomús.

Octubre 1985. Como suele ocurrir, las únicas alegrías genuinas las proporcionaba el deporte. Tras sufrir hasta el límite de lo tolerable, el seleccionado de Carlos Bilardo lograba igualar con Perú, 2-2, a escasos minutos del final, y así sellaba el pasaporte al Mundial de México. A puro coraje, Daniel Passarella armó la jugada y entre Ricardo Gareca y los millones de argentinos, que seguían el partido en el Monumental o por televisión, empujaron la pelota al fondo del arco. En el rugby otro hecho notable marcaba la coyuntura: los Pumas venían de vencer a Francia, en Ferro, por primera vez. Y en pocos días arribarían los poderosos All Blacks. A quienes Porta y sus muchachos le arrebatarían el primer empate al iniciarse noviembre.

El haka modelo 1985, en una postal de la revista El Gráfico
El haka modelo 1985, en una postal de la revista El Gráfico

Corrían años de transición en el rugby. De a poco irrumpía el profesionalismo y no tardaría en concretarse el anhelo de muchos: una competencia global de selecciones. Hasta entonces no existían los mundiales ni el Tri Nations y mucho menos, Rugby Championship. Como consecuencia de la política de segregación racial, establecida por la minoría blanca, Sudáfrica quedaba aislada y el rugby internacional tenía otro diseño. A grandes rasgos, en el calendario únicamente figuraban: el viejo Torneo de las Cinco Naciones (Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda y Francia), enfrentamientos entre Nueva Zelanda y Australia, y las extensas giras programadas durante las ventanas de junio y octubre-noviembre.

Era un tiempo de dominio exclusivo de los equipos de San Isidro en este deporte. Desde 1971, sólo ellos daban la vuelta olímpica: el SIC en el 71, 72, 73, 77, 78, 79, 80, 83 y 84; y el CASI en el 74, 75, 76, 81, 82 y 85. Además de poder mirar al resto, orgullosamente, por encima del hombro, ser campeón les otorgaba un premio extra: medirse con el seleccionado que venía en los tours. En aquel invierno, el título del 84 le dio a la Zanja la oportunidad, y también el privilegio, de estar cara a cara con la Francia del juego burbujeante (perdió 41-18). Y luego, la consagración en esa temporada 85, colocó a la Academia frente a los All Blacks, capitaneados por Jock Hobbs, con los veteranos Andy Haden, David Loveridge y Gary Knight, y un joven John Kirwan. Una potencia, la de Oceanía, que hacía las cosas simples, con escasos errores y sin el sentido estético de los galos. Este domingo 12 de octubre se cumplen 40 años del choque entre el CASI y los All Blacks, el segundo y definitivo, ganado 22-9 por los visitantes. El anterior había sido en 1976, en el estadio de Ferro Carril Oeste, donde también festejaron ellos: 37-3.

Gonzalo Beccar Varela, ex jugador del CASI y de los Pumas, fue uno de los entrenadores del Atlético en aquel partido del 85
Gonzalo Beccar Varela, ex jugador del CASI y de los Pumas, fue uno de los entrenadores del Atlético en aquel partido del 85Soledad Aznarez

La actualidad del rugby no da margen para pensar en una gira de esas características y, menos aún, que una potencia mundial mensure su poderío ante un club. Resulta imposible por múltiples factores. No hay lugar en un calendario abarrotado de ligas, copas, Seis Naciones, Championship, ventanas y desafíos personales. Y tampoco existe demasiado interés, de parte de los seleccionados, de jugar contra clubes, sobre todo a partir de la victoria de Banco Nación sobre Inglaterra, en 1990.

A mediados de los ochenta eran naturales estos cruces y los clubes involucrados lo vivían con auténtico fervor y legítima satisfacción, más allá de que, en ese tiempo, la derrota (SIC con Francia y CASI con Nueva Zelanda) era inexorable. Más adelante, el propio SIC (ante Australia en 1987) y Banco Nación (frente a Inglaterra en 1990), cambiarían la tendencia. “Se trató de una experiencia única”, coinciden Luis “Caña” Varela y Gonzalo “Oveja” Beccar Varela, los entrenadores de la Academia en 1985, en un encuentro con LA NACION.

Una escena del encuentro entre el CASI y los All Blacks, ganado por los hombres de negro, aunque sin descollar
Una escena del encuentro entre el CASI y los All Blacks, ganado por los hombres de negro, aunque sin descollar

El Atlético de San Isidro había provocado una revolución con su juego integral y su sistema de entrenamiento, riguroso e intenso. “Yo no inventé nada”, enfatiza el Caña. “Simplemente me dediqué a investigar y a copiar lo que hacían bien afuera, los sudafricanos, los franceses… Porque yo veía que el equipo estaba anquilosado, jugaba un rugby demasiado antiguo. Y fui muy criticado por cambiar la forma establecida”, rememora. “Y yo ayudé en el juego de los tres cuartos y conseguimos algo integral, un juego de 15”, interviene Gonzalo. “Fue un gran año el 85”, agrega la Oveja, quien ya había estado contra los All Blacks en la gira del año 76, por nuestro país, vistiendo la camiseta de su club y la de Los Pumas.

Una tarea que merece respeto

Nueva Zelandia comenzó la serie de compromisos del tour del 85, el sábado 12 de octubre. Venció 22-9 al campeón del rugby porteño en la cancha de Ferro, el escenario del rugby internacional en aquellos años. Tres días después, en Rosario, su víctima sería el combinado local: lo superaría 28-9. Al sábado siguiente, derrotaría 31-9 al seleccionado de Buenos Aires. Entresemana viajaría a Córdoba y golearía a los locales 72-9.

El 26 de octubre se realizaría el primer test-match, con victoria visitante por 33-20. Luego, los All Blacks visitarían la Ciudad Feliz, donde barrerían a Mar del Plata con un contundente 56-6. Y cerrarían la serie con el recordado empate en 21, con todos los puntos anotados por Hugo Porta. El partido famoso por el knock-on de Ernesto Ure en la última jugada, cuando se levantaba del scrum pensando que ya estaba dentro del ingoal.

Luis "Caña" Varela, el hombre que revolucionó el rugby con aquel CASI, aunque siempre destaca que "sólo copió lo que se hacía en el exterior"
Luis «Caña» Varela, el hombre que revolucionó el rugby con aquel CASI, aunque siempre destaca que «sólo copió lo que se hacía en el exterior»Soledad Aznarez

Marcelo “El Pájaro” López Imízcoz jugaba de apertura en ese equipo del CASI y rememora el partido contra Nueva Zelanda para LA NACIÓN. “Me acuerdo de que concentramos unos cuatro días antes en el predio que tenía Adidas en Tortuguitas. Nos divertimos mucho, jugábamos al fútbol, al tenis, a la tocata. Eran días muy lindos. Lástima que el sábado que teníamos que jugar llovió y se levantó un fuerte viento. En el colectivo, rumbo a Ferro, algunos estábamos un poco nerviosos, pero después se nos pasó. Éramos jugadores amateurs y no todos los de los All Blacks eran de esa condición. Y encima tenían a Kirwan joven, que era una bestia”, detalla el Pájaro.

El 10, que formaba dupla en la conducción con el recordado Andrés Nicholson, el capitán, afirma que no le temían a Nueva Zelanda y que disfrutó el encuentro. “Lo disfruté un montón, claro. Y eso que era difícil jugar de apertura ese partido, ¿eh? Cuando terminó y nos ganaron, quise intercambiar la camiseta con el 10 de los All Blacks, Wayne Smith, pero no hubo caso. Me dijo que recién empezaban la gira y que necesitaba la camiseta para otros partidos. Si hubiese sido uno de los últimos partidos, me la cambiaba”, cuenta con algo de desencanto.

Tackle para frenar al novato, pero ya poderoso, John Kirwan: dos años después, brillaría en el primer mundial, que fue ganado por los All Blacks
Tackle para frenar al novato, pero ya poderoso, John Kirwan: dos años después, brillaría en el primer mundial, que fue ganado por los All Blacks

“Y respecto del temor…. No. No sentí miedo de enfrentarlos o de que nos ganaran por mucho. Nosotros teníamos un muy buen equipo, con 6 o 7 forwards en los Pumas: Pope Morel, Daniel Sanés, Chapa Branca, Giorgi Allen, Roberto Cobelo, Gabriel Travaglini… La verdad, lo disfruté mucho”, asegura López Imízcoz.

Nueva Zelanda dominó el juego de principio a fin y su victoria resultó inobjetable. Sin embargo, la prensa de la época reflejó cierto inconformismo respecto de la actuación de los hombres vestidos de negro. “No desplegaron un juego acorde con su capacidad real”, puntualizó LA NACIÓN. Y amplió: “Lo que extrañó también en este conjunto, al que muchos tildan de perfecto, fueron los reiterados errores en el passing y en la recepción”. El diario Tiempo Argentino, ya desaparecido, señaló que el triunfo fue “logrado cómodamente, pero sin lucir”. Y luego señaló: “Nada de lo que hacen puede calificarse como espectacular, pero todos sus movimientos tienen un sentido práctico y definido en busca de la mejor utilización de la pelota”.

Por su parte, la revista El Gráfico ponderó la labor de los forwards y marcó que “los tres-cuartos neozelandeses no impactaron”. En cuanto a la performance del Atlético, “fue un digno rival”, destacó LA NACIÓN, que le dedicó elogios a Daniel Sanés, “por su empuje”; a Gustavo Posleman, “por su infatigable trajinar”; a Andrés Courreges, “excelente en su puesto de hooker”; y a Fernando Pedezert y Florencio Varela, “por su labor en la contención”. El Gráfico dijo que la “tarea del CASI merece respeto”, ponderó “la predisposición para tacklear” y destacó el “sobrio trabajo” del medio-scrum Andrés Nicholson.

Un equipo que marcó al rugby argentino: CASI modelo 85. Arriba, Travaglini, Cobello, Branca, Allen, Posleman, Sanés, Courreges y Morel. Abajo, Varone, López Imízcoz, Ochoa, Nicholson, Pedezert, Varela y Prisciantelli.
Un equipo que marcó al rugby argentino: CASI modelo 85. Arriba, Travaglini, Cobello, Branca, Allen, Posleman, Sanés, Courreges y Morel. Abajo, Varone, López Imízcoz, Ochoa, Nicholson, Pedezert, Varela y Prisciantelli.

El neto dominio que ejercieron los All Blacks, desde el mismísimo kick-off, pronto se vio recompensado con un try. A los 9 minutos, el CASI ganó un line out, pero no logró retener la pelota. La recogió el octavo Wayne Shelford, habilitó al ala Mark Shaw y este marcó el try. Un rato después, los neozelandeses aumentaron la diferencia gracias a un penal acertado por el full-back, Kieran Crowley. Y de inmediato exploraron otra vez el ingoal de la Academia. Cerca de la media hora, Gabriel Travaglini demoró la salida de la pelota en un scrum y se formó un maul manejado por los All Blacks. Estos empujaron y avanzaron varios metros, hasta las inmediaciones de la meta. Entonces, el apertura Wayne Smith combinó con Kirwan y el potente wing, de 20 años, anotó nuevamente, a pesar del buen tackle de Gustavo Posleman. Un preciso remate de Crowley le sumó dos puntos a la jugada y, en tiempos en los cuales el try valía cuatro puntos, dejó el score 13-0 rumbo al descanso.

A los seis minutos de la reanudación, el local, que atravesaba un momento favorable en el juego, consiguió vulnerar la defensa adversaria. Así lo cuenta López Imízcoz, el autor de la maniobra y su finalizador: “Estábamos jugando mejor, me acuerdo. Tiré una pelota a cargar. La fue a buscar Crowley y cargué con Benito Prisciantelli. Benito lo tackleó al fullback, que no pudo contener la pelota. Esta quedó suelta, en el aire, y sólo tuve que apoyarla”. La histórica acción concluyó con un preciso disparo entre los postes y el CASI se colocaba a siete: 13-6.

Tercer tiempo en el CASI: Chapa Branca, Giorgi Allen, Gabriel Travaglini y Daniel Sanés junto al octavo Murray Mexted (sin saco)
Tercer tiempo en el CASI: Chapa Branca, Giorgi Allen, Gabriel Travaglini y Daniel Sanés junto al octavo Murray Mexted (sin saco)

Estaba encarrilado en el match, Pero le duró poco la alegría al local, porque 10 minutos después el asunto ya estaba definido. A los 13, Crowley metió otro penal y a los 17, el mismo número 15 convirtió un try concretado por Shaw. El aguerrido ala de Nueva Zelanda se apoderó de una pelota que se le escapó a Travaglini en el line. Se escabulló entre varios hombres de blanco y negro, y se lanzó dentro del ingoal. En el final, el CASI buscó achicar la distancia y se dio el gusto. El Pájaro López Imízcoz selló el definitivo 22-9 con un penal muy bien ejecutado. “Ellos eran fuertes en las salidas y con el maul nos llevaban hasta nuestras 5 yardas. De todas maneras, el partido fue parejo. Por el clima, hubo muchas patadas y juego corto. Fue una lástima, porque si no hubiera llovido, podríamos haber abierto más la pelota”, sostiene López Imízcoz.

La batalla de los forwards: en la imagen, Sanés, Cobello, Branca (4), Pope Morel y Nicholson (9)
La batalla de los forwards: en la imagen, Sanés, Cobello, Branca (4), Pope Morel y Nicholson (9)

Tras los intensos 80 minutos, varios protagonistas brindaron sus opiniones. “El CASI está en el nivel de los buenos equipos de club de Nueva Zelanda”, declaró Brian Lochore, coach de los visitantes. “El CASI suele armar muchos aspectos de su juego a partir del line out. Esta vez, ante saltadores superiores en envergadura y destrezas, respecto de los que solemos enfrentar, ese aspecto del juego resultó deficitario. No así el scrum”, analizó el Caña Varela. “Indudablemente enfrentamos a un pack muy poderoso y ratificaron esa fortaleza en los volantes. Se nos hizo muy difícil mantener el control de la pelota”, explicó el wing forward Giorgi Allen, en una época donde el volante aún no era maul y a la montonera no se la llamaba ruck. “No nos acompañó la fortuna. Cometimos un par de errores que fueron bien aprovechados por ellos”, se lamentó Daniel Sanés.

Marcelo López Imízcoz redondea su evocación para LA NACIÓN diciendo que aquel fue un gran año para el CASI: “Fuimos campeones. En un tiempo donde se clasificaban seis equipos para pelear el campeonato, y jugaban todos contra todos. Recuerdo que perdimos el primer partido contra Banco Nación y después les ganamos a todos. Además, tuve el privilegio de ser el goleador”.

Pasaron 40 años de aquella derrota digna, decorosa, que se ganó el respeto del oponente. Cuarenta años de aquel buen papel del Atlético de San Isidro ante los poderosos All Blacks. Un tiempo de gloria, de festejo, de supremacía, de vuelta olímpica. Hoy, octubre de 2025, el CASI vive otro momento lindo. Después de soportar estoico la malaria, vuelve a estar presente en la definición del campeonato de la URBA. ¿Será con vuelta olímpica, como hace 40 años? Una parte de San Isidro nunca deja de soñar.

La síntesis de aquel partido

  • CASI (9): Guillermo Varone; Javier Ochoa, Florencio Varela, Fernando Pedezert y Benito Prisciantelli; Marcelo López Imízcoz y Andrés Nicholson; Jorge Allen, Gabriel Travaglini y Gustavo Posleman; Eliseo Branca y Roberto Cobello; Fernando Morel, Andrés Courreges y Daniel Sanés.
  • Entrenadores: Luis María Varela y Gonzalo Beccar Varela.
  • Nueva Zelanda (22): Kieran Crowley; Craig Green, Steven Pokere, Kurt Sherlock y John Kirwan; Wayne Smith y David Loveridge; Mark Shaw, Wayne Shelford y Jock Hobbs; Andy Haden y Albert Anderson; Gary Knight, Bruce Hemara y Brian Mc Gratten.
  • Entrenador: Brian Lochore.
  • Primer Tiempo: 9 minutos, try de Shaw (NZ); 23′, penal de Crowley (NZ), y 27′, gol de Crowley por try de Kirwan. Resultado Parcial: CASI 0, Nueva Zelanda 13.
  • Segundo Tiempo: 6 minutos, gol de López Imízcoz por try propio (C); 9, penal de Crowley (NZ); 17, gol de Crowley por try de Shaw (NZ), y 30, penal de López Imízcoz (C). Resultado Parcial: CASI 9, Nueva Zelanda 9.
  • Arbitro: Efraín Sklar (Argentina).
  • Cancha: Ferro Carril Oeste.

Fuente: Juan de Dios Vera Ocampo  L NACION – Fotos: El haka modelo 1985, en una postal de la revista El Gráfico – Soledad Aznarez – LA NACION Drportes – JR / AD