En la temporada 2023 varios pilotos terminaron en el centro médico del circuito.
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l cierre de la temporada de la Fórmula 1 tiene en su calendario una de las carreras más exigentes. Si bien en varios circuitos los pilotos de la categoría deben lidiar con una infinidad de dificultades, en el Gran Premio de Qatar todo se multiplica. Es que el trazado emplazado en Lusail, en Doha, será una auténtica pesadilla y Franco Colapinto deberá tomar muchas precauciones para el penúltima función en el Gran Circo. En la campaña anterior varias escuderías debieron atender a su pilotos después de la prueba, ya que estaban descompuestos por el calor extremo y la humedad asfixiante.
Si bien Max Verstappen ya se consagró tetracampeón luego de su participación en Las Vegas, Colapinto, en su novena carrera en la categoría, tendrá que enfrentarse al Circuito Internacional de Lusail, que debutó en la Fórmula 1 en 2021, y durante las primeras tres temporadas se corrió entre octubre y noviembre. Lo sucedido en 2023 los hizo modificar el calendario y por eso ahora se corre a comienzos de diciembre.
La última carrera en Qatar la organización tomó los recaudos necesarios y la carrera se realizó por la noche, pero ese día la temperatura llegó a 40 grados y la humedad al 70 por ciento, lo que hizo que los pilotos estuvieran más expuestos de lo normal. Para comprender mejor a qué se enfrentará Colapinto, vale como referencia que en la prueba de 2023, Logan Sargeant, que era uno de los pilotos de Williams, sufrió el clima qatarí como casi ninguno, tanto que cuando estaba en la vuelta 42 le comunicó a su equipo que iba a ingresar a los pits para abandonar la carrera porque estaba deshidratado. De hecho, no pudo bajarse del auto por sus propios medios y tuvieron que llevarlo de los hombros hasta la zona de refrigeración.
Además, Esteban Ocon se descompuso, lo que hizo que en la vuelta 15 vomitara dentro del casco. El piloto de Alpine aguantó el resto de la carrera y pudo finalizarla en el séptimo lugar, pero luego se sometió a estudios médicos que descartaron cualquier problema de gravedad.

Fernando Alonso también se quejó de las altas temperaturas y en diálogo con su equipo expresó: “El asiento está ardiendo. ¿Hay algo que podamos hacer en la parada en boxes? ¿Tirarme agua o algo así?”. El español terminó sexto y cuando se bajó del auto se sentó con la espalda en uno de los neumáticos para reponerse.
Oscar Piastri y Lando Norris, pilotos de McLaren que quedaron segundo y tercero respectivamente, pudieron terminar el Gran Premio de Qatar pero lo sufrieron a la par del resto. “El auto tuvo un muy buen ritmo. Fue la carrera más difícil que tuve en mi vida. En medio de esta carrera con mucho calor los neumáticos terminaron enteros”, dijo Piastri tras la carrera.
Max Verstappen, que en ese entonces ya era campeón, ganó la carrera en Lusail, pero también tuvo problemas por las altas temperaturas: el neerlandés se bajó de su auto y permaneció varios minutos sentado con una toalla mojada en su cuello, y ya en la sala de refrigeración se sentó en el piso.
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