/La era Passarella en la selección: el técnico que llegó para imponer el orden y vivió en medio del caos

La era Passarella en la selección: el técnico que llegó para imponer el orden y vivió en medio del caos

Se cumplen 30 años del comienzo del ciclo que buscaba refundar la conjunto nacional; un recorrido rodeado de turbulencias y sin resultados positivos.

18 de octubre de 2024    16:58      14 minutos de lectura 

Pensar que un entrenador se prive de tener a alguno de sus mejores jugadores por usar el pelo largo sería muy extraño en la actualidad. Se diría que es inadmisible, probablemente. Pero pasó en la selección argentina hace nada más que treinta años. La llegada de Daniel Passarella a la selección nacional causó una conmoción en todas las direcciones imaginables. Cuando el 21 de octubre de 1994 el entrenador dio a conocer su primera lista de convocados provocó una verdadera revolución y es necesario revisar el contexto en el que se dio aquel recambio para entender lo que a la distancia parece una locura. Llegó para imponer orden y armonía, pero toda su gestión estuvo marcada por todo tipo de confrontaciones, polémicas y un caos casi permanente.

Hay que aclarar, si es necesario, que la selección nacional venía de quedar eliminada del Mundial de los Estados Unidos en los octavos de final tras el resonante caso de doping positivo de Diego Maradona. Las libertades con la que se manejaron los jugadores, el aprovechamiento que cada uno hizo de su imagen para sumar ingresos publicitarios y el resultado negativo, al final, provocó la furia contra Alfio Basile. Hasta ese torneo, el Coco era adorado por ser bicampeón de América y sumar otro par de títulos (Copa Rey Fahad –luego Copa de las Confederaciones y la Artemio Franchi –ahora Finalissima-). Pero representaba “el fútbol de antes”. Lo que “las mayorías” aclamaban era alguien con mando firme, con control absoluto sobre los jugadores. Y esa imagen estaba representada por Passarella, que había hecho jugar a River en un altísimo nivel en el torneo local. Todos sus jugadores llevaban el pelo corto. Orden, disciplina.

Alejandro Sabella (ayudante), Daniel Passarella y Ricardo Pizzarotti (preparador físico), el cuerpo técnico de la selección en la primera práctica con la selección en octubre de 1994, en Ezeiza
Alejandro Sabella (ayudante), Daniel Passarella y Ricardo Pizzarotti (preparador físico), el cuerpo técnico de la selección en la primera práctica con la selección en octubre de 1994, en Ezeizaalejandro querol

Cuando no había terminado el Mundial, la revista El Gráfico realizó una encuesta entre todos los miembros del Comité Ejecutivo de la AFA y Daniel Passarella ganó con 16 votos. Lo siguieron Carlos Bilardo, Miguel Ángel Russo y Héctor Veira, con 3.

Julio Grondona estaba dispuesto a darle ese poder a Passarella pero, fiel a su estilo, también exigió llevar una parte del control. Por primera vez en la historia, el entrenador de los juveniles no lo designaría el DT del equipo principal, sino el presidente de la AFA. El técnico negoció quedarse con el Sub 23, ya que varios de los convocados en la mayor estaban en ese rango de edad. Pero el Sub 17 y el Sub 20 quedarían a cargo de alguien más. “En una semana se designará al DT de las juveniles, que tendrá un entendimiento y contacto permanente conmigo”, decía Passarella. Más tarde saldría a la luz el nombre de José Pekerman, una sorpresa enorme, ya que en el “concurso” que abrió Grondona se habían inscripto Carlos Timoteo Griguol, Oscar López y Oscar Cavallero (que retiraron su postulación entre acusaciones) y hasta Diego Maradona, entre otros.

Daniel Passarella el 21 de octubre de 1994 en la primera práctica en el predio de Ezeiza
Daniel Passarella el 21 de octubre de 1994 en la primera práctica en el predio de Ezeizaalejandro querol

Sí, Maradona, que cumplía la suspensión de la FIFA por el consumo de efedrina, llegó a decir que quería dirigir a los juveniles. La imagen opuesta a la propuesta passarelliana. Por un lado, relativizaba el escándalo del doping y defendía a Daniel Cerrini, el preparador físico por el que consumió la sustancia: “Compró un frasco distinto a los que compraba en Buenos Aires, ¿qué voy a hacer? ¿Lo voy a ahorcar?”, lo justificaba. Por el otro se quejaba porque no lo dejaron dirigir a los seleccionados menores. “Yo no pongo ni saco técnicos. Si lo hubieran puesto a Bilardo tampoco hubiese agarrado yo los juveniles… Me parece que alguien metió la mano”, sugirió. En simultáneo, el excapitán de la selección recibía 15 meses de suspensión y aceptaba el puesto de DT de Mandiyú.

La polémica por el técnico de los juveniles seguía por otro carril. Jorge Solari se lamentaba: “(Jorge) Griffa no puede ser el técnico de la selección juvenil porque los pibes de Newell’s tienen el pelo largo hasta la cintura. Además, Grondona puso a Passarella por presiones políticas y periodísticas”.

Como sea, la llegada del Kaiser significó un cambio abrupto. Varios pesos pesados no volvieron a la selección. Entre ellos, Sergio Goycochea, Oscar Ruggeri y Diego Maradona.

El nuevo coach dijo que iba a limitar el ingreso de gente al predio, que no quería dispersiones. Ruggeri disparó sin dudarlo: “Se dice que va a limitar el acceso. La AFA es mi casa y entro cuando quiera. Si no me deja, voy con mi Pathfinder y tiro abajo el alambrado”.

Una imagen de la primera lista de la selección: Sebastián Rambert, Perico Pérez, Néstor Fabbri, Gustavo López, Javier Zanetti, Nelson Vivas, Juan Pablo Sorin, Jorge Patrulla Jiménez, Luis Medero y Marcelo Escudero
Una imagen de la primera lista de la selección: Sebastián Rambert, Perico Pérez, Néstor Fabbri, Gustavo López, Javier Zanetti, Nelson Vivas, Juan Pablo Sorin, Jorge Patrulla Jiménez, Luis Medero y Marcelo Escuderoalejandro querol

El pelo corto y sin aros

Daniel Passarella le presentó a Grondona un proyecto que se llamaba “La selección de todos”, aunque… estaba claro que había nuevas condiciones. El primer tema fue el del pelo largo, que por ese entonces estaba de moda.

“César (Menotti) había llegado a Boca y yo estaba muy bien. Lamentablemente en esos meses empecé con una lesión en la rodilla que no me dejó entrenarme bien –recuerda el Betito Luis Carranza-. La regla era que para estar en la convocatoria había que cortarse el pelo. Pero nunca me preocupó eso. No lo pensé. Me lo cortaba y, si no me llamaban más, como finalmente pasó, volvía a crecer. Después siempre me gustó tenerlo largo… ahora un poco menos porque ya tengo 52″.

Entre los más jóvenes que se mencionaban como posibles convocados, llevaban también el pelo largo Pablo Rotchen, Sebastián Rambert, José Flores…

Passarella fue designado en la selección a mediados de agosto y su primera lista no se conoció hasta fines de octubre. Entre una noticia y la otra, muchos de los jugadores decidieron cortarse el pelo. Los cambios de look desataban todo tipo de rumores respecto de que podían haber recibido un pedido del nuevo entrenador. Los únicos que lo hicieron la semana previa al primer entrenamiento fueron Rotchen y Carranza.

La portada de El Gráfico con el Betito Carranza, en un seleccionado que empezaba a cambiar sus hábitos
La portada de El Gráfico con el Betito Carranza, en un seleccionado que empezaba a
cambiar sus hábitos
alejandro querol

Pero en la lista había también algunos de los experimentados que jugaban en Europa: Claudio Caniggia (por entonces en Benfica), Fernando Redondo (Real Madrid) y Gabriel Batistuta (Fiorentina). Como en la primera convocatoria Passarella no incluyó nombres del extranjero, no hubo problemas… al menos no en el inicio.

El 15 de septiembre de 1994, en una entrevista con LA NACION el técnico aclaraba: “No obligaré a nadie a cortarse el pelo, pero está comprobado que con el cabello largo el jugador se distrae en el juego y pierde tiempo al estar acomodándoselo permanentemente”.

La prensa se anticipaba. Consultado al respecto, Batistuta se expresó: “No estoy de acuerdo. Si a mí me demuestran que con el pelo corto se hacen más goles, entonces me rapo como Vialli (N. de la R.: Gianluca, goleador de la selección italiana de esa época). Nunca hablé de esto con Passarella, pero si tiene que ver con lo estético…

“No es por lo estético, sino por la distracción que el pelo provoca en el juego”, le aclaró el cronista.

-¿Ah, no? Entonces nooo… A mí no me molesta para nada, tengo un corte que no me viene a los ojos. Ahora, si para jugar en la selección me tengo que cortar el pelo, me lo corto: no soy orgulloso ni estúpido. Por ahí si tuviera 30 años, no lo hacía. De todas maneras, con el pelo así, yo tengo una imagen óptima.

Gabriel Batistuta, Diego Cagna y Luis Beto Carranza antes de la convocatoria de Passarella... y con el pelo largo
Gabriel Batistuta, Diego Cagna y Luis Beto Carranza antes de la convocatoria de Passarella… y con el pelo largo

Batistuta (25 años por entonces), se cortó el pelo unos meses después para que Passarella lo acepte en el equipo y estuvo en la Copa América 95. Fue la validación que el DT esperaba para mostrar autoridad, aunque luego la relación entre ambos no fue para nada buena.

Pero el que no lo aceptó fue Fernando Redondo. “No pudimos ponernos de acuerdo en cuanto al tema del pelo –dijo el talentoso mediocampista-. Él me explicó la razón del requisito. Lo comprendo, pero a la vez el pelo es parte de mi personalidad. Soy jugador de fútbol, pero antes soy persona. Me siento bien así”, afirmó.

Jorge Valdano, DT de Real Madrid, lo defendió: “Estoy de acuerdo con su decisión. Hay cosas que no se pueden negociar. Para jugar al fútbol hace falta carácter. Y el que no lo tiene fuera del campo para decir ‘el pelo no me lo corto porque forma parte de mi identidad’, no lo tendrá dentro del campo en una situación límite”.

La página de LA NACION con la negativa de Fernando Redondo a la convocatoria en 1995, por no aceptar "la regla del pelo"
La página de LA NACION con la negativa de Fernando Redondo a la convocatoria en 1995, por no aceptar «la regla del pelo»alejandro querol

Al día siguiente, Passarella dio otra versión. “Le pedí que jugara por la izquierda y no aceptó”, lo desmintió. Aceptar a un jugador con el pelo largo cuando había presionado a otras figuras como Batistuta para que se cortaran el cabello, podía generarle turbulencias internas.

Por supuesto que el histórico volante central de Real Madrid no se quedó callado y fue a fondo. “Está faltando a la verdad. Si dijo eso es una coartada, porque se ha dado cuenta de que lo del pelo es indefendible. No va a poder volver a mirarme a los ojos”, lo acusó.

Pero fueron muchos los jugadores que llegaron en posteriores convocatorias y aceptaron la “norma de estilo personal”. Incluso Eduardo Coudet y Cristian Kily González hasta dejaron de usar aritos por pedido del DT.

Eduardo Coudet, con arito y pelo largo en Platense; se cortó el pelo por una convocatoria, pero nunca llegó a jugar en la selección de Passarella
Eduardo Coudet, con arito y pelo largo en Platense; se cortó el pelo por una convocatoria, pero nunca llegó a jugar en la selección de PassarellaPrensa Museo Platense

El equipo empezó bien y los intentos de críticas por la dureza en las normativas chocaban con el escudo del buen juego. Pero la experiencia de la Copa América 95 debilitó a Passarella. La decisión de poner suplentes con el equipo clasificado en la última fecha de la primera rueda ante los Estados Unidos (0-3) fue el detonante del mal estado de ánimo. Tras ese partido hubo que cruzar con Brasil y el equipo quedó eliminado en los cuartos de final. Luego sumó otros tres partidos sin triunfos en amistosos: 1-2 vs. España, 0-0 vs. Colombia y 0-1 vs. Brasil.

Para abril de 1996 el nuevo sistema de eliminatorias (fue la primera vez que se jugó todos contra todos) generaba dudas. Al técnico no le quedó otra que ceder ante la presión popular. Claudio Caniggia había vuelto a la Argentina para jugar en Boca y su nivel de selección era indiscutido. Lo tuvo que convocar. El Pájaro jugó con la melena intacta. Fue titular en los tres primeros partidos de las eliminatorias (3-1 a Bolivia, 0-2 con Ecuador y 0-0 con Perú).

Para enero de 1997, el equipo sólo había podido vencer a Bolivia y a Venezuela en las eliminatorias. Apenas dos éxitos en siete encuentros (cuatro empates y una derrota). La clasificación se complicaba. Decidió no convocar a Gabriel Batistuta (con quien nunca se llevó bien) porque apostaba al crecimiento de Hernán Crespo; y Abel Balbo renunció a la selección, por considerar que no tenía tiempo suficiente para prepararse (luego sí iría al Mundial de Francia 98). Mientras tanto, Fernando Redondo elevaba su nivel mes a mes y ya era considerado por muchos como el mejor volante central del mundo.

Antes del Mundial de Francia 98 Fernando Redondo ganó su primera Champions League con Real Madrid; ya tenía el pelo corto
Antes del Mundial de Francia 98 Fernando Redondo ganó su primera Champions League con Real Madrid; ya tenía el pelo cortoAP

Si ya había permitido que Caniggia juegue con el pelo largo, ahora tenía que abrirle las puertas a Redondo. Antes de un crucial partido ante Colombia en Barranquilla, dijo que intentó llamarlo pero nunca lo encontró. Y casi que lo desafió en una charla con periodistas. “Aprovechamos esta conferencia de prensa para invitarlo a que se integre a la selección”, dijo Passarella en un llamado que algunos calificaron como como poco usual y otros como desprolijo.

Redondo lo expuso más aún el 22 de enero de 1997, cuando desde Madrid sentenció: “No renuncio a la selección, pero no la integraré mientras el entrenador sea Passarella. He tenido que soportar todo tipo de falacias, me trataron públicamente de mentiroso. Es una cuestión de honor. Hablé con él y la charla no fue en buenos términos. Es una decisión triste. El Mundial de Francia podía haber sido el último de mi carrera”.

Un par de meses después, Fernando Redondo cambió de look y empezó a jugar en Real Madrid con el pelo corto.

Jugador por jugador

La regla y sus alternativas

1

Los que se anticiparon: Por versiones periodísticas o advertencias del cuerpo técnico, algunos jugadores se cortaron el pelo antes de ser citados. Fueron los casos de Pablo Rotchen, Sebastián Rambert y Diego Cagna.

2

Los que aceptaron: Jorge Patrulla Gimenez, Luis Carranza, Cristian González, Eduardo Coudet, Gabriel Batistuta, Daniel Garnero y Juan José Borrelli recibieron el pedido del DT y decidieron cortarse el pelo.

3

El que se negó y no jugó: Fernando Redondo, al ser uno de los primeros que se negó, quedó mezclado en un entredicho con Passarella y nunca aceptó una citación.

4

La excepción: La selección no llegaba a las eliminatorias con buena imagen y Daniel Passarella decidió levantar la prohibición para convocar a Claudio Caniggia, que jugó los tres primeros partidos de la clasificación.

La rinoscopia

Pero incluso antes de esa agitación, el ciclo de Passarella comenzó con un escándalo. En el programa Fútbol de Primera, el 18 de septiembre de 1994, fue el periodista Marcelo Araujo el que instaló la palabra de la polémica: “¿Es cierto que entre los análisis médicos que tenés pensado hacerles a tus jugadores vas a agregar la rinoscopia?”, le dijo en una entrevista en vivo. El técnico lo confirmó: “Sí, no es algo nuevo. Lo hacemos en River”.

La decisión parecía estar dirigida a Diego Maradona y su viejo grupo de amigos. Si algo faltaba para demostrar que ese vínculo estaba quebrado, el reconocimiento selló el destino de la relación entre los dos capitanes campeones del mundo. Pero fue el de Claudio Caniggia el nombre que más expuesto quedó, porque ya había dado positivo en un control en 1993.

Claudio Caniggia, con el pelo largo, y Gabriel Batistuta, con el corto; el sistema de Passarella empezó a crujir durante la eliminatoria en 1996 y tuvo que cambiar sobre la marcha en las eliminatorias
Claudio Caniggia, con el pelo largo, y Gabriel Batistuta, con el corto; el sistema de Passarella empezó a crujir durante la eliminatoria en 1996 y tuvo que cambiar sobre la marcha en las eliminatoriasArchivo LA NACION

Desde Lisboa, Caniggia fue uno de los primeros en contestar: “Me hago una rinoscopia cuando quieran. No tengo problemas. Es obvio que genere polémica. Estamos quedando ante todo el mundo como si fuéramos los grandes faloperos del fútbol. Parece que Maradona y yo fuéramos delincuentes. Se exageró. A mí me pueden hacer diez controles todos los días, pero no nos pongamos en vigilantes. Puede darse en cualquier lado. En otros países no son ningunos sanitos, pero son más vivos en no divulgar las cosas”, dijo en una entrevista con el periodista Daniel Arcucci.

Passarella avanzaba con el aval de Julio Grondona, que dijo que no habría problemas en aplicar el nuevo estudio. “No estoy para nada arrepentido de haber anunciado la implementación –aseguró-. Incluso después del anuncio, la adhesión de la gente hacia mí, creció. El lema del deporte es mente sana en cuerpo sano, y es algo que lo tengo bien presente. Pero que quede claro que la intimidad es una cosa sagrada para mí. Nunca voy a vigilantear a un jugador con un periodista o con un directivo. Y eso que tuve la tentación, porque más de una vez me tocó comerme algún caramelito…”.

Diego Maradona y Daniel Passarella juntos en la selección antes del Mundial de 1986 (en la imagen, junto a Ricardo Gareca), poco antes de que la relación se rompiera; cuando Passarella anunció que haría rinoscopia a sus jugadores muchos infirieron que le estaba mandando un mensaje a Maradona, suspendido en el Mundial 94 por doping
Diego Maradona y Daniel Passarella juntos en la selección antes del Mundial de 1986 (en la imagen, junto a Ricardo Gareca), poco antes de que la relación se rompiera; cuando Passarella anunció que haría rinoscopia a sus jugadores muchos infirieron que le estaba mandando un mensaje a Maradona, suspendido en el Mundial 94 por doping

Las voces de protesta se multiplicaban y casi todas en contra de Passarella:

  • César Menotti: “Me parece una estupidez. Una propuesta demencial y gravísima. Son estudios que debe manejar un servicio médico en privacidad. No hacer una manifestación para demostrar orden. Los problemas se tratan dentro del vestuario. Por cada estupidez que leo y escucho le podrían hacer rinoscopias a los entrenadores y a los periodistas”.
  • Diego Maradona: “La gente no tiene por qué escuchar tantas estupideces. La decisión de Passarella es una vergüenza”.
  • Miguel Brindisi: “En Independiente se hacen todo tipo de estudios, pero no el de rinoscopia. Creo que no es necesario porque con una buena convivencia se pueden detectar problemas. Si un grupo es puro no hay motivos para forzar estudios”.
  • Oscar Ruggeri: “No quisiera estar en el lugar de algún jugador al que le toque salir por razones técnicas. Le va a quedar la patente, para siempre y no se la va a sacar en su vida”.
  • Ricardo Denari (médico de Boca): “Es un acto médico reservado. El haberlo anunciado puso bajo sospecha a todo el fútbol argentino. Nunca debió plantearlo públicamente”.

También hubo voces de apoyo, como la de Navarro Montoya: “Estoy totalmente de acuerdo con todo tipo de estudios para preservar la salud y el bienestar moral de los deportistas”, argumentó el arquero. El entrenador le solicitó a la AFA que gestione su incorporación a la selección argentina, pero desde la FIFA le negaron la posibilidad por su pasado (breve) en el equipo colombiano.

Aunque más tarde la clasificación para el Mundial de Francia 98 se concretó con relativa facilidad, la era estuvo signada por los grandes entredichosentre los que sobresalió la escandalosa derrota en La Paz ante Bolivia y el misterioso corte del rostro de Julio Cruz. Su mejor resultado también fue cuestionado: la medalla de plata en Atlanta 96 (el único título que por entonces le faltaba al fútbol nacional), tras perder la final con Nigeria. Volvió a quedar muy rápido fuera de la Copa América de 1997, con un equipo alternativo. Y en la Copa del Mundo de 1998 quedó afuera en los cuartos de final. Su último partido fue la derrota ante Holanda, que será recordada por una acción Ariel Ortega, el jugador emblema de Passarella… expulsado por un acto de indisciplina.

Fuente: Ir a notas de Juan Manuel Trenado Juan Manuel Trenado  LA NACION – Fotos: alejandro querol – Prensa Museo Platense – AP – Archivo LA NACION – LA NACION Deportes