Mariano Werner es tricampeón del Turismo Carretera. El entrerriano de Ford se quedó con el título de la categoría más importante del automovilismo argentino al finalizar cuarto en el Premio Coronación, la última fecha de la Copa de Oro 2023 que se corrió este domingo en el circuito Villicum de San Juan.
Después de ganar la serie más rápida de la mañana, Werner largó primero. Sabía que hasta el 22° puesto le alcanzaba para consagrarse. Igual, peleó toda la carrera -un carrerón, con emociones para todos los gustos- en el pelotón de adelante. Y al cruzar la meta detrás de Germán Todino, que sumó su cuarta victoria del año, Julián Santero y Agustín Canapino, festejó a lo grande.
«Es increíble alcanzar la tercera en este lugar. No me sale ni una lágrima, las lloré todas la en la vuelta previa», comentó el paranaense ni bien se bajó del auto, con las emociones a flor de piel.
«Esto es para toda la gente que me apoyó y me alentó. Para Salvador y Rafael, mis hijos, y para Micaela, mi señora, que me cambiaron la vida. Para la categoría, que me dio todo, la gente, el apoyo y los sponsors. Exploto de felicidad, alegría y llanto. Tengo ganas de abrazar a todo el mundo. Hoy he tocado el cielo», agregó.
Werner, de 34 años, escribió su nombre en los libros de historia del TC. Había ganado ya en 2020 y 2021 y, al conquistar su tercera corona en el Villicum, se convirtió en el décimo piloto en conseguir al menos tres en la categoría.

Alcanzó la línea de Oscar Castellano y Roberto Mouras, los otros pilotos que celebraron tres veces. Por delante se ubican Juan Gálvez (máximo campeón, con 9 títulos); Guillermo Ortelli (7); Juan María Traverso (6); Oscar Gálvez (5) y Dante Emiliozzi, Héctor Gradassi y Canapino (4 cada uno).
El del entrerriano fue, además, el 45º campeonato de Ford, la marca más ganadora de la historia del TC. El anterior tricampeón del Óvalo en esta divisional había sido Traverso, que se coronó en 1977, 1978 y 1999. Y el único que lo había hecho antes en un lapso de cuatro temporadas -como lo hizo Werner- había sido Gradassi, que se llevó los títulos de 1974,1975 y 1976.
El entrerriano había tenido una primera chance de asegurar el título en la 14ª fecha en Toay, la anteúltima de los playoffs, el 12 de noviembre. Había llegado con 40 puntos de ventaja sobre Santero, su escolta, y dependía de sí mismo, pero no tuvo una buena actuación, finalizó 15° en la final que ganó Todino y postergó la definición hasta este domingo.
A San Juan también arribó como el máximo candidato y el único que no necesitaba esperar otros resultados para consagrarse. Y tras imponerse en la tercera serie de la mañana y quedarse con la pole position para la final, encaró la última carrera del año más favorito que nunca. Pero en la pista, no la tuvo fácil.

«Venía con algún inconveniente, porque se me movía la parte trasera», afirmó. «El auto no funcionaba como en la serie, me tocó Santero en la largada y después algo paso porque no iba bien y lo tuve que cuidar».
Consciente del amplio margen que tenía en la tabla de posiciones, no arriesgó de más, evitó toques y roces innecesarios y se dedicó a hacer su carrera, la que necesitaba para su tercer festejo.
El primero se había hecho desear. El entrerriano, que corrió siempre con Ford, debutó en el TC en 2008 y tuvo que esperar casi trece años para levantar el trofeo. Aunque abrió su palmarés con contundencia: en un 2020 especial -marcado por la pandemia de coronavirus- terminó entre los cinco mejores en nueve de las once fechas del calendario y fue campeón indiscutido.

Al año siguiente defendió la corona en un campeonato en el que no fue el que más puntos sumó. Porque aunque ganó cuatro carreras -dos de ellas en la Copa de Oro-, terminó segundo en la clasificación de los playoffs, apenas a 0,75 puntos atrás de Mauricio Lambiris, pero el uruguayo no consiguió el triunfo exigido por reglamento y se quedó sin título
Fuente: Redacción Clarín – Fotos: Germán Alt / Guillermo Cejas / Prensa ACTC – Germán Alt / Guillermo Cejas / Prensa ACTC – Clarín.com Deportes
















