/Enzo Pérez: el gran cambio del 5 de Gallardo a Demichelis y su influencia en el plantel de River

Enzo Pérez: el gran cambio del 5 de Gallardo a Demichelis y su influencia en el plantel de River

El volante, de 37 años, es un símbolo más allá de lo que resuelve en el campo de juego; su incidencia y cómo serán sus próximos pasos.

-Enzo, ¿último superclásico en el Monumental?

-Puede ser.

Subido al carrito camillero en el anillo del estadio, y con sus hijos Santiago y Pía que siempre lo acompañan a cada conferencia de prensa, Enzo Pérez soltó una respuesta que retumbó fuerte en los pasillos del club. Lo hizo con buena energía, sonriente, guiñando el ojo y levantando el pulgar después de ganar un superclásico tan necesario como caliente y extremadamente festejado con los hinchas de forma eufórica tras la dolorosa caída copera en Brasil. Ese desahogo interno del plantel de River tiene como líder exclusivo al capitán que a los 37 años está rejuvenecido y potenciado. Con otro aire, otro espíritu. Y aunque su futuro es incierto, se lo ve disfrutar de su última etapa como si fuese la primera. Dentro y fuera de la cancha.

Enzo Pérez jugó 17 de los 20 partidos del ciclo del entrenador Martín Demichelis. Tiene un promedio de 82 minutos jugados por encuentro, ocho tarjetas amarillas recibidas y hoy es el mediocampista de la Liga Profesional con más pases acertados por partido (57,5 con un 87% de eficacia).

Enzo Pérez, jugador, símbolo, hincha: todos los roles
Enzo Pérez, jugador, símbolo, hincha: todos los rolesFabián Marelli – LA NACIÓN

Es el eje del juego de River con un rol mucho más protagónico. No solo por sus ya conocidas características de corte y pase a las que se les suma una mayor presencia en el circuito ofensivo, sino también por su rol sin la pelota: ordena, lidera y habla constantemente con sus compañeros. En los partidos y en los entrenamientos. Como referente, intenta que nada quede librado al azar.

Para el volante central es una pequeña revancha tras un 2022 en el que su nivel había mostrado un claro declive. En el año más flojo del ciclo de Marcelo Gallardo desde lo futbolístico, se vio una versión desmejorada de Enzo, con un equipo descompensado y sin solidez defensiva. Se lo veía serio, sin disfrutar tanto. Hoy tiene apoyos en el mediocampo con Rodrigo Aliendro y Nicolás De La Cruz que lo amparan mejor y le permiten jugar sin tanta exigencia física.

Enzo Pérez celebra con los hinchas de River, tras el agónico triunfo sobre Boca
Enzo Pérez celebra con los hinchas de River, tras el agónico triunfo sobre Boca

Y además, luego de un desgaste lógico tras más de cinco exigentes años con el Muñeco, encontró en su excompañero Demichelis un técnico que dio en la tecla desde el primer día, sostuvo el deseo de competitividad y lo volvió a poner a la cabeza. Tal como ocurría con Gallardo, está esa conexión entre capitán y entrenador. Y se ve reflejada en el campo.

Y aunque Pérez puede treparse del alambrado para festejar el superclásicoagarrar una bandera de palo entre los hinchas o cantar como un desaforado con la piel invadida por su fanatismo, también es un ejemplo como líder de grupo. Lo hizo en medio de la gresca general del final del clásico intentando separar y calmar las aguas cuando parecía imposible; en el túnel rumbo al vestuario hablando con Sergio Romero (“Chiquito, háblales a los chicos, hablales”, le dijo a su excompañero de selección); y en los micrófonos para desaprobar la actitud de Agustín Palavecino, quien con su festejo desmedido provocó el escándalo del domingo.

El penal convertido por Borja... y detrás, Enzo, el líder
El penal convertido por Borja… y detrás, Enzo, el líderFabián Marelli – LA NACIÓN

“Hablamos bastante con Romero y con Figal, que son los más grandes de Boca. Hubo muchísima gente que se metió, cuerpo técnico, jugadores que no estaban citados… No estuvo bueno. Lo que hizo Palavecino no está bien, pero de los errores se aprende. Con errores y virtudes, hablamos dentro de la cancha. No es la imagen que tenemos que dar. Pero ahí adentro, es difícil, cuando hay tanta gente que no tiene que estar en el campo. Para nada estoy de acuerdo con lo que sucedió”, aseguró el volante millonario.

Sumado a eso, tras los festejos en el vestuario, Pérez bajó un claro mensaje a sus compañeros: es un hecho que no se puede volver a repetir porque dista de la imagen que River quiere dar. Y, además, este lunes habló también por privado con Palavecino, quien luego pidió disculpas públicas. “Estoy arrepentido de lo que hice. Generé algo que no había necesidad, vi los festejos de mis compañeros desde el vestuario y ahí dije ‘¿para qué?’. No me supe controlar, en el momento no te das cuenta, fue un error. No es la imagen que queremos dar en River, hay un camino marcado”, dijo en TyC Sports, y contó: “Enzo ayer estaba descontrolado, festejando, hizo un partidazo. Pero lo hablé hoy a la mañana, ya más en frío. Se me río un poquito, pero fue medio con una cagada a pedos, pero bien. Hablé hoy con él y ayer con Martín (Demichelis)”.