Los sudamericanos tuvieron su peor rendimiento en el primer tiempo, después levantaron y llegaron al empate que les alcanzaba para ir a octavos. Una pelota mal despejada le dio el 2-1 a los africanos, que acompañan a Países Bajos.
En ningún momento de la tarde dejó de tronar la percusión de los hinchas de Senegal en el estadio Khalifa. Los jugadores vestidos de blanco tampoco dejaron de correr. La fiesta, al final, fue toda de ellos, contrastada con la tristeza de Gustavo Alfaro, el técnico argentino que había hecho creer a los sudamericanos que ‘sí, se puede’.
Ecuador llegó con su ilusión y cuatro puntos en el grupo A. Con un empate le alcanzaba para clasificar e igualar su mejor actuación mundialista. Durante 44 minutos en el primer tiempo y tres en el segundo, estuvo aferrado a esa igualdad. Pero Senegal se quedó con el boleto, y fue justo el 2-1.
Equipo intenso, Senegal. Físico, rápido, al borde del reglamento a veces. Duro en cada pelota dividida y casi siempre con superioridad numérica. Extraña a su figura Sadio Mané, ausente por lesión. Lo extraña porque el ex delantero del Liverpool, hoy en Bayern Múnich, tiene lo que no le sobra a su Selección. Gol, nada menos.
La pasó mal Ecuador en el primer tiempo. Senegal le ganó todos los duelos y la pelota nunca les llegó clara a los tres delanteros que puso Gustavo Alfaro, Gonzalo Plata, Michael Estrada y Enner Valencia.
Senegal no tenía otra opción que ganar para sacar el pasaje a los octavos de final y salió decidido a ganarse el mérito. Enseguida tuvo una situación clara en el pie derecho de Idrissa Gana Gueye, compañero de Messi en el primer año del Paris Saint-Germain y hoy en el Everton de Inglaterra. Angelo Preciado no podía pararlo a Ismaila Sarr, delantero del Watford. Todo era color blanco, pero faltaba Mané.
Hasta que al cierre de esa primera etapa Piero Hincapié cometió un pecado de juventud, tratando de resolver lo que ni Preciado ni Torres pudieron ante un pase largo de Diallo para Sarr. El ex defensor de Talleres, hoy en el Bayer Leverkusen alemán, tiene 20 años y un futuro enorme, pero fue a cruzar con el hombro a Sarr, se lo llevó por delante y el árbitro francés Clément Turpin no tuvo dudas. Correcto, fue penal.
Sarr ejecutó a la izquierda del arquero Hernán Galíndez, argentino (ex Rosario Central y Quilmes), que se quedó en el medio. El 1-0 se ajustaba a lo hecho por los dos equipos.
El penal de Hincapié que le permitió a #Senegal decretar el 1-0 ante #Ecuador, tras la ejecución de Sarr. #TyCSportsMundial pic.twitter.com/oqPzstAJLA
— TyC Sports (@TyCSports) November 29, 2022


















