“Que esté Guillermo en la tribuna es difícil para mí; tengo casi 30 años, pero me sigue costando”, admitió el rosarino.
El tenis siempre ofrece una oportunidad más. Lo entiende de sobra Federico Coria, batallador desde hace más de una década de los courts y portador de un apellido con mucho peso en el tenis argentino: Guillermo, su hermano mayor, fue número 3 del mundo, ganó 9 títulos (incluidos dos Masters 1000) y hoy es el capitán del equipo de Copa Davis… y dejó fuera a Federico de la nómina para jugar el 4 y 5 de marzo próximo contra la República Checa, en el Buenos Aires, por el ascenso a las finales de la Ensaladera.
Precisamente allí, en el court central Guillermo Vilas, Coria consiguió una victoria tonificante, de las que sirven para tomar impulso: le ganó por 4-6, 7-5 y 6-4, al serbio Dusan Lajovic, quinto favorito del torneo, después de estar a dos puntos de la derrota (4-6, 3-5 y con Lajovic sacando 30-15). Se entendió, entonces, el festejo de espaldas sobre el polvo de ladrillo, y la emoción. Más de una vez Federico Coria admitió no tener la misma facilidad para el tenis que su hermano mayor. Pero ya está allí, en los cuartos de final del torneo que Guillermo ganó en 2004, cuando Federico tenía 11 años y lo seguía con admiración desde la tribuna.


:quality(80)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/Z3XWJAWEQFFI3EGRM3QNEUMPEA.jpg)
:quality(80)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/THKRDFRIZVENZHMIAH7HZMPGME.jpg)
:quality(80)/s3.amazonaws.com/arc-authors/lanacionar/2701379.jpg)
TyC Sports@TyCSports – LA NACION Deportes













