//Tributo al Chueco Paso a paso, cómo fue el homenaje a Juan Manuel Fangio: “Un festejo fantástico para un hombre fantástico”

Tributo al Chueco Paso a paso, cómo fue el homenaje a Juan Manuel Fangio: “Un festejo fantástico para un hombre fantástico”

En Balcarce, su ciudad natal, se realizó el traslado del féretro desde el cementerio donde permaneció los últimos 26 años, hacia el Museo Fangio.

Las sierras enmarcan el cementerio donde los restos de Juan Manuel Fangio estuvieron durante los últimos 26 años. Adentro, el cajón ya fue retirado del panteón de la familia Loreto Fangio y fue recibido por sus hijos Oscar, Rubén y Juan Carlos, para un último adiós antes de llevarlo a su descanso definitivo, en el lugar donde habitaban sus autos y sus trofeos en 1995 pero por esos tiempos no eran ellos quienes podían tomar las decisiones.

Afuera, unas 200 personas, en su mayoría periodistas, aguardan pacientes en la entrada mientras concluye la ceremonia familiar.

Son las 10.30 cuando las puertas azules del Cementerio Municipal de Balcarce, con su imponente cruz griega en la fachada, se abren y de una camioneta Mercedes Benz plateada baja Sir Jackie Stewart. El tricampeón de la Fórmula 1 ingresa al mismo lugar donde hace 26 años dejó a su amigo para llevarlo al lugar donde siempre creyó que debía estar. No hay tristeza en sus ojos ni tampoco en los hermanos Fangio cuando se encuentran aunque los desborda la emoción.

Una estatua en homenaje a Fangio, en Balcarce. (AP Photo/Vicente Robles)Una estatua en homenaje a Fangio, en Balcarce. (AP Photo/Vicente Robles)

La música de la marcha fúnebre interrumpe los pensamientos: ocho granaderos toman el cajón enfundado en una bandera argentina y lo trasladan hasta el Toyota Corolla negro de la Casa Sampietro. Unos metros más atrás, en la escalinata del cementerio, lo observan Cacho, de saco gris y pantalón azul; Rubén, con combinación negra y beige; y Juan Carlos, vestido de azul y camisa a rayas. Cuando el coche fúnebre pone primera y ocho motos BMW relucientes de la policía local arman su escolta, ya son las 10.46 y las manos ensayan un aplauso respetuoso que se repetirá a lo largo de la caravana por la ciudad.

El recorrido es lento pero involucra a todos los habitantes de Balcarce. El que tiene la fortuna de vivir en alguna de las calles establecidas para el recorrido, sale a la puerta; comerciantes dejan un rato las ventas y se asoman a las entradas de sus negocios; mientras que otros caminan y eligen dónde esperar para saludar al ídolo nuevamente. Los chicos también tienen su papel especial en las escuelas: la 6ta es la primera en recibirlo pero tanto allí como en las que vendrán los guardapolvos blancos de niños y niñas enmarcan una nueva y especial despedida -porque permite volver a verlo una y otra vez- que convoca a todos y todas.

En una ciudad fierrera pero fundamentalmente confesa amante de Fangio, no sorprende encontrarse en esa caravana un camión con una mezcladora pintada con la cara del Chueco en la intersección de las avenidas 40 y Favaloro, ni tampoco más adelante un cochecito rojo con el número 2 pintado en blanco como los que solía correr el Quíntuple, o que una multitud elija la Escuela Número 1, esa en la que el balcarceño estudió, o el número 321 de la calle 13, su casa natal, para ver pasar el Toyota Corolla negro, que se detendrá 10 cuadras después.

Los granaderos retiran el féretro de Juan Manuel Fangio del Cementerio Municipal. (AP Photo/Vicente Robles)Los granaderos retiran el féretro de Juan Manuel Fangio del Cementerio Municipal. (AP Photo/Vicente Robles)

El reloj ya marca las 11.38 cuando los granaderos vuelven a irrumpir en la escena para acompañar los restos de Fangio hasta el hall central del museo, donde el párroco de San José de Balcarce, Pablo Etchepareborda, comienza a dar una breve ceremonia religiosa. “Hoy es un día de agradecimiento porque cualquiera de nosotros hoy dice que es de Balcarce y la conocerán por Fangio, eso es un regalo. Agradecemos a Dios por la vida que le ha regalado, por sus triunfos, porque es un orgullo para nosotros los balcarceños y los argentinos”, dice antes de rociar el ataúd con agua bendita, tras lo cual pide que “el alma de Juan Manuel descanse en paz” y los aplausos desde afuera, donde la multitud sigue lo que ocurre por pantalla gigante en la Plaza Libertad, contagian a los de adentro.

“Nadie ha representado a su país con tanto orgullo como Juan Manuel Fangio”, afirma Stewart, el otro orador en la breve ceremonia. “Estuve cuando murió, vine a asistir al funeral. Y ahora estoy desbordado de la emoción por haber sido invitado nuevamente para este evento. Creo que tener a Juan aquí en su casa es una afirmación de lo que significa para la familia y para el pueblo argentino. Me cuesta creer que haya habido otra persona tan reconocida y admirada como lo vi hoy a Fangio. Todos ustedes deben estar orgullosos de su país y de este momento especial, pero sobre todo de Juan”, pide quien a los 82 años no dudó en hacer escala en la Argentina entre los Grandes Premios de la F1 en México y Brasil para ver a su amigo en el lugar donde siempre debió estar: entre sus autos y sus trofeos, a sólo un blíndex de la gente.

El cortejo fúnebre movilizó a Balcarce, la ciudad natal del Chueco. (AFP)El cortejo fúnebre movilizó a Balcarce, la ciudad natal del Chueco. (AFP)

Es mediodía cuando los granaderos toman el féretro y lo llevan al mausoleo, construido en mármol negro y ubicado en la planta baja del Museo Fangio. Unos Lilium y Gypsophilas blancos perfuman el ambiente. Allí, nuevamente, son sus tres hijos los que ingresan primero para darle su último adiós, tras un reconocimiento merecido para su padre pero también para ellos, después de tantos años de lucha judicial y dolor. Juntos, hermanados aunque los criaran separados. Unidos por el apellido y por el amor a un hombre, el mismo que siente Balcarce, que volvió a aclamarlo 26 años después de esa primera despedida y que también lo recordó en el autódromo, donde la emoción se transformó en la alegría de los rugidos de los motores de los autos históricos que le dieron el marco a un tributo inolvidable. “Es un festejo fantástico para un hombre fantástico. No creo que en ningún lugar del mundo se hayan tomado tanta molestia para celebrar a un hombre increíble”, lo resumió Stewart y se quedó sin más palabras.

Fuente:Sabrina FaijaSabrina Faija  Clarín.com Deportes – Fotos: Mara SOSTI / AFP – AP Photo/Vicente Robles – AFP – Clarín.com Deportes