//Rugby Championship: Australia es el rival ideal para este momento de los Pumas, en un comienzo de torneo diferente y con un coach…australiano

Rugby Championship: Australia es el rival ideal para este momento de los Pumas, en un comienzo de torneo diferente y con un coach…australiano

El seleccionado argentino logró seis victorias en los 52 partidos que disputó en la competencia y la mitad fueron ante los Wallabies; el cambio de formato, la presencia de Cheika y el nivel del rival, los argumentos para creer.

Cada año, Australia se presenta como la mejor oportunidad para que los Pumas rescaten alguna victoria en el Rugby Championship. Seis triunfos en los 52 partidos que disputó la Argentina luego de 10 años con las potencias del sur son elocuentes de la dificultad que entraña este certamen. La mitad de esos éxitos, vale subrayar, fueron ante los australianos, así como dos de los tres empates. Los Wallabies siguen estando un escalón por encima de los argentinos, pero esta vez las razones para lograr un triunfo se potencian.

El cambio de formato, la presencia de Cheika y el presente del equipo australiano son algunos factores que invitan a creer que volver al triunfo luego de un 2021 para el olvido es posible. En la exitosa serie ante Escocia, en julio, mostraron progresos, sobre todo en el costado anímico. Necesitarán complementarlo con una mayor solidez en su juego.

Michael Hooper, un símbolo de los Wallabies
Michael Hooper, un símbolo de los WallabiesAFP

Los Pumas llegaron el domingo a Mendoza para realizar una corta preparación de cara a los primeros dos partidos, ambos en casa, ante los australianos, según el nuevo fixture. El estreno será el domingo, a las 16 en el Malvinas Argentinas, y siete días más tarde ambos seleccionados volverán a enfrentarse en San Juan.

En los últimos 10 años, el doble duelo ante Australia llegaba siete días después de enfrentar a los All Blacks, que los jugadores califican de extenuante, tanto en Oceanía como en casa. El partido en la Argentina, que mudó de sede entre Rosario, Mendoza y Salta, siempre era el último del calendario, cuando ya casi no quedaba nafta en el tanque. Esta vez no sólo se trata de los primeros dos partidos del fixture, por lo que estarán más descansados, sino que los dos son en casa (en 2024 serán dos en Australia y los dos ante los All Blacks serán en la Argentina). Con la ventaja adicional que implica jugar con el apoyo del público, algo que tan importante fue en la serie ante Escocia, según los propios jugadores.

Bautista Delguy intenta tacklear a Marika Koroibete en un choque entre los Pumas y los Wallabies
Bautista Delguy intenta tacklear a Marika Koroibete en un choque entre los Pumas y los WallabiesDavid Gray / AFP

Los argentinos llegan con la confianza en alto luego de ganar dos de tres tests ante los escoceses en un auspicioso inicio de ciclo bajo las órdenes de Michael Cheika y habiendo recuperado algunas figuras que estaban lesionadas (como Tomás Cubelli y Nicolás Sánchez). Las únicas bajas de peso son las de Guido Petti Pagadizábal y Benjamín Urdapilleta. Como contrapartida, la larga temporada en sus clubes europeos sólo tuvo como premio dos semanas de descanso. “Los resultados de la ventana de julio ayudaron y ahora la vara está alta”, confió Cubelli. “Nos quedan cosas por seguir mejorando y aprendiendo. Los estándares son altos. Nos venimos preparando bien y si podemos llevar eso al juego, el resultado puede ser una buena consecuencia”.

Un rival de capa caída

Australia viene de capa caída tras ceder en casa 2-1 ante Inglaterra, una serie que dejó un sabor agridulce para los Wallabies. De un lado, mostraron buena actitud y superación ante la adversidad. Pero sólo les alcanzó para quedarse con el primer partido (jugando gran parte en inferioridad numérica) y mantener la emoción en las dos derrotas subsiguientes ante un seleccionado inglés que está en transición. Quedó en evidencia que se trata de un equipo todavía en construcción, con puestos clave sin jugadores consolidados y algunas falencias estructurales. Así como son peligrosos cuando los backs tienen espacio, por el lado de los forwards, el mayor potencial de los argentinos, son vulnerables. Se vio un equipo parecido al cierre de la temporada pasada, con tres derrotas en Europa, que al equipo que sorprendió a los Springboks venciéndolo dos veces en el Championship 2021 para terminar como escoltas de los All Blacks.

El entrenador de Los Pumas, Michael Cheika, conoce a los australianos como la palma de su mano
El entrenador de Los Pumas, Michael Cheika, conoce a los australianos como la palma de su manoPABLO GASPARINI – AFP

Para peor, no vino Samu Kerevi, el jugador más determinante en ataque. El potente centro se fue a jugar seven y terminó lesionado por el resto de la temporada (de todas formas se iba a perder esta gira). Además, Australia tiene una política restrictiva en cuanto a convocar jugadores que actúan en el extranjero; sólo admiten a tres, que en esta oportunidad son Quade Cooper, Rory Arnold y Marika Koroibete, llamado a ser el hombre de impacto ante la baja de Kerevi. Entonces, figuras como Will Skelton, Tolu Latu, Izack Rodda, Adam Coleman y Sean McMahon no fueron consideradas. Así y todo, se trata de un plantel de primer nivel.

Michael Hooper en la reciente serie que Australia perdió como local ante Inglaterra
Michael Hooper en la reciente serie que Australia perdió como local ante InglaterraCameron Spencer – Getty Images AsiaPac

Cooper vivirá un duelo especial, casi personal. Después de brillar en sus inicios, fue borrado por Cheika, quien prefirió a Michel Foley como 10; el intermitente astro emigró y quedó fuera del radar de los Wallabies. El neozelandés Dave Rennie lo resucitó ante la falta de consistencia en el puesto y el año pasado fue determinante en las victorias ante los Springboks. Se lesionó en el calentamiento al primer test con Inglaterra y todavía no vio acción internacional este año. Querrá revancha.

De cualquier forma, la presencia de Michael Cheika en el vestuario albiceleste representa una ventaja considerable para los Pumas. Aunque se alejó de los Wallabies luego del Mundial 2019, el australiano conoce a los Wallabies como a la palma de su mano luego de haberlos dirigido durante seis años y dos mundiales. Conoce sus mañas, sabe de sus fortalezas, puede explotar sus debilidades.

Los Pumas consiguieron su primera victoria en Mendoza en 2014, ante Australia, partido que desencadenó la salida de Ewan McKenzie y la llegada de Cheika a los Wallabies. Al año siguiente, Cheika guió a los Wallabies a una victoria como preparación para el Mundial 2015, donde sería subcampeón. Esta vez, el australiano estará en el vestuario local. El objetivo también es la gran cita.

Fuente: :Alejo Miranda  PARA LA NACION – Fotos: PATRICK HAMILTON – AFP – AFP – David Gray / AFP – PABLO GASPARINI – AFP – Cameron Spencer – Getty Images AsiaPac – LA NACION Deportes