//Michael Cheika, nuevo DT de los Pumas: extranjero, sí, pero gran admirador del jugador argentino desde hace años

Michael Cheika, nuevo DT de los Pumas: extranjero, sí, pero gran admirador del jugador argentino desde hace años

El australiano no fue un forward destacado, pero sí sobresale como entrenador; antes de ocupar un lugar en el staff del seleccionado durante la era Ledesma, era seguidor del rugby nacional.

Subcampeón mundial y campeón del Rugby Championship, la Heineken Cup y el Súper Rugby. Pergaminos no le faltan a Michael Cheika. No obstante, la principal cualidad que lo propulsó a ser el entrenador de los Pumas no es su vitrina sino el profundo vínculo que lo hermana al rugby argentino.

La relación comenzó incluso mucho antes de ser asesor en el staff de Mario Ledesma durante los últimos dos años. “No es ningún secreto que yo soy un gran admirador del jugador argentino y del rugby de aquí en general”, había dicho en una entrevista para LA NACION en ocasión de su primera visita al país como entrenador de los Wallabies, en el Rugby Championship 2015.

Siempre sonriente, Cheika es un gran motivador que tuvo gran ascendencia sobre el seleccionado australiano, al que sacó de un momento de crisis cuando asumió en 2014. Lo dotó de una identidad y lo llevó a ganar el Championship de 2015 y a ser finalista en el Mundial de Inglaterra de ese año. Una personalidad que ahora deberá exprimir al máximo para levantar un plantel que en los últimos años ha rendido por debajo de sus posibilidades.

Michael Cheika, en la época en que se desempeñaba como entrenador de Australia, cuando tenía a Mario Ledesma como asistente.
Michael Cheika, en la época en que se desempeñaba como entrenador de Australia, cuando tenía a Mario Ledesma como asistente.DPA

“Ey, ¿qué están esperando? Lo tienen todo. Tienen grandes jugadores, jugadores físicos, jugadores jóvenes, mucha energía. Vayan y tómenlo. Sólo vayan y tómenlo. ¿Qué están esperando?”. Palabras más, palabras menos, eso les dijo a los Pumas antes de que salieran a jugar contra los All Blacks en el Tri-Nations 2020. Resultado: primera y única victoria ante los mejores del mundo.

Como jugador no se destacó en la escena internacional. Apenas un puñado de partidos en los Colts (seleccionado australiano M-21) y un paso por el rugby de Francia y el de Italia. Sí se destacó como Nº8 del famoso club Randwick, de Sydney, en el que actuó 14 años y llegó a ser el sexto jugador que más presencias acumuló en el rugby local australiano. Persiste una anécdota que describe su carácter a la perfección. En un encuentro de 1988 en que Randwick se enfrentó con los All Blacks, tenía como Nº 8 rival al gran Buck Shelford, un verdadero guerrero de la cancha. Cheika le hizo frente y pagó las consecuencias: terminó con 38 puntos de sutura en la cabeza, cicatriz todavía visible en su cuero cabelludo. Eso sí, jugó los 80 minutos.

El australiano no fue un gran rugbier, pero sí valiente: llegó a completar un partido en el que una herida le requeriría 38 puntos de sutura.
El australiano no fue un gran rugbier, pero sí valiente: llegó a completar un partido en el que una herida le requeriría 38 puntos de sutura.VillarPress

Así recuerda aquel partido Simon Poidevin, entrenador de los Wallabies por entonces, según la crónica del Sydney Morning Herald: “¡Estaba loco, loco! Era un tipo muy talentoso que no tenía ningún respeto por su cuerpo. Aquel día salió apaleado por los All Blacks porque eran muy orgullosos y no te respetaban si ibas duro. Con los protocolos que existen hoy, no habría durado ni quince minutos. Se hizo a valer, pero tuvo que escuchar muchos comentarios que no le gustaron”.

Uno de los primeros acercamientos de Cheika, sino el primero, fue con Felipe Contepomi, que está cerca de convertirse en integrante de su staff. Lo conoció cuando se hizo cargo de Leinster en 2005 (Felipe estaba desde hacía dos años) y juntos lograron conquistar Europa en 2009, aunque el argentino estuvo ausente de la final por una lesión, reemplazado por Johnny Sexton. Luego, cuando Cheika pasó a Stade Français, se llevó consigo al apertura argentino.

En París estrechó su vínculo con Mario Ledesma, que entonces daba sus primeros pasos como entrenador y se hizo cargo de los forwards de Stade. Cuando Cheika pasó a Waratahs, se llevó a Mario con él, lo mismo que cuando se hizo cargo de los Wallabies.

Cheika y Mario Ledesma, a quien ahora reemplaza como entrenador de los Pumas, trabajaron juntos en los staffs de varios equipos.
Cheika y Mario Ledesma, a quien ahora reemplaza como entrenador de los Pumas, trabajaron juntos en los staffs de varios equipos.AP Photo/Rick Rycroft

Como entrenador del seleccionado también ayudó más de una vez a conjuntos argentinos que viajaron a Australia (compartiendo entrenamientos y transmitiendo conocimientos), como Pampas XV, para el Pacific Challenge de 2014, y los propios Pumas, cuando hicieron la preparación para al Mundial 2015 en Sydney.

Como asistente de la Argentina vivió las dos caras del seleccionado: la gloriosa, del triunfo sobre Nueva Zelanda y el segundo puesto en el Tri-Nations 2020, y la calamitosa, que incluye el affaire de los tuits de Pablo Matera, Guido Petti Pagadizábal y Santiago Socino, la pelea entre los jugadores y la dirigencia, y la seguidilla de derrotas en el Rugby Championship 2021.

Cheika va a hacerse cargo de un equipo que está herido. Como en aquella en aquella fría noche en el Coogee Oval Stadium, de Sydney, frente a los All Blacks, deberá apelar a la garra para salir adelante. Ya tiene algo en común con los Pumas.

Fuente: Alejo Miranda  PARA LA NACION – Fotos: Twitter – DPA – VillarPress – AP Photo/Rick Rycroft – LA NACION Deportes