//Liberados: los polistas van a jugar en Inglaterra, pero con reglas distintas

Liberados: los polistas van a jugar en Inglaterra, pero con reglas distintas

Vajaron a Inglaterra en tiempo de cuarentena y una vez allá se encontraron de pronto con que no podían hacer lo suyo: vivir del polo profesional. Pero la incertidumbre duró poco: tres días después de que se decidiera la suspensión provisoria del circuito británico de alto handicap, llegó la autorización del gobierno para que pudieran actuar los patrones de los equipos y, con ello, se confirmó que habrá temporada, desde este lunes. Una buena noticia para los jugadores, petiseros y demás trabajadores argentinos del polo, a quienes, como a todos, la inactividad complicaba económicamente.

Eso sí: la competencia será especial, con protocolos sanitarios y nuevas reglas deportivas que harán de 2020 el año más peculiar del polo del tercer país más fuerte del mundo en este deporte, detrás de la Argentina y Estados Unidos, aunque casi a la par de este último. Los protagonistas de la temporada vivirán un contexto tan particular y jugarán unos partidos tan diferentes que seguramente les tomará un tiempo adaptarse a todos los cambios.

Ahora bien: ¿qué modificó tanto la situación como para que las autoridades cambiaran de parecer y permitieran lo que antes no? El diálogo. Las gestiones del ambiente, y principalmente de Hurlingham Polo Association (HPA, la federación inglesa), para que el Departamento de Cultura, Medios y Deporte (DCMS) comprendiera que en el polo no hay profesionalismo sin ciertos amateurs, los dueños de los equipos/escuderías. En Reino Unido la actividad deportiva oficial está permitida sólo para quienes la practican rentadamente, y los responsables de otras disciplinas ecuestres habían protestado por lo que el polo pensaba hacer. El gobierno enfatizó que los jugadores aficionados no podían ser parte y eso, de facto, tornaba imposible el circuito, porque los patrones solventan todo (gran cantidad de caballos, organización, empleados, infraestructura, viajes) para estar en la cancha con sus compañeros profesionales, a los cuales contratan.

HPA y algunos abogados explicaron que sin los propietarios en el juego muchos trabajadores dejaban de percibir ingresos, y DCMS terminó aprobando que hubiera un amateur por equipo en certámenes de 8 o más goles de handicap. En rigor, la letra de la norma permite que haya un segundo polista no rentado, pero únicamente en un caso singular: debe ser mayor de 15 años y estar en camino a la elite deportiva -HPA elaborará una lista de quiénes cumplen esa condición y la enviará a los funcionarios-. Por debajo de ese nivel, lo autorizado es partidos de práctica recreativa de tres contra tres, sin contacto.

Casi tan extraños como eso van a ser los encuentros oficiales, que se largarán este lunes. Por un lado, no habrá público -ni siquiera podrán concurrir los familiares de los jugadores ni periodistas, salvo los que televisan y algún fotógrafo- y existirán limitaciones de petiseros (cuatro por polista) y de caballos (diez cada uno). Además, será obligatorio usar un elemento que tapará parcialmente el rostro. “Unas mascaritas. No máscaras-máscaras, pero sí unas que tienen como unos cuellitos, para taparse en los cambios de caballo”, describió para LA NACION Adolfo Cambiaso. Pronto la federación pondrá a disposición de los involucrados, en inglés y en español, una guía de acción basada en la de las carreras y que consumirá 30 minutos de lectura.

Cambiaso compartirá Next Generation con su hijo y con el uruguayo David Stirling.
Cambiaso compartirá Next Generation con su hijo y con el uruguayo David Stirling. Fuente: LA NACION – Crédito: Sergio Llamera

Por otra parte, cambiará el juego en sí, al menos en el primer certamen, con normas destinadas a reducir lo máximo posible el contacto humano; vale aclarar que los equinos no se contagian el coronavirus.

Para eso lo mejor es minimizar los throw-ins, esas formaciones fijas en las que los dos cuartetos, enfrentados y muy cerca entre sí, disputan la bocha arrojada entre ellos por un juez. Se trata de una acción de fricción aunque lenta, y poco vistosa; por eso ya antes de la pandemia se venía eliminándola progresivamente del juego. Por caso, la jugada inicial será como un penal de media cancha; el ganador de un sorteo previo elegirá si hará ese saque o entregará esa posesión. Tampoco se efectuará un throw-in luego de cada gol, sino que el equipo que lo haya recibido realizará como un saque de fondo pero a 60 yardas de su línea final. En esos casos no habrá intercambio de lados, sino solamente al comienzo de cada período.

Además, si los referís otorgaren un penal en los 30 segundos adicionales al tiempo regular del chukker, la ejecución tendrá lugar inmediatamente, no en la etapa siguiente, y se continuará el juego hasta que la bocha salga de la cancha o suene el segundo campanazo.

Todo será aplicado, como se mencionó, en el campeonato inaugural del circuito, por el trofeo Príncipe de Gales, que estará en juego entre siete conjuntos de 22 goles de valorización, con 14 argentinos. “Así se va a arrancar, sí. Van a probar las reglas en el primer torneo. Probablemente después las revean y determinen cuáles seguirán y cuáles no. ¿Qué tal son? Hay que esperar hasta que empecemos a jugar y entonces vamos a darnos cuenta de si son buenas o no. De todas maneras, son bastante parecidas a lo que se hizo en la Xtreme Polo League en Argentina”, contó a LA NACION Facundo Pieres, ganador de aquella competencia experimental que se celebró en Pilar en septiembre y octubre últimos.

Facundo compartirá el equipo Park Place con su hermano Gonzalo; el otro Pieres, Nicolás, será el líder de Scone; Cambiaso jugará con su hijo y homónimo y con el uruguayo David Stirling por Next Generation; los hermanos Bartolomé y Camilo Castagnola lo harán por Les Lions; Ignacio Toccalino, Guillermo Terrera y Jerónimo Del Carril se unirán en Monterosso, y en el conjunto hermano de éste, Monterosso Vikings, actuarán Sebastián Merlos y Francisco Elizalde; además, Diego Cavanagh compartirá Polo Stud Schockemöhle con otro conocido del público argentino, el chileno Jaime García Huidobro.

Los hermanos Camilo y Barto Castagnola encararán el circuito como campeones defensores del Abierto Británico.
Los hermanos Camilo y Barto Castagnola encararán el circuito como campeones defensores del Abierto Británico. Fuente: LA NACION – Crédito: Daniel Jayo

El del trofeo Príncipe de Gales será el torneo inicial de una temporada que tocará sus puntos altos en el Abierto Británico (Copa de Oro) y la Copa de la Reina, que esta vez, por el desorden en las programaciones causado por la Covid-19, enrocarán sus turnos en el calendario. De hecho, la disputa de la Copa de Oro puede empezar un poco más tarde si éste, el certamen inicial, que iba a largarse el viernes pasado, no alcanzare a completarse a tiempo.

Habrá una alteración más en esta apertura sui géneris de circuito. Estará en la indumentaria: los polistas no emplearán pantalones blancos, sino de jean. ¿Una cuestión de moda? En absoluto. La idea es que los pantalones azules le den un carácter casi de amistoso a este primer torneo, como si los partidos fueran de entrenamiento y no oficiales. Todo, desde lo reglamentario hasta la conducta de los protagonistas y la cooperación de todos los involucrados, estará bajo examen. Lo que sea seguro, quedará; lo otro, será removido. Y eso incluye a la propia temporada, que tanto le costó al ambiente conseguir.

No todos están de acuerdo con esa situación difuminada entre el ensayo y el a cara de perro. “Si permiten el deporte, que dejen jugar con blancos y listo”, se quejó Facundo Pieres, competitivo como pocos. Es que para los polistas el pantalón blanco es como para el toro el paño rojo: cuando lo tienen puesto, cuando lo ven en el adversario, la focalización y la tensión se vuelven absolutas.

Camilo Castagnola y Adolfo Cambiaso son dos de los 14 jugadores argentinos que aguardaban la autorización del gobierno británico; tío y sobrino serán rivales.
Camilo Castagnola y Adolfo Cambiaso son dos de los 14 jugadores argentinos que aguardaban la autorización del gobierno británico; tío y sobrino serán rivales. Fuente: LA NACION – Crédito: Daniel Jayo

Las formaciones

Les Lions: Dillon Bacon, 2; Bartolomé Castagnola (h.), 7; Camilo Castagnola, 7, y Santiago Laborde, 6. Total: 22.

Monterosso: Alessandro Bazzoni, 1; Ignacio Toccalino, 8; Guillermo Terrera, 7, y Jerónimo Del Carril, 6. Total: 22

Monterosso Vikings: Siri Bazzoni, 0; Francisco Elizalde, 8; George Meyrick, 6, y Sebastián Merlos, 8. Total 22

Next Generation: Jean François Decaux, 0; Adolfo Cambiaso (h.), 3; David Stirling, 9, y Adolfo Cambiaso, 10. Total, 22.

Park Place: Andrey Borodin, 0; Kian Hall, 3; Gonzalo Pieres (h.), 9, Facundo Pieres, 10. Total: 22.

Polo Stud Schockemöhle: Henry Porter, 3; Patrick Maleitzke, 4; Jaime García Huidobro, 7, y Diego Cavanagh, 8. Total: 22.

Scone: David Paradice, 0; Oliver Cudmore, 6; Nicolás Pieres, 9, y James Harper, 7. Total: 22.

Fuente: Xavier Prieto Astigarraga – LA NACION DEPORTES – Fotos: Crédito: Sergio Llamera –  LA NACION – Crédito: Daniel Jayo –  LA NACION – LA NACION DEPORTES