//La historia de Milton Casco: de su pasado como albañil a la charla de Gallardo que lo acercó a River y lo alejó de Boca

La historia de Milton Casco: de su pasado como albañil a la charla de Gallardo que lo acercó a River y lo alejó de Boca

El lateral del Millonario levantó paredes de chico para juntar unos pesos, se desempeñó como delantero en el club de su pueblo y descartó la propuesta del Xeneize por un llamado del Muñeco.

A Milton Casco difícilmente lo encuentren en offside. No por su posición en el campo de juego, la de lateral izquierdo –o derecho si Marcelo Gallardo lo precisa-, sino por su bajo perfil y su hermetismo a la hora de declarar. Hasta hace algunos años, poco y nada se sabía de él. En el último tiempo, sin embargo, pudo soltarse un poco más y los hinchas de River empezaron a conocer algunos detalles de su vida.

Nacido en María Grande, un pueblo a 80 kilómetros de Paraná, Casco pasó su infancia con la pelota en los pies, yendo a pescar y haciendo “travesuras” con sus amigos. Antes de dedicarse de lleno al fútbol, trabajó un tiempo como albañil para juntar unos mangos.

Trabajábamos con el papá de un amigo que era maestro mayor de obra. Nosotros lo jodíamos para que nos diera changas para ganarnos unos pesos. Es un trabajo muy pesado, de muchas horas. La verdad que te deja como enseñanza que uno tiene que hacer sacrificios para poder llegar a tener lo que uno quiere. Nosotros hacíamos la mezcla o entrábamos los ladrillos. Trabajos pesados, más que nada. Imaginate si levantábamos una pared y la hacíamos mal… la teníamos que tirar abajo y nos comíamos una cagada a pedos, contó en una entrevista en Infobae a principios de este año.

Luego de brillar como delantero en Atlético María Grande de su pueblo, con el que fue goleador en la categoría Sub 15, Milton realizó una prueba en Unión de Santa Fe, llamó la atención del técnico y se ganó un lugar entre tantos juveniles. No obstante, su estadía en el Tatengue duró apenas un mes porque extrañaba a sus redes queridos.

Milton Casco

Estuve en la pensión de Unión, pero poco tiempo. No me sentía cómodo. Era la primera vez que estaba fuera de casa, y eso creo que tuvo mucho que ver. Luego volví a Atlético de María Grande, jugando en Primera División. Más tarde me salió la prueba de Gimnasia, y ya tenía 17 años. No me quedaban más oportunidades. Vine a La Plata, y desde el principio me llevé bien con los chicos de mi categoría, y eso me hizo las cosas más fáciles, reveló el hoy lateral de River.

Arrancó en las Inferiores del Lobo como atacante, pero con el correr del tiempo fue mutando su posición en la cancha. “Ya en la Reserva de Gimnasia empezaron a ponerme de volante, de a poquito me fueron mandando cada vez más pa’ trás: media punta, volante por cualquiera de los dos lados… En ese sentido, no tenía problemas. Y una vuelta, Madelón me llevó a hacer fútbol con la Primera, y me pusieron a jugar de lateral derecho. Por supuesto que dije que sí, ahí si te dicen ´andá a atajar´, vas a atajar y parece que me vieron con salida, que iba para adelante y ya quedé entrenando con la Primera como lateral, expresó en El Gráfico en 2017.

Milton Casco

Y así empezó a hacer sus armas como lateral por izquierda o por derecha. “Jamás le importó el perfil. “Me da lo mismo pegarle con ambas –sostuvo-. Yo soy derecho, pero desde pibe, mi viejo, que había sido jugador en la liga de Paraná Campaña y tenía idea del asunto, me hacía pegarle con la zurda todo el tiempo, me hinchaba para que pateara con las dos, hacíamos pases y esas cosas, y a mí me gustaba por ahí la postura de los zurdos, que la pisaban y demás, entonces me puse a practicar mucho para imitarlos y así agarré el golpe y la técnica”.

Si bien en Gimnasia ya empezó a despertar varios elogios, fue en Newell´s donde encontró una de sus mejores versiones futbolísticas de la mano de Gerardo Martino y fue campeón del Torneo Final 2013. Luego del título, Olympique de Marsella quiso ficharlo pero finalmente la negociación se diluyó. “Estaba todo tan encaminado, ya estaba hecha la operación, y en un momento me llamó mi representante para decirme que había renunciado Bielsa y que se caía el pase. No entendía nada, dijo.

A pesar de la bronca por no haber podido dar el salto a Europa, Casco recibió llamados de los clubes más importantes del fútbol argentino. Uno fue Boca y el otro el River de Marcelo Gallardo, quien recién estaba dando sus primeros pasos como DT en Núñez. “Cuando me llamó River, Marcelo había llegado hace poco y el equipo venía jugando de una buena manera. Yo venía acostumbrado a ese estilo y me gustó más la idea de ir a River. Cuando hablé con él le di mi palabra de que quería ir a River, y por suerte se pudo concretar la llegada”.

Milton Casco

En sus primeros meses le costó adaptarse al ritmo del Millonario y recibió críticas de todo tipo, tanto de los hinchas como de la prensa. Pero siguió confiado de sus condiciones y pudo revertir ese mal comienzo con la banda roja. Además, tenía la banca del DT: “Siempre me apoyó, sabía lo que podía dar. Por eso le estoy agradecido a él y al cuerpo técnico por la confianza que me brindaron y me brindan día a día”.

A partir de ese click futbolístico, la de Casco es historia sabida. Gloria en River, convocatoria a la Selección Argentina, participación en dos Copas América y la ovación de las tribunas. Hoy con 33 años, el entrerriano, que en sus tiempos libres cría caballo y los monta para despejarse, es el segundo jugador con más participaciones en la era Gallardo y, si bien le quedan unos años más de cuerda, ya se imagina el momento de colgar los botines. “Cuando llegue el momento, se verá, pero River es un club para retirarse. ¿Quién no quisiera eso? Es un club que te brinda todo”, dejó en claro.

Casco

Fuente: TyC Sports – Fotos: TyC Sports