//¿La innovación? Dispararse en el pie

¿La innovación? Dispararse en el pie

Quizá haya un puñado de exageración, pero la calificación del australiano Matt Williams, exentrenador de Escocia, sobre lo ocurrido el sábado en el test Irlanda-Italia por el 6 Naciones contiene gotas de certeza: “Debemos ser el único deporte de equipo en el mundo que constantemente nos disparamos en el pie”. La regla que se dictó para evitar que un equipo superado en el scrum finja lesiones de sus hookers en pos de forjar un tira y saca, en casos como este –donde un equipo con una sola tarjeta roja quedó con dos hombres menos– termina por desnaturalizar el juego. Más aún si genera confusiones en el árbitro, jugadores y entrenadores, como sucedió en la goleada que Irlanda le terminó provocando a Italia. Sin dudas, necesita de una revisión.

El episodio en Dublin fue en realidad uno más de la larga saga que viene protagonizando la World Rugby con el scrum, la formación emblema de este juego pero, al mismo tiempo, la que más cambios y polémicas ha sufrido desde que se instauró el profesionalismo, a mediados de los ‘90. A veces parece que no saben qué hacer con el scrum, que en general consume preciosos segundos para las ambiciones de la TV, sostén fundamental del negocio.

El hooker suplente Hame Faiva, de Italia, recibe una tarjeta roja por un tackle alto, en una decisión del árbitro Nika Amashukeli, que cambió por completo el partido ante Irlanda
El hooker suplente Hame Faiva, de Italia, recibe una tarjeta roja por un tackle alto, en una decisión del árbitro Nika Amashukeli, que cambió por completo el partido ante IrlandaBrian Lawless – PA Images – PA Images

Algo de lo que sentenció Williams ocurre en Buenos Aires. La URBA anunció la semana pasada que tras cinco años y medio retorna el empuje libre en el scrum. ¡Pero sólo para la Primera y la Intermedia del Top 13, su torneo estrella! En las Preintermedias de esa categoría y en todas las demás (el 80 por ciento de clubes y divisiones) continuará el empuje de no más allá del metro y medio. O sea, en una misma Unión habrá dos reglamentos durante 2022. ¿Qué se hace si a un club del Top 13 se le lesionan varios pilares y tiene que recurrir a uno de la Preintermedia? ¿Acaso no habría ahí riesgo de lesión?

También se introducirán dos reglas experimentales traídas del Rugby League y que ya se utilizan en la alta competencia profesional. La 50.22, que permite tener line a favor si se patea desde campo propio y la pelota pica y sale dentro de las 22 contrarias, y la del drop in-goal, que dictamina la salida de sobrepique si la pelota dentro del ingoal es trabada arriba, si al atacante se le cae la pelota o si el defensor anula. Ahí también se terminó con el fijo; antes era un scrum-5.

El scrum, una formación a la que World Rugby aún no pudo encontrarle la vuelta
El scrum, una formación a la que World Rugby aún no pudo encontrarle la vueltaLAURENCE GRIFFITHS – Getty Images Europe

Una foto de riesgo muestra que el rugby doméstico viene perdiendo competencia –la UAR bajó primero al Argentino de mayores y después al Nacional de Clubes– y que, como la disputa del scrum en Buenos Aires, el juego no está abierto de igual manera para todos. Un pequeño pero quizá revelador dato de color. La URBA, que en estas cuestiones –y en otras también– sigue la línea de la UAR, envió hace unos días un comunicado con las cláusulas de acreditación de los periodistas para cubrir los partidos de la actual temporada. Son 15 puntos. El 14, en letras mayúsculas, prohíbe casi todo en función de los derechos de imagen cedidos por contrato a ESPN. Ni en una Copa del Mundo hay tantos requisitos. Para un torneo amateur, que, por otra parte, lo emite una aplicación para la cual hay que abonarse especialmente. Parece un reglamento redactado por un abogado de la TV y no por una Unión que quiera difundir el deporte. También parece una invitación a alejar al resto de los periodistas y medios.

Para completar este escenario, un episodio reciente. A dos fechas del final del torneo de Segunda, la Unión inglesa (RFU) y la Liga de la Premiership anunciaron que los clubes que van primero y segundo en la tabla (Doncaster Knights y Ealing Trailfinders) no podrán ascender. ¿Motivo? Sus estadios no están en condiciones de cobijar a 10 mil espectadores. Sí lo podría hacer el que va tercero: Cornish Pirates.

Fuente:Ir a notas de Jorge BúsicoJorge Búsico  PARA LA NACION – Fotos: David Fitzgerald – Sportsfile – Brian Lawless – PA Images – PA Images – LAURENCE GRIFFITHS – Getty Images Europe – LA NACION Deportes – Video: Guinness dará nombre al 6 Naciones - Veintidós ESPN EXTRA – LA NACION Deportes