El arquero del PSG tuvo un gran gesto con gente que escapa de la invasión rusa.
Hay gestos que valen mucho más que las palabras. A veces la grandeza de un deportista va más allá de lo que pueda producir en su disciplina. Fuera de sus actividades, algunas estrellas se hacen aún más grandes con sus acciones. Es el caso de Keylor Navas, que se encuentra disputando con la selección de su país, Costa Rica, las eliminatorias de la Concacaf. El arquero de PSG ha tenido en los últimos días un accionar ejemplar: en su casa de Ile-de-France ha recibido a 30 refugiados ucranianos, que escaparon de su país debido a la invasión rusa.
El costarricense compró camas, ropa y alimentos y dispuso a sus invitados en su sala de cine privada, que ha acondicionado para la ocasión.
Católico practicante, el arquero se acercó a una asociación evangélica de Barcelona, que había ido a Cracovia para ayudar los ucranianos que habían abandonado su país a causa de la guerra y acordó hospedar a 30 de ellos en su propia casa.
Andrea Salas, la pareja de Navas, compartió una imagen en su cuenta de Instagram para recolectar alimentos, artículos de aseo, ropa y pañales para las familias ucranianas.
Esta no es la primera vez que Navas y Salas realizan una campaña solidaria. Cuando comenzó la pandemia, en 2020, la pareja creó una campaña llamada Canastas de esperanza, para ayudar a más de 3 mil familias afectadas por el virus.
Llegado a París en 2019, Navas jugó previamente nueve años en España, antes de explotar durante sus últimos cinco años en Real Madrid. Actualmente atraviesa un periodo complicado en París, relegado por la llegada al club del italiano Gianluigi Donnarumma, que se quedó con la titularidad. Presenció así desde el banco de suplentes la goleada de su equipo en la Champions League y la eliminación en octavos a manos de su ex club, Real Madrid.
Fuente: LA NACION – Fotos: FRANCK FIFE – AFP – Getty Images – LA NACION Deportes -Inatagram: andreasalasb – LA NACION Deportes