//Juanfer Quintero fue el dueño de la pelota contra Laferrere en un River que asombra con su eficacia en la Copa Argentina desde 2016

Juanfer Quintero fue el dueño de la pelota contra Laferrere en un River que asombra con su eficacia en la Copa Argentina desde 2016

Titular por apenas segunda vez desde su vuelta, el colombiano fue la figura del 5-0 en Salta; de 27 partidos en el torneo en los últimas seis disputas, el equipo millonario ganó 24 y empató 3.

La magia está intacta. Juan Fernando Quintero necesitó un segundo partido como titular en su regreso a River para mostrar lo que le puede aportar al equipo y por qué está en condiciones de pelear por un puesto en el alineación ideal que Marcelo Gallardo puede formar en el incipiente 2022. En el debut en la Copa Argentina contra Laferrère por los 32os de final, el estadio Padre Ernesto Martearena, de Salta, fue sede de una gran versión del número 10 colombiano. Sabe todo. Entiende todo. Y con su exquisita pegada destrabó un partido que hasta los 25 minutos del primer tiempo se había presentado con dificultades que quizás no estaban en los planes. De su mano, el equipo millonario goleó por 5-0 y avanzó en una competencia que siempre le sienta bien.

River jugó los primeros instantes con su intensidad y su voracidad habituales, a punto tal que a los 45 segundos Julián Álvarez quedó mano a mano con el arquero Carlos Morel, sin tiempo para definir por el achique rápido. Parecía que enseguida iba a destrabar el juego contra un rival de la primera C. Pero con el correr del cronómetro Laferrère se acomodó en su campo con un ordenado 5-4-1, cortó los circuitos de pases, aprovechó las constantes imprecisiones del adversario para sostenerse en el partido y tuvo una clara ocasión de gol que Marcos Roseti no aprovechó. Hasta que apareció el conductor y se terminó la incertidumbre. El dueño de la pelota participó directamente en los primeros tres goles.

Con una gran ejecución de Juanfer en un tiro de esquina, apareció el juego aéreo de Bruno Zuculini para estampar el 1-0 y romper el encuentro a los 25 minutos. Ocho más tarde, Quintero aclaró la jugada del segundo tanto con un pase cruzado desde campo propio al área para usufructuar la velocidad de Esequiel Barco, que controló, se acomodó y asistió con un preciso centro a Álvarez para el 2-0. Y luego, en el tiempo adicional de la primera parte, el colombiano cambió por gol un penal que concedió Nahuel Santiago al derribar a Agustín Palavecino tras la habitual presión alta de River cuando pierde el balón. Tres cachetazos en 20 minutos, y encuentro sentenciado.

Con su zurda, Quintero hace parecer fácil lo difícil. Ni siquiera su irregular paso por Shenzhen, de China, en el último año y medio aplacó su talento. Juega y hace jugar. Se siente cómodo moviéndose desde la banda derecha hacia dentro, como lo hizo este miércoles con Nicolás De La Cruz a su izquierda en el actual 4-1-4-1 que plantea Gallardo. Se compromete para pedir la pelota, para buscar el resquicio que nadie ve, para mover el balón de un lado a otro y para potenciar el juego colectivo haciendo interactuar a sus compañeros. Aun cuando puede pasar un largo rato sin parecer activo, marca la diferencia. Siempre está ahí.

Esequiel Barco asistió a Julián Álvarez con precisión y paciencia para el segundo gol en Salta.
Esequiel Barco asistió a Julián Álvarez con precisión y paciencia para el segundo gol en Salta.Twitter @Riverplate

Tras el 3-0 de la primera mitad, ya con el partido planchado y liquidado, Gallardo cuidó piernas con la mirada puesta en los próximos dos partidos de la Copa de la Liga Profesional: los próximos domingos River recibirá a Gimnasia y a Boca. Así, el entrenador dispuso tres cambios para renovar el medio campo a los 14 minutos del segundo tiempo: José Paradela entró en lugar del estelar Quintero, Matías Suárez entró por Barco y Tomás Pochettino lo hizo por Palavecino. En el tramo final, el DT aprovechó las otras dos variantes: Braian Romero por Álvarez y Emanuel Mammana, en su regreso oficial, por Leandro González Pirez. Recambio para no sufrir.

En los 10 minutos finales, con el primer gol de Andrés Herrera y el tanto de Paradela, River sentenció su victoria con un 5-0 que expuso la diferencia de jerarquía y categoría contra Laferrère. Desde que conquistó la Copa Argentina por primera vez, en 2016, está invicto en el tiempo regular de los partidos. De esas seis disputas del trofeo, ganó tres y una está en juego. En ese lapso lleva 27 encuentros sin caídas, con 24 victorias. De los tres empates, en dos cayó por penales (semifinal contra Gimnasia en 2018 y octavo de final frente a Boca en 2020), y en el restante superó a Gimnasia, de Mendoza (dieciseisavo de final). Su última derrota se dio en los 16os de final de 2015, a manos de Rosario Central por 2-0. Un récord impactante.

Quintero ejecuta el penal, fuerte y cruzado; el colombiano ya maneja todo el ataque de River.
Quintero ejecuta el penal, fuerte y cruzado; el colombiano ya maneja todo el ataque de River.Twitter @Riverplate

Este miércoles, tras un primer tramo de imprecisiones que mantuvo expectante y molesto a Gallardo, River se acomodó, aceleró y sorteó con holgura su debut de 2022. Avanzó a los 16os de final y ahora espera por su rival, que surgirá del duelo entre Barracas Central y Acassuso. Desde aquella insulsa presentación en la Copa de la Liga con una derrota ante Unión en Santa Fe, ya sumó cuatro triunfos y un empate, mientras el nivel del equipo empieza a tomar vuelo. Y si juega Juanfer, tiene diversión asegurada.

Fuente:Ir a notas de Juan Patricio Balbi VignoloJuan Patricio Balbi Vignolo  PARA LA NACION – Fotos:  Twitter @Riverplate – LA NACION Deportes