//Gimnasia – Newell’s: una corrida extraordinaria de Carbonero le dio la victoria al Lobo

Gimnasia – Newell’s: una corrida extraordinaria de Carbonero le dio la victoria al Lobo

En el estadio Único, los locales se llevaron un triunfo que empezaron a justificar después de haberse puesto en ventaja.

os dos llegaban con el síndrome de la ilusión-desilusión: la obtención de un buen triunfo, el supuesto punto de partida de una cadena de éxitos y, de golpe, la derrota dolorosa; la desesperanza. Gimnasia es capaz de ganar dos partidos en fila por primera vez y después perder de local, contra Sarmiento y con el regreso de su público después de un año y medio. Newell’s, por su parte, puede bajar a un entonado Lanús a domicilio y luego sumar un punto de los siguientes 12. Dos equipos irregulares, que se entusiasman fácilmente, pero no logran sostener el rendimiento. En este cruce de conjuntos no consolidados -dos estructuras aún en construcción- el que ganó fue el Lobo: 1-0 y gracias al buen gol de Johan Carbonero.

Lo curioso fue que la Lepra dominó la primera media hora de juego con cierta facilidad. En ese tramo del encuentro Newell’s dispuso de tres ocasiones claras (una la sacaron delante de la línea, otra tapó el arquero Rodrigo Rey y la última se fue apenas ancha) y las tres jugadas contaron con un denominador común: Fernando Belluschi. El mediocampista se convirtió en el eje de la visita y su talento resultó una amenaza permanente para el local. El problema fue que le faltó un socio. Ignacio Scocco gravitó en cuentagotas y los demás perdieron más de lo que ganaron.

Aleman, se anticipa: Gimnasia ganó con justicia
Aleman, se anticipa: Gimnasia ganó con justiciaFotobaires

Al Lobo, en cambio, dos jugadas le bastaron para herir a su rival. Avisó con un cabezazo sobre el final del primer tiempo y unos minutos más tarde puso el 1-0. Tras defender un córner en contra, Carbonero hizo lo que más sabe: correr. Y correr. Y correr. El colombiano empezó atrás de la mitad de la cancha, avanzó y definió cuando llegó al área: en total, llevó la pelota a lo largo de 58 metros hasta que remató. Una contundencia llamativa. Gimnasia no necesitó del famoso “volumen de juego” que pide Néstor Gorosito. Primero se resguardó, después golpeó. Y el sopapo, para Newell’s, representó una herida letal.

En la segunda etapa la Lepra mermó significativamente su funcionamiento. Belluschi apareció menos, sus compañeros de ataque no mejoraron y el Lobo, con el correr de los minutos, se acomodó. Se asentó. Gimnasia se mostró cada vez más cómodo; Newell’s, cada vez más impotente. El equipo dominador de la primera media hora se redujo tanto que se transformó en un conjunto inofensivo. Débil.

Gorosito felicita a Carbonero después del golazo del colombiano
Gorosito felicita a Carbonero después del golazo del colombianoFotobaires

Pasó el tiempo, llegaron los cambios, los retoques tácticos… y todo siguió igual. El equipo de Pipo se dedicó a cuidar la ventaja y los dirigidos por Fernando Gamboa insinuaron reacciones que nunca tuvieron sustento. A Newell’s le faltó inventiva, rebeldía. Gimnasia hizo la suya: fortaleció su bloque defensivo, aguantó y finalmente festejó.

Triunfazo para el Lobo, que venía de empatar ante Independiente de visitante y ahora suma cuatro de los últimos seis. Derrota dura para la Lepra, que apenas cosechó un empate en los últimos cuatro encuentros.

Gimnasia, todavía en deuda con el juego, ahora sueña con esa regularidad que no encuentra. Newell’s es un signo de interrogación gigantesco: no se entiende a lo que juega y tampoco se sabe qué pasará con su entrenador, cada vez más cuestionado.

El golazo de Carbonero y lo mejor del partido

Fuente:Ir a notas de Máximo RandrupMáximo Randrup  PARA LA NACION – Fotos: Fotobaires – LA NACION Deportes -Video: ESPN.com