//Delfina Pignatiello se retiró de la natación a los 22 años

Delfina Pignatiello se retiró de la natación a los 22 años

Lo anunció en su cuenta de Instagram, había tenido una deficiente actuación en Tokio 2020.

Delfina Pignatiello, de 22 años, anunció que abandona la natación de alto rendimiento. En su carrera obtuvo medallas en Mundiales Junior, Panamericanos y Juegos Olímpicos de la Juventud. Además, representó a Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Su prematuro retiro genera un gran impacto, porque se trataba de una gran promesa para el deporte argentino. Aunque al mismo tiempo, la sanisidrense había recibido un duro golpe en la última cita olímpica, en donde se exhibió muy por debajo del nivel que requería el certamen.

“En mi corazón quedará para siempre el orgullo, la alegría y el honor de haber representado nuestra celeste y blanca estos años con tanta pasión”, comentó la exnadadora, que agregó: “Ahora quisiera contarles que hace unos meses tomé la decisión de hacer un paso al costado del alto rendimiento y la competencia”, escribió en su cuenta de Instagram.

Delfina Pignatiello
Delfina PignatielloSantiago Filipuzzi

Pignatiello comentó además que, desde ahora, se tomará la natación de otra manera, además de incursionar en otras actividades: “El deporte forma parte de mi vida desde otro lado, sigo nadando y estar en el agua seguirá siendo siempre mi lugar en el mundo. Me compré una cámara de fotos y emprendí un camino artístico el cual estoy explorando con mucha curiosidad, ganas de aprender y seguir creciendo. Me hace muy feliz y me hizo soñar de vuelta”.

La ganadora de tres medallas en los Panamericanos de Lima 2019 completó: “Gracias a quienes me acompañaron hasta aquí y quienes elijan seguir haciéndolo. Siempre los alenté a perseguir sus sueños. Hoy agrego: anímense también a patear tableros y arrancar un nuevo juego! Elijan siempre su camino de corazón, con amor, valentía y dedicación. Ojalá se conviertan en el niñx que siempre quisieron ser”.

París 2024 aparecía en el objetivo de una joven que siempre tuvo que lidiar con la presión. Una mochila que cargó en los Juegos de la Juventud 2018, que supo quitarse en los Panamericanos de Lima 2019 -llegó como favorita y recién se pudo liberar con el pasar de las pruebas, y las medallas de oro-, pero que terminó siendo demasiado pesada en Tokio 2020. “Disfrutar”. Una palabra que soltó varias veces sobre los micrófonos desde que salió de la pileta del Aquatics Centre de Tokio. Ahí estaba la clave, pero desde aquella traumática experiencia deportiva, Delfina nunca más pudo encontrar la motivación suficiente. Se fue diluyendo, hasta encontrar en el retiro la fórmula para descomprimir una situación que le aprisionaba el alma.

De 2019 hasta Tokio 2020 -se disputó entre julio y agosto de 2021- pasaron más que dos años en su carrera. Así como logró los mejores tiempos en 1500 u 800 (entró a esta serie con los 8m24s33/100 de Canet-en-Roussillon, Francia) o coleccionó oros en Lima (400, 800 y 1500), todo se detuvo en los últimos Juegos Olímpicos. Y no logró revertir lo que significó el efecto de la pandemia. Un retroceso del que tomó nota a los 21 años, y con mucho por delante hasta allí, cuando volvió cabizbaja desde Oriente.

La nadadora olímpica Delfina Pignatiello en los Estudios Cuyo donde grabó una charla Ted
La nadadora olímpica Delfina Pignatiello en los Estudios Cuyo donde grabó una charla TedHernán Zenteno – LA NACION

Se suponía que aquella frustración sería el combustible para volver a ser como deportista. Porque más allá de cómo masticó bronca aquella semana fatídica en Tokio, la idea era seguir apostando por lo que mejor sabía hacer. Por entonces decía: “Seguiré luchando por lo que uno sueña, con mis convicciones, y seguir adelante. Esto es así. Es una carrera larga. Esto no es ni un antes, ni un después. No hay nada tan importante ni nada tan terrible en la vida. Y quiero aprender de eso”.

Sin embargo, a Delfina Pignatiello ya no le quedó resto para seguir luchando. Logró mucho en escaso tiempo, Ilusionó a todos en el deporte argentino, pero lo que vivió en Tokio fue un shock que nunca pudo asimilar del todo. En una entrevista con LA NACION publicada en octubre pasado, el entonces flamante presidente del Comité Olímpico Argentino, Mario Moccia, hablaba sobre Pignatiello: “Creo que ella es un caso aparte. Estuve hablando con Fernando Terrile, el presidente de la CADDA [Confederación Argentina de Deportes Acuáticos] y le manifesté mi preocupación. Yo sé también que esa entidad está preocupada y nosotros ayudaremos en todo. Pero lo primero con Delfina es saber qué siente y qué piensa ella, cómo está y cuál es su situación. Porque todos imaginamos que es un tema psicológico, pero también hay que revisar cómo fue su preparación. Porque si terminó con la diferencia con que terminó ante sus rivales, evidentemente hay otras cuestiones por ver. La realidad es que no podemos perder a una atleta de este calibre, ganadora de tres medallas panamericanas, de semejante potencial”.

“No me quiero subir al pony de nada ni me creo Dios, pero siempre me sentí distinta. Siempre busqué ser yo misma, poder ser distinta. No tengo que encajar en ningún molde, ni complacer a alguien ni le debo nada a nadie”, aseguró también en una entrevista con Doble Mérito, antes de los Juegos Olímpicos de Tokio. Por entonces, ella pretendía certificar que quería ser una chica terrenal. Pero en la capital japonesa no pudo hacer aflorar ese espíritu tremendamente competitivo que asombró desde sus años de junior, cuando conmovió al público argentino en los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018. Algo falló. Y las repercusiones de aquella actuación cercana al papelón retumbaron hasta hoy, cuando decidió dar un paso al costado y decirle adiós a la natación profesional.

Fuente: LA NACION – Fotos: Santiago Filipuzzi – Hernán Zenteno – LA NACION – LA NACION Deportes – Instagram: delfipignatiello – LA NACION Deportes