//Copa Davis: un triunfo que marca algo más que un nuevo ciclo para la Argentina

Copa Davis: un triunfo que marca algo más que un nuevo ciclo para la Argentina

Con Guillermo Coria como capitán, el equipo nacional vuelve a las etapas decisivas de la Ensaladera.

Con el festejo de Federico Coria luego de anotar el 4-0 final, concluyó la primera serie de 2022 para la Argentina, que después de tres años vuelve a instancias importantes en la Copa Davis. El triunfo sobre la República Checa en la serie por los Qualifiers, en el Buenos Aires, marcó, en cierto modo, el comienzo de otra etapa. La primera señal del ciclo flamante está, desde luego, en la capitanía. Guillermo Coria, al mando ahora de la nave copera, llegó con una misión unificadora, en la que se propuso contar con todos desde el primer momento. A fines del año pasado, ya confirmado en su nueva función, organizó una reunión con asado y fútbol con todos los jugadores disponibles, incluido Juan Martín del Potro, para presentarse, escucharlos y conocer sus inquietudes. Se apoyó en los consejos del ‘Tero’ Martín García, conocido por todos y con pasado de doblista del circuito, y un campeón de Copa Davis como Leonardo Mayer, muy cercano a varios jugadores porque hasta hace unos meses formaba parte del circuito.

En este contexto, Coria aceptó que necesita seguir de cerca todo cuanto pase. “Desde que me retiré, no viajé más. Tengo ganas de ir a Miami para estar cerca de todos los jugadores, y en Roland Garros también voy a estar. Es una decisión de la Asociación, y los jugadores también necesitan que estemos cerca, en contacto, y yo volví a sentir la sensación hermosa de lo que te da el tenis”, remarcó el Mago.

En cuanto a lo que se vio en el court central del Buenos Aires, hubo un jugador nuevo y decisivo en la serie: Sebastián Báez. El joven surgido en San Martín, de 21 años y 62º del mundo, llegaba a este duelo en el mejor momento de su carrera, con excelentes resultados desde hace varios meses. Y solventó con creces su primer examen copero, al enfrentar a un adversario que estaba en buena forma y razonablemente cercano en el ranking, además de ganar un primer punto que se presumía y luego se confirmaría como muy importante en el balance del fin de semana. Luego de algunas dudas en el comienzo, Báez mostró personalidad y carácter en los puntos decisivos, y pagó la confianza que le depositó el capitán, situación que le mantiene el crédito abierto para lo que viene.

El ingreso de Báez, además, es una puerta abierta a la nueva generación. Porque Francisco Cerúndolo viene subiendo, y si mantiene los buenos rendimientos, seguramente será tenido en cuenta por el capitán; lo mismo vale para Juan Manuel Cerúndolo y Tomás Martín Etcheverry, que en los días previos acompañó como sparring. Todos ellos podrían formar parte del equipo o acompañar a la espera de una oportunidad en el corto o mediano plazo. “Esperamos que para la próxima se me siga complicando -en el buen sentido- a la hora de armar el equipo. Eso significará que habrá muchos jugadores en buen nivel. El tema de la armonía se viene trabajando, con los jugadores convocados y con los que no les toca estar, pero todos están tirando buena onda, como quedó demostrado en diciembre. Queremos seguir manteniendo esa unión. Tenemos un equipo muy grande”, expresó Coria.

Ya sabe que puede contar con Diego Schwartzman, establecido en el Top 20. El abanico de nombres es muy amplio, y aquí el capitán deberá elegir bien las cartas para tres partidos que se jugarán en una semana, después del US Open, y antes de la gira asiática y el tour europeo bajo techo. Ayer, hasta hubo lugar para una situación inédita, al menos para el tenis argentino: en la cancha coincidieron los hermanos Guillermo y Federico Coria, uno en la silla de capitán, el otro en acción. Es una situación con poquísimos antecedentes incluso en la historia de la Copa Davis; en la India, lo hicieron los recordados Vijay y Anand Amritraj. Aun con la serie ya definida, a ningún jugador le da lo mismo ganar que perder, y Federico Coria lo hizo con seriedad para redondear el 4-0 con un 6-2 y 6-4 sobre Vit Kopriva. “Fue la vez que más fácil me resultó jugar con él [Guillermo] en la cancha, porque lo vi más como capitán que como mi hermano. Después, lo tomé como uno de los partidos más importantes de mi carrera, porque uno nunca sabe cuántas veces va a representar al país”, dijo Federico, que había debutado en la serie de septiembre pasado ante Bielorrusia, también con la serie ya liquidada.

Fuente:

Ir a notas de José Luis DomínguezJosé Luis Domínguez  LA NACION – Foto: Mauro Alfieri – Instagram: sebastianbaez1 –guillermocoriaok – LA NACION Deportes – Tweets:Copa Davis@CopaDavis – LA NACION Deportes
Seguí leyendo