//Con Facundo Campazzo y Patricio Garino, la selección argentina de básquetbol se prepara para la “caldera” de Venezuela y visitar Panamá

Con Facundo Campazzo y Patricio Garino, la selección argentina de básquetbol se prepara para la “caldera” de Venezuela y visitar Panamá

El conjunto nacional afrontará dos compromisos en el Caribe por la tercera ventana eliminatoria para el Mundial de Indonesia, Japón y Filipinas, y contará con la mayoría de sus figuras.

La identidad intacta. Un proceso que procura consolidar el ADN. La selección argentina de básquetbol está en pleno desarrollo y su enfoque está en 2023. La única empresa que está en su lista de objetivos es clasificarse para la Copa del Mundo que se desarrollará Filipinas, Japón e Indonesia. Por eso piezas fundamentales como Facundo Campazzo, que espera resolver su futuro en la NBA; Patricio Garino, que está en pleno proceso de recuperación; Gabriel Deck, que acaba de ganar la liga española en Real Madrid; Leandro Bolmaro, que crece en Minnesota Timberwolves, y Carlos Delfino, que a los 39 años sigue aportando su talento y su experiencia, quieren ser parte del plantel al que dirige Néstor “Che” García.

Es un camino largo el que debe recorrer la Argentina hasta la cita más importante. Los próximos dos duelos, contra Venezuela y Panamá, son buenos bancos de pruebas; la selección ya está clasificada para la segunda etapa de la eliminatoria. Si logrará su boleto para el Mundial todavía es una incógnita, porque la definición tomará forma desde noviembre próximo y se resolverá con la última ventana anterior a la Copa del Mundo, en febrero de 2023. Los tres primeros de cada grupo de la segunda rueda y el mejor cuarto de las dos zonas llegarán a la competencia máxima. Siete equipos representarán a América en el este asiático.

En la tercera ventana FIBA, y a pesar de haber pasado de instancia, la Argentina no quiere regalar nada. Por eso los jugadores que suelen estar ausentes por estar en la NBA o la Euroliga, dos competencias que no se detienen por las eliminatorias de FIBA, aprovechan para ser parte del proceso, como lo hacen siempre que se lo permite el calendario. El equipo se medirá con Venezuela el 30 del actual en el Gimnasio Luis Ramos, de Puerto La Cruz, y luego viajará a Panamá, donde jugará frente al local el 3 de julio, en el coliseo Roberto Durán. El conjunto de la CABB está segundo en el grupo A, con tres victorias y una derrota. Escolta a Venezuela (4-0), por encima de Panamá (1-3) y Paraguay (0-4).

Leandro Bolmaro y Campazzo, una pareja tanto en ataque como en defensa, por la que apuesta el entrenador Néstor García.
Leandro Bolmaro y Campazzo, una pareja tanto en ataque como en defensa, por la que apuesta el entrenador Néstor García.Marcelo Endelli

Ésta será la última ventana FIBA de la primera etapa. La Argentina ya se garantizó terminar entre los tres primeros del grupo A y en la próxima rueda se enfrentará con las selecciones provenientes del C (Canadá y Dominicana están clasificados, y la otra será Bahamas o Islas Vírgenes).

La preparación del seleccionado, que avanza en la cancha de San Lorenzo, necesita de la competencia para encontrar su mejor versión. Por eso continuará sus entrenamientos en San Lorenzo y el sábado y el domingo próximos afrontará dos amistosos con Uruguay, al que conduce Rubén Magnano. Y en este escenario, el compromiso de cada jugador con este ciclo es determinante.

En las palabras de Campazzo, el nuevo capitán, designado por García, se advierte qué mensaje se intenta pasar al resto del equipo. “Necesitamos el liderazgo de cada uno para un bien común. Tenemos que mentalizarnos en pelear por cosas importantes, crear la unidad del grupo, generar el compromiso. Es muy importante que estemos todos detrás de una misma idea. Es valioso que el entrenador diga que voy a ser el capitán del equipo, pero entiendo que necesitamos que todos seamos un poco capitanes. Me parece que cada uno cede un poco para buscar nuestra mejor versión en la selección”, sostuvo el base.

Hay un único mensaje, una identificación que se replica en cada protagonista. Los jugadores tienen un discurso casi unívoco que no se trata de corrección política, sino de convencimiento. Y cuando hablan del entrenador tienen una misma mirada: “Néstor motiva mucho. Es un entrenador que contagia mucha energía. Tenemos mucho por trabajar, porque debemos acoplarnos a su filosofía de juego. Lo más interesante es que en este tiempo del nuevo proceso nos damos cuenta de que estamos por el buen camino”, dijo Garino. Campazzo agregó: “Me parece que para este grupo, que es como una nueva camada, porque no están Luis [Scola] ni Sergio [Hernández], es un entrenador ideal. Porque lo maneja a la perfección, mantiene motivados a todos, trata a todos por igual. Estoy contento de que esté como líder, y nosotros tenemos que entregarnos por completo para que todo funcione bien. Recibimos muy claro su mensaje, y eso es buenísimo”.

Patricio Garino regresó a la selección; el marplatense está recuperádose físicamente y volvió a trabajar en equipo después de seis meses.
Patricio Garino regresó a la selección; el marplatense está recuperádose físicamente y volvió a trabajar en equipo después de seis meses.

En el camino de buscar la mejor versión, Che García entendió que debía llamar a Garino, que desde hace varios meses no trabaja en un plantel y sigue su recuperación física. “El cuerpo está reaccionando muy bien. Son casi seis los meses sin entrenarme en un equipo. Estaba trabajando solo en Madrid, y estar jugando ahora cinco contra cinco y en la selección es muy positivo. Me queda un largo camino, pero lo tomo como una gran posibilidad en mi recuperación. Néstor me pide que sea yo mismo. No voy a mentir: me dieron un poco de miedo los primeros minutos en el equipo. Pero todos me entendieron y me respetaron. De todas maneras, me sentí muy bien. Y el entrenador me pide que sea el Pato de siempre: que sea agresivo en defensa, que corra en la cancha y que tome los tiros abiertos. En definitiva, lo que hice siempre”, manifestó el marplatense.

Ambos jugadores, por su experiencia, saben que tienen por delante dos partidos muy duros que pueden servir para saber en qué lugar están parados, ellos y el staff. “Tenemos un cuerpo técnico muy calificado para trabajar en muy poco tiempo, y estos cruces con Venezuela y Panamá son pruebas que hay que preparar contrarreloj. Tenemos claro que si jugamos lejos de nuestro límite vamos a perder. Son rivales durísimos, y como locales, mucho más. Allá va a ser una caldera”, explicó Campazzo. Y Garino añadió: “En Venezuela va a ser una guerra. Ellos son muy fuertes como locales; ese estadio va a ser una caldera. La presión de ellos, de la gente… Vamos a tener que estar muy concentrados y pensando en cada bola que tengamos en la mano. Y sólo después pensaremos en Panamá. No debemos adelantarnos; es necesario que preparemos partido por partido”.