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Boca y un triunfo agónico para trepar a lo más alto

Con un gol de Darío Benedetto sobre el final, el equipo de Ibarra venció 1-0 a Lanús, hilvanó el 5° éxito seguido y de yapa es el nuevo líder, al menos hasta que jueguen Atlético Tucumán y Gimnasia.

 

Todos los triunfos valen 3 puntos, pero es probable que si Boca logra el gran objetivo de quedarse con la Liga Profesional, el triunfo 1-0 contra Lanús en la fecha 19 quede marcado como un punto de inflexión.

Luego de la victoria 1-0 frente a River, el equipo de Ibarra aprovechó el envión y sin brillar se llevó una victoria de oro de la Fortaleza.

No jugó bien, por momentos la pasó mal, pero los cambios de Ibarra, una aparición determinante de Frank Fabra y el olfato goleador de Darío Benedetto fueron suficentes para irse ganador de la cancha de Lanús.

Al menos hasta que jueguen Atlético Tucumán (vs Talleres) y Gimnasia (vs Arsenal), el Xeneize es el líder de la Liga Profesional. Un presente impensado un tiempo atrás, pero lo cierto es que la seguidilla de las 5 victorias en fila lo posicionó en lo más alto en un torneo irregular en el que a más de uno le pesa ponerse el traje de candidato.

El calendario apretado de tres partidos en siete días obligó al fortalecido técnico Hugo Ibarra a realizar cinco cambios. Sin embargo los roles desde el arranque del encuentro estuvieron invertidos, porque fue el último quien salió a llevarse por delante a su rival con los recursos escasos con los que cuenta el equipo de Frank Darío Kudelka pero con un encomiable amor propio.

Y en ese devenir del juego los locales, que ejercieron una presión alta muy celebrada por la multitud que lo acompañó, también logró apropiarse de la mitad de la cancha a través del buen trabajo del volante central uruguayo Luciano Boggio, ex Defensor Sporting, de 23 años.

Sin su goleador José Sand de entrada, ya que fue preservado para el clásico sureño del próximo fin de semana en cancha de Banfield, pero con un Franco Troyansky que fue pura entrega, Lanús se le fue encima a su exarquero, Agustín Rossi, que tuvo que darse un par de revolcones para terminar indemne ese primer período.

Advertido de esto Ibarra tocó algunos resortes para el segundo período, especialmente en la mitad de la cancha, donde sintió la salida de Alan Varela por un inexpresivo Esteban Rolón que le dejó su lugar a quien fuera una de las figuras del superclásico.

Pero también otro de los destacados ante River como Martín Payero entró por otro jugador de poca expresividad como Juan Ramírez, con el valor agregado de haber surgido en Banfield y jugado varios clásicos contra el «granate» como el de la próxima fecha.

Claro que esta una solución para parte del problema que tenía Boca con las variantes, pero no la solución completa.

Para conseguirla era necesario llegar al arco de enfrente y desnivelar, algo que ni el nuevamente lesionado Norberto Briasco (salió a los seis minutos del complemento por Luca Langoni) ni el poco participativo Luis Vázquez parecían estar ni cerca de conseguir.

Entonces Ibarra apeló a un jugador que cuando se le abre el arco es rodeado por un aura que puede darle un triunfo sin hacer demasiado por alcanzarlo.

Y esto sucedió cuando promediando el complemento Darío Benedetto saltó al campo de juego por Vázquez y sin intervenir mucho más que su reemplazado, estuvo donde tenia que estar a un minuto del final para celebrar de zurda el tanto de la victoria.

Ahora Boca, sin Carlos Zambrano, que se hizo sacar la quinta tarjeta amarilla por Facundo Tello con una falta innecesaria para poder irse tranquilamente con la selección de Perú a una gira de la ventana FIFA dentro de una semana, recibirá a Huracán, otro que pelea arriba y solamente fue campeón en 1973, por la vigésima fecha.

Fuente: Redacción El Gráfico – Foto: FOTOBAIRES – El Gráfico – Video: ESON Fans – You Tube – El Gráfico