//Automovilismo – Guillermo Ortelli ya es leyenda: se despidió del Turismo Carretera y hubo fiesta en Toay

Automovilismo – Guillermo Ortelli ya es leyenda: se despidió del Turismo Carretera y hubo fiesta en Toay

El siete veces campeón de la categoría colgó el casco y fue despedido con honores en La Pampa. ¿La carrera? Fue para Canapino. Fuerte accidente de Urcera.

Una jornada histórica se vivió este domingo en el autódromo de Toay. Una jornada a pura emoción y a pura pasión, que marcó la última función de Guillermo Ortelli como piloto. El siete veces campeón del Turismo Carretera y emblema de Chevrolet se despidió de las pistas acompañado por sus colegas, su familia y una multitud de fanáticos del automovilismo nacional, que no quiso perderse la oportunidad de alentarlo por última vez. Y el autódromo pampeano fue una verdadera fiesta.

«¿Qué decir…? Con lo que me hizo vivir la gente este fin de semana, con el apoyo de mi familia, de la gente de Salto y del equipo JP, al que estoy muy orgulloso de pertenecer… ¿Qué más puedo pedir?», comentó, emocionado, el de Salto, que a los 48 años se sentó por última vez detrás del volante de un auto de la máxima categoría del automovilismo nacional.

Ortelli fue el gran protagonista del fin de semana. Tanta locura desató su presencia en Toay, que al de Salto le costó ingresar el sábado al autódromo pampeano con su motorhome. Tuvo que hacerlo a paso de hombre, porque la gente lo venía escoltando desde la ruta y no lo dejó solo en ningún minuto. Y hasta se perdió la tradicional reunión de pilotos que le levanta el telón a cada fecha, pero no le importó.

«No sé cómo agradecer tanto cariño y tanto respeto. Siempre me sorprende. Y ese es uno de los motivos de esta carrera. Yo considero que me retiré en San Juan, pero creo que debíamos una carrera como esta, para que el público pudiera asistir y poder agradecerles todo el afecto durante tantos años», comentó en charla con Carburando antes del arranque de la actividad en La Pampa.

Y no fueron solo los fanáticos de Chevrolet, la marca de la que es ídolo y con la que consiguió sus siete títulos, los que se acercaron a despedirlo. Los hinchas de todas las marcas reconocieron al bonaerense por su impresionante trayectoria y lo mucho que le dio a una categoría en la que debutó en 1994 y que lo tiene como el segundo más ganador. Hasta los de Ford, el clásico rival del Chivo, llevaron carteles y banderas con saludos para el bonaerense.

«En el TC vivimos un folclore muy pasional, hay mucha rivalidad, pero no existe la pelea ni la violencia. Por eso agradezco mucho el respeto de los hinchas de las otras marcas también, de Ford, de Dodge, de Torino… Eso es impagable», reconoció emocionado Ortelli.

Los hinchas de Ford también dijeron presente en la despedida de Guillermo Ortelli. Foto Twitter @el_coatyLos hinchas de Ford también dijeron presente en la despedida de Guillermo Ortelli. Foto Twitter @el_coaty

Un rato antes de la final, se dio el gusto de volver a recibir todo ese cariño. Porque «El Rey» se subió a la caja de una camioneta, con una gran corona en la cabeza, y se paseó por el autódromo saludando a todo el público. Y la gente se acercó como pudo para tocarle la mano o al menos brindarle un gesto de apoyo a la distancia.

Guillermo recibió además un reconocimiento especial de la ACTC, que le entregó un trofeo con el número 408, el mismo que identificó su auto. Esa cifra tiene un significado especial: es el número de competencias que el heptacampeón disputó en el TC, contando la de este domingo.

Finalmente llegó el momento de la carrera y aunque había avisado que el principal objetivo del fin de semana era disfrutar, su espíritu competitivo no lo dejó correr por correr. «Sé que cuando me ponga el caso, voy a querer competir», había avisado bien temprano.

«No sé cómo agradecer tanto cariño y tanto respeto. Siempre me sorprende. Y ese es uno de los motivos de esta carrera. Yo considero que me retiré en San Juan, pero creo que debíamos una carrera como esta, para que el público pudiera asistir y poder agradecerles todo el afecto durante tantos años», comentó en charla con Carburando antes del arranque de la actividad en La Pampa.

Y no fueron solo los fanáticos de Chevrolet, la marca de la que es ídolo y con la que consiguió sus siete títulos, los que se acercaron a despedirlo. Los hinchas de todas las marcas reconocieron al bonaerense por su impresionante trayectoria y lo mucho que le dio a una categoría en la que debutó en 1994 y que lo tiene como el segundo más ganador. Hasta los de Ford, el clásico rival del Chivo, llevaron carteles y banderas con saludos para el bonaerense.

«En el TC vivimos un folclore muy pasional, hay mucha rivalidad, pero no existe la pelea ni la violencia. Por eso agradezco mucho el respeto de los hinchas de las otras marcas también, de Ford, de Dodge, de Torino… Eso es impagable», reconoció emocionado Ortelli.

Los hinchas de Ford también dijeron presente en la despedida de Guillermo Ortelli. Foto Twitter @el_coatyLos hinchas de Ford también dijeron presente en la despedida de Guillermo Ortelli. Foto Twitter @el_coaty

Un rato antes de la final, se dio el gusto de volver a recibir todo ese cariño. Porque «El Rey» se subió a la caja de una camioneta, con una gran corona en la cabeza, y se paseó por el autódromo saludando a todo el público. Y la gente se acercó como pudo para tocarle la mano o al menos brindarle un gesto de apoyo a la distancia.

Guillermo recibió además un reconocimiento especial de la ACTC, que le entregó un trofeo con el número 408, el mismo que identificó su auto. Esa cifra tiene un significado especial: es el número de competencias que el heptacampeón disputó en el TC, contando la de este domingo.

Finalmente llegó el momento de la carrera y aunque había avisado que el principal objetivo del fin de semana era disfrutar, su espíritu competitivo no lo dejó correr por correr. «Sé que cuando me ponga el caso, voy a querer competir», había avisado bien temprano.

«La verdad, si hubiera tenido que elegir a alguien para que ganara esta carrera, habría elegido a Agustín. Conozco a este animal desde pichón. Su papá me dio un campeonato, una experiencia increíble y tengo los mejores recuerdos de Alberto», agregó Guillermo, que se fundió con un sentido abrazo con el arrecifeño.

Sus palabras emocionaron a Canapino, quien, con los ojos húmedos, aseguró: «Mi viejo estaría muy feliz hoy».

Fue un domingo inolvidable. Para Chevrolet, que se llevó un doble podio y despidió a lo grande a una leyenda viva. Y para todo el automovilismo argentino, que disfrutó de la última función de Guillermo Ortelli como piloto.

«Estoy feliz, no me guardé nada, lo di todo y me voy tranquilo. Lo disfruté a full. Fue hermoso el fin de semana. La verdad no encuentro las palabras para agradecer por todo lo que viví acá y en mis casi 30 años en el Turismo Carretera», comentó el de Salto. «Ese es el premio más grande que me puedo llevar».

Fuente: Clarín.com Deportes – Foto:Twitter @actcargentina – Twitter  – Turismo Carretera ACTC@actcargentina – Clarín.com Deportes