//Argentina Open. Casper Ruud venció a Diego Schwartzman y es el campeón de campeones

Argentina Open. Casper Ruud venció a Diego Schwartzman y es el campeón de campeones

El noruego, número 8 del mundo, ganó su segundo ATP porteño; el Peque defendía el título.

Casper Ruud debería reírse de aquellos que menosprecian sus registros por construir -mayormente- su exitosa carrera en torneos sobre polvo de ladrillo. El australiano Nick Kyrgios, tan talentoso como charlatán, fue uno de los jugadores que, en su momento, cuando el noruego ingresó en el Top Ten, lo acusó de “robar” puntos en los certámenes de categoría 250. Sin embargo, el ranking no miente y la raqueta nacida en Oslo demuestra, semana tras semana, que posee una alta jerarquía. Número 8 del mundo desde octubre pasado, volvió a lucirse en Buenos Aires, de punta a punta, donde había ganado en 2020.

Casper Ruud lució una alta jerarquía durante la semana del ATP de Buenos Aires.
Casper Ruud lució una alta jerarquía durante la semana del ATP de Buenos Aires.Gustavo Garello – AP

Justificó por qué es uno de los jugadores que en la actualidad se sienta en la mesa de los mejores. Primer cabeza de serie, es campeón de campeones en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. Volvió a festejar en el Argentina Open, ahora al derrotar a Diego Schwartzman (segundo preclasificado y ganador en la temporada pasada) por 5-7, 6-2 y 6-3, en 2h34m. Fue la primera definición del ATP Tour porteño (nacido en 2001) disputada entre dos jugadores que ya habían festejado en la Catedral.

De 23 años y número 1 junior en 2016, Ruud tiene una influencia directa del tenis español en su evolución. Se entrena en la academia de su referente, Rafael Nadal, en Mallorca. De hecho, con el de Buenos Aires, seis de sus siete trofeos del tour son sobre superficie lenta. La capacidad atlética y la paciencia son algunas de sus máximas virtudes. Después de un primer set extenuante (de una hora), en el que Schwartzman mostró un valioso espíritu combativo para defenderse de la picante derecha del europeo, quebrar en el undécimo game y pegar en el momento justo, Ruud no se desanimó. Al contrario, mantuvo la intensidad y la concentración ante un rival que sí pareció perder algo de energía y cometió errores (Diego llegó al último día tras un sábado en el que, primero, debió jugar un set por los cuartos de final ante Francisco Cerúndolo y, después, 2h56m por las semifinales ante el italiano Lorenzo Sonego).